Lunes, 23 de marzo de 2026
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Miradas - ARCHIVO DE diciembre - 2016

(La Mirada).- Es hora de trazar los surcos para la siembra del nuevo año
Ofrenda a 2017

Ofrenda a 2017

A pocas horas de que termine 2016, la ?Mirada? de SALAMANCArtv AL DÍA traza de nuevo los surcos para llenarlos de semillas enraizadas en la esperanza, como nos invita con esta imagen de castellano horizonte Gregorio Dávila. En nombre

(La Mirada).- Con un libro y en Salamanca, una hermosa manera de terminar el año
Del invierno a la luz

Del invierno a la luz

Y purifique y guarde de las nieblas mi mirar en retirada. Y del olvido. Y me salve (Quintín García)

(La Mirada).- El rumor del silencio, la enigmática desnudez de los árboles en la carretera de Ciudad Rodrigo, cerca de Quejigal y Moriscos
La pureza del invierno

La pureza del invierno

Como la pureza de un lienzo al final del día, reposa silenciosa la desnuda presencia de los árboles en la matriz de la tierra. Y detrás, la serena belleza que nada pide. Sólo nuestra mirada en la ensimismada claridad del

(La Mirada).- El frío del crudo invierno va despidiendo lentamente el año
Niebla en el Azud de Riolobos

Niebla en el Azud de Riolobos

(La Mirada).- Las heladas y nieblas se dejan sentir en estos últimos días del año
Lo que llena el invierno

Lo que llena el invierno

Cómo no haber sentido de golpe el yerto frío hasta en los ojos, raspándote la piel, como si nada quedara en el aire. Sólo la luz más cruda y desolada, la que envuelve a la piedra y al hierro, cuya escarcha trae la

(La mirada).- Nochebuena en La Alberca
El árbol y la estrella

El árbol y la estrella

La noche de la plaza. Y el árbol coronado por la estrella de luz. Algo espera el prodigio. Y será un nacimiento. Ya nada será igual. Nos viene un tiempo nuevo de promesas. Un Niño nos traerá la claridad.

(LA MIRADA).- La San Silvestre salmantina en este último lunes del año, signo del vivir alejado del letargo que todo lo invade
El latido de la ciudad

El latido de la ciudad

Como un gesto para dejar atrás lo viejo es este mágico festín de sonrisas, miradas y colores que atraviesa la ciudad y aguza los corazones. Deslizan su galope por el asfalto para buscar el lugar donde se esconde el secreto de

Con ojos de Navidad
Un ángulo me basta

Un ángulo me basta

La sábana tersa, el mantel tendido. Trazado sobre el bordado de la piel, se curvan el muérdago, el beso, la esperanza y el orbe brillante de una bola de navidad. Hay un verde profundo a bosque de resina dorada como el adorno que nos

(LA MIRADA).- El turrón artesanal albercano anticipa el aire y el sabor de la Navidad
Invisible está el aroma de las flores

Invisible está el aroma de las flores

Invisible está en esa masa de turrón, ofrecida en la mesa, todo el aroma de las flores que, en pasadas primaveras y veranos, libaron las abejas en árboles y plantas. Es una naturaleza muerta que invita al paladar a comulgar y

(La Mirada).- Caño de agua en la localidad serrana de Candelario.
De aquello que se va

De aquello que se va

Como la vida, aquello que se va. Si pudiera detenerse el tiempo, para decir adiós. Tal es el agua que pasa por la fuente, que va hacia adentro, que invita a ir al manantial interior y olvidarse de tanto mimetismo, de tanto artificio que

(La Mirada).- Nieve en la paraje de El Calvario, en la Peña de Francia
Cosmos de altura

Cosmos de altura

Un espacio purísimo, entregado a los cielos, a la luz, a la nieve, a una claridad que impregna todo. La hilera de montañas hacia el fondo, como punto de fuga, se corresponde con ese primer plano de cruces y granitos purificados por el

Paisajes que tocan el invierno en el río Tormes
Lo que nos da el agua

Lo que nos da el agua

Entre el cielo, la tierra y el agua todo está recogido en su rutina. Hasta la desnudez de los árboles y las plantas. Parece que todo cesa, que duerme en el frío o en la niebla, incluso la belleza o la derrota del tiempo que

La bola vuelve a inundar de magia la Plaza Mayor de Salamanca
El telar del sueño

El telar del sueño

Como una luna de pequeñas arañas que tejen estrellas en el telar del sueño. Como un reloj que busca sus manecillas. El mundo entero lleno de minúsculas luces. El hueco iluminado de una guitarra. Un jardín de

(La Mirada).- Amanece en Salamanca
Las alas de la luz

Las alas de la luz

Ciudad que desciendes de las alas de la luz y la piedra, del aire, del silencio, dime en qué cofre escondes la esperanza o si tiene su blanca morada en cada pecho que la habita. (Jclp)

(La Mirada).- Sol cálido y dorado de los últimos atardeceres del otoño en los muros de la ronda de Miranda del Castañar
Los oros del invierno

Los oros del invierno

Nos acercamos al solsticio del invierno. El sol dora los muros y los vuelve tan cálidos, que parecería que nos invita a cobijarnos en ellos, a resguardarnos de los fríos, a adentrarnos en esa matriz escondida e interior que

(La Mirada).- La alegría que persiguen los jóvenes de la Nochevieja Universitaria
Nacer de la noche

Nacer de la noche

No vienes de lejos en busca del viento y la alegría sino del deseo que la perpetúa. Razón para amar la vida, para sentirla a cada instante, más allá de las sombras. Pues hermoso es nacer de la noche y la lluvia en

(La Mirada).- La serenidad del río Tormes a su paso por el embarcadero, agotado ya el otoño
En la orilla del agua

En la orilla del agua

El río tiene orillas de sueño, el puente brazaletes de plata. En los árboles, el alto otoño vive ya su atardecer. Las hojas cubren el embarcadero, donde un día tocaste un ramo de corazones. (Jclp)

(La Mirada).- Las heladas cubren las orillas del río Tormes
La serenidad que nada pide

La serenidad que nada pide

De lo que dentro de poco será nada. Allí, donde la luz del frío en la mañana se hace silencio para el que sabe oír más allá de los límites. Así habla el cielo y el agua, que tanto

(La Mirada).- Tierna imagen de una niña agarrada a su madre en dirección a la Navidad
La mano que sostiene el tiempo

La mano que sostiene el tiempo

Hay siempre una mano de la que brota el suave latido de la luz, la que sostiene con dulzura el tiempo de la casa, una flor roja entre sus dedos. La mano que acoge en su cuenco el suave e inocente latido en dirección a la Navidad. Es la

(La Mirada).- Una visitante contempla embelesada la pintura de Antonio Palomino en el coro de San Esteban
El cielo habitado

El cielo habitado

Me basta contemplarte para sentir el silencio, la grandeza del hombre que alzó sus ojos y manos, su oficio, para alcanzarlo. Miras el cuadro, cada figura, cada trazo, cada piedra y ves un trozo de cielo, una casa habitada. Está tocada

Tras las huellas de la niebla en la dehesa de Vecinos
Los paisajes del frío

Los paisajes del frío

La paz de la luz está cosida a la niebla. Las ramas de las encinas cortan el paisaje con una sutil melancolía. Desde su delicado silencio, el campo es en estos fríos días de otoño un tenue eco luminoso que destila

(Palabras para una imagen).- Los signos del otoño en la calle Prados de La Alberca
Las oleadas del otoño

Las oleadas del otoño

Como oleadas amarillas, llegan las hojas desde los huertos próximos, ya huérfanas de las ramas en que vivían, hasta esta calle que se engalana con ellas. Las oleadas del otoño. Una belleza muerta que nos habla del

El invierno llama a la puerta del otoño con las primeras heladas de la madrugada
Cencellada blanca en la Armuña

Cencellada blanca en la Armuña

El frío es tan puro como la ausencia o el silencio, que suele ser casi lo mismo. Está cosido por gélidos hilos de aire y agua, libres de luz, como cicatriz a la alambrada. Al otro lado, la extraña claridad de una

En la antesala del invierno, el frío acampa en las zonas de cultivo del instituto Rodríguez Fabrés
La piel del frío

La piel del frío

Siempre sentiré el calor no de aquel que en primavera se olvida del dolor en los verdes campos y la luz le ciega sino del que, llegado el invierno, abriga su piel en mi frío y con sus manos toca las flores de la escarcha y me las

Mirador de Santiago en el Santuario de los Dominicos de la Peña de Francia
El cielo de diciembre

El cielo de diciembre

Hasta que el cielo esté repleto de almendros y flores de pascua y los ojos se llenen de nubes que hablen de ti y tus recuerdos. Será un mes de diciembre, cuando el belén convoque a niños sin edad. (Jclp)

Una 'Mirada' ante el día de la Constitución y para esas 3.789.823 personas sin trabajo
Debajo de tu altura

Debajo de tu altura

Si más que un árbol de hierro, sostuvieras el cielo o de vez en cuando el viento y derramaras leche y miel, serías más que un jirón de palabras, un horizonte, allí donde no habría más que

Una lluvia de luces navideñas cubre las calles de Salamanca
La inocencia de tus ojos

La inocencia de tus ojos

Seguramente haya cosas que no se puedan contar nunca con palabras si se sienten, como el silencio del musgo, el nacimiento del alba, el vuelo de los pájaros en las manos de Dios, la avena que crece; como un beso en los labios más

El paisaje otoñal de Aldeatejada se llena con la presencia de los caballos
Caballos en la niebla

Caballos en la niebla

El mundo también está ahí, más allá de la piedra y la catedral, donde el tiempo se queda con el sol, el agua y las hojas del alto otoño. En ese espacio en el que se siente la epifanía del silencio,

(PALABRAS PARA UNA IMAGEN).- Labriego de La Alberca, en la calle Prados, viene de arreglar un caño
Atmósferas antiguas

Atmósferas antiguas

El hombre que camina, de espaldas a nosotros, no nos contempla. Vuelve de su labor, ensimismado, con el sacho al hombro, esa herramienta de cavar y conducir las aguas, rumiando para sus adentros algunos de los hechos de su vida. El asno ¿lo

(La Mirada).- Un manto de niebla cubre el río a su paso por Vilvestre
Mar de nubes sobre el Duero

Mar de nubes sobre el Duero

Por encima del cielo, lo que purifica está en tus ojos. Es el alto otoño y las nubes desnudas en el viento duermen como un manto sobre el agua del río. Qué importa si desconoces adónde va el mundo. (Jclp)

(La Mirada).- Labrar las tierras eriales para ponerlas en cultivo en Villafuerte (Cantalpino)
Los trabajos del alto otoño

Los trabajos del alto otoño

Cómo pronunciar árbol, helada, serenidad, surco o luz, si son semilla, las palabras puras del alto otoño. Lo que nada pide. La plenitud del aire. Las señales que dan sentido a lo pequeño. La certidumbre del hueco