Javier Rodríguez-Pacheco: un mirobrigense cuya vida gira en torno al Sol

Salgan y miren por la ventana. Si es de día, ahí está el Sol (salvo que esté nublado, claro). Compañero de viaje para cualquier habitante del planeta desde el primer día de sus vidas, sigue siendo un gran desconocido, una situación que se va a intentar solucionar con el proyecto más ambicioso hecho por el hombre para acercarse al mismo: Solar Orbiter, una sonda que si todo va bien se lanzará al espacio en 2017.Entre los principales responsables del proyecto, coordinado por la Agencia Espacial Europea y la NASA, está un mirobrigense, el astrofísico Javier Rodríguez-Pacheco Martín, cuya vida se puede decir que “gira en torno al Sol”.Con pasado familiar en Gallegos de Argañán (su padre y su tío tenían la ganadería de toros bravos Hermanos Rodríguez), Javier Rodríguez-Pacheco nació y creció en Miróbriga yendo a clase al colegio Los Sitios, y posteriormente, al Instituto Fray Diego Tadeo. Curiosamente, el protagonista de esta historia formó parte de la primera promoción que entró directamente en la ubicación actual de este Instituto (curso 1978-1979).Javier Rodríguez-PachecoCon gran vinculación con el campo, que sigue siendo una de sus pasiones, desde pequeño aprendió a mirar al cielo en campo abierto, por ejemplo identificando la Osa Mayor, picándole el gusanillo por el espacio, lo que le llevó en primer lugar a estudiar Físicas en la Universidad de Salamanca, para posteriormente realizar la especialidad en Astrofísica en la Universidad de La Laguna, en Tenerife.Javier Rodríguez-Pacheco finalizó esta etapa en el año 1987, surgiendo en ese momento la oportunidad de trabajar en la Agencia Espacial Europea (ESA en sus siglas en inglés), en Holanda. Por aquel entonces, España aportaba más dinero que personal a la ESA, y se decidió compensar realizando una nueva convocatoria de científicos, entre los que fue seleccionado este mirobrigense.Concluida esa etapa, regresó a España, a la Universidad de Alcalá, donde realizó su tesis doctoral, titulada Relación Sol-Medio Interplanetario: Flujos de Partículas Energéticas de Baja Energía en el Medio Interplanetario, que finalizó en 1994.Rodríguez-Pacheco entró como profesor en esa Universidad, donde sigue hoy en día, como integrante de su Grupo de Investigación Espacial, siendo en la actualidad investigador principal del proyecto Solar Orbiter, que para España supone un hito histórico. En palabras de este investigador mirobrigense, para nuestro país supone “pasar de jugar en Regional a hacerlo en Champions”.Como hemos dicho antes, el proyecto busca llevar una sonda a donde nunca ha llegado hasta la fecha, a menos de un cuarto de la distancia entre el Sol y la Tierra. En ese punto, la sonda tomará fotografías y muestras del propio Sol, que permitirán conocer mejor al astro rey, incluidos sus polos, y predecir, por ejemplo, cuándo puede ocurrir una tormenta solar, campo que estudia la Meteorología Espacial. Evidentemente, el Sol tiene como “desventaja” respecto a la Luna o planetas como Marte que no se puede aterrizar en él, pero como parte positiva es la estrella más cercana a la Tierra, y se pueden apreciar sus detalles con gran precisión.Según explica Rodríguez-Pacheco la situación que se vive en este momento en su campo es parecido a lo que vivían en los años 50 ó 60 los hombres del tiempo para predecir las condiciones meteorológicas terrestres. Por hacer un paralelismo, investigaciones como Solar Orbiter pretenden ayudar a conocer cómo son los fenómenos que se generan más allá de la atmósfera.El proyecto Solar Orbiter fue uno de los dos selec
cionados por la Agencia Espacial Europea
en un concurso de ideas para misiones especiales al que se presentaron más de 100 propuestas de investigadores de todo el mundo. Aunque la ESA fue el promotor original, en la actualidad en Solar Orbiter participa también la NASA, viéndose implicados investigadores de múltiples países.Logo del proyecto Solar OrbiterEl grupo que lidera Javier Rodríguez-Pacheco trabaja en la fabricación de un detector de partículas energéticas, compuesto de cinco sensores repartidos por toda la sonda (también se está diseñando el ordenador que recibirá esa información y que la transmitirá a la Tierra).En esta parte participan, además de los científicos españoles, investigadores de Alemania, Finlandia, Corea del Sur, China y Estados Unidos, en un reto apasionante, pero nada fácil, por lo complejas que son las tareas de coordinación, por ejemplo en algo tan simple como hacer una videoconferencia todos a la vez (es difícil encontrar una hora común idónea para todos).Debido a la situación económica, Rodríguez-Pacheco explica que están teniendo que hacer “virguerías” para sacar el proyecto adelante, ya que cuando se planificó, se hizo bajo una situación económica diferente. En todo caso, el lanzamiento de la sonda, que se haría desde las instalaciones de la NASA en Kennedy Space Center (Florida), sigue previsto para el 2017.Posteriormente, habrá que esperar al 2020 para que la sonda llegue al punto deseado y comenzar a recibir la información del Sol, aunque el instrumento que lidera Rodríguez-Pacheco estará operativo a las pocas semanas del lanzamiento.Las investigaciones del Grupo de Investigación Espacial de la Universidad de Alcalá (en el que también está otro salmantino, natural de Barreras, cerca de Lumbrales, Sebastián Sánchez Prieto), están siendo objeto de un creciente interés por parte de los medios de comunicación. Por ejemplo, Telemadrid les dedicó un reportaje hace unos meses.En esta misma línea, Javier Rodríguez-Pacheco es protagonista destacado en el número de este mes de la revista de divulgación científica Quo, en un reportaje donde se explica que pasaría en la Tierra si ésta se viera afectada por una tormenta solar. Ésta es una opción bastante remota, aunque actualmente el Sol se encuentra “en un ciclo anómalo”.Por ciclo Javier Rodríguez-Pacheco se refiere al período de actividad magnética del Sol, que dura 11 años, y que viene siendo estudiado desde la Edad Moderna, cuando se observaron “manchas” en el astro rey, que son indicadores de su actividad magnética. Sino las hay, hay riesgo para la Tierra. Es lo que pasó entre 1645 y 1715, una época en la que el Sol “no tuvo manchas”, y la Tierra vivió algo parecido a una Edad de hielo. Si su actividad es superior a la media, parece ser que entonces acontecen periodos de calentamiento global del planeta.A pesar de estar investigando un gran desconocido como es el Sol, Javier Rodríguez-Pacheco tiene tiempo para volver a la “gran desconocida”, es decir, Miróbriga, a la que se acerca con frecuencia (su mujer, Ada, también es de Ciudad Rodrigo y aquí residen las familias de ambos), incluido al campo para seguir observando el cielo, y sobre todo para “recargar sus pilas” antes de viajar “por esos mundos de Dios llevando siempre a Ciudad Rodrigo en el corazón”.