Martes, 24 de marzo de 2026
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Miradas - ARCHIVO DE octubre - 2016

Las flores de tu memoria

Cada día, los pájaros del alba traen hasta mi ventana un cuenco con las flores de tu memoria como regalo silencioso. (Jclp)

(La mirada).- El gato que acude todos los días al cementerio de Salamanca
Las flores de tu memoria

Las flores de tu memoria

Cada día, los pájaros del alba traen hasta mi ventana un cuenco con las flores de tu memoria como regalo silencioso. (Jclp)

Piedra tejiendo otoños

Cementerio de Salamanca, que acoge estos días la memoria de los que acuden a tributar su homenaje a los seres queridos
Piedra tejiendo otoños

Piedra tejiendo otoños

La mirada inocente

Ante los ojos del niño, que se halla a nuestra espalda, hay una visión paradisíaca, como si la creación estuviera recién inaugurada. Es la mirada pura. Es el momento más puro del mundo. Después

Para encontrar la luz

El corazón lo sabe. La tierra que siempre amas, el aire recogido, los caminos que convocan la paz, el tacto que es belleza en las hojas, la pureza del color, otro sueño mayor asomado a la luz. (Jclp)

(Mirada).- Un niño observa a los caballos en los huertos de La Viña, en La Alberca
La mirada inocente

La mirada inocente

Ante los ojos del niño, que se halla a nuestra espalda, hay una visión paradisíaca, como si la creación estuviera recién inaugurada. Es la mirada pura. Es el momento más puro del mundo. Después

(La Mirada).- Ruta del 'bosque de los espejos' en la Sierra de Francia
Para encontrar la luz

Para encontrar la luz

El corazón lo sabe. La tierra que siempre amas, el aire recogido, los caminos que convocan la paz, el tacto que es belleza en las hojas, la pureza del color, otro sueño mayor asomado a la luz. (Jclp)

La vieja aceña

Allí, donde el agua habita el olvido de todas las cosas. Allí, donde la paz se hace del silencio en ese río de chopos que tanto callan con las hojas perdidas ya en la serena corriente del tiempo. Todo fluye al lugar verdadero,

Antiguo molino harinero de Villamayor de la Armuña
La vieja aceña

La vieja aceña

Allí, donde el agua habita el olvido de todas las cosas. Allí, donde la paz se hace del silencio en ese río de chopos que tanto callan con las hojas perdidas ya en la serena corriente del tiempo. Todo fluye al lugar verdadero,

Corazón de papel

Estos días irás de pájaros y cruzarás el olvido y la bruma de la mañana, y sabrás que hay vida en cada historia, una razón para amar la vida en este festín de palabras. Como un andamio de

Cae la noche en la Plaza Mayor y en su feria del libro antiguo
Corazón de papel

Corazón de papel

Estos días irás de pájaros y cruzarás el olvido y la bruma de la mañana, y sabrás que hay vida en cada historia, una razón para amar la vida en este festín de palabras. Como un andamio de

Del color de las hojas

De agua con azúcar, el almíbar; de aire y oro, el trigo; de sol y piedra, tu tiempo; del color de las hojas, te abraza el otoño. Mis ojos y palabras, en tus calles y torres viejas, en cuyo costado gira una bandada de

La luz de otoño regala colores especiales alrededor de la piedra de Salamanca
Del color de las hojas

Del color de las hojas

De agua con azúcar, el almíbar; de aire y oro, el trigo; de sol y piedra, tu tiempo; del color de las hojas, te abraza el otoño. Mis ojos y palabras, en tus calles y torres viejas, en cuyo costado gira una bandada de

Alianza del agua

Como una promesa revelada del cielo en comunión con la tierra. Agua y puente. Una alianza sagrada con el hombre. Límite del tiempo donde estalla la belleza. No es más que un paraíso, un jardín donde los ojos se

Alianza del agua

Como una promesa revelada del cielo en comunión con la tierra. Agua y puente. Una alianza sagrada con el hombre. Límite del tiempo donde estalla la belleza. No es más que un paraíso, un jardín donde los ojos se

En la orilla del agua

El río tiene orillas de sueño, el puente brazaletes de plata. En los árboles, el otoño vive su edad temprana. Las hojas cubren el embarcadero, donde un día tocaste un ramo de corazones. (Jclp)

(Mirada).- Un paseo por la margen izquierda del río Tormes
En la orilla del agua

En la orilla del agua

El río tiene orillas de sueño, el puente brazaletes de plata. En los árboles, el otoño vive su edad temprana. Las hojas cubren el embarcadero, donde un día tocaste un ramo de corazones. (Jclp)

Después que cae la lluvia

Desnuda, en voz baja, sin reclamos, cae humildemente la lluvia. Es el consuelo de la piedra en otoño. (Jclp)

Desde lo alto de la Plaza Mayor, el otoño
Después que cae la lluvia

Después que cae la lluvia

Desnuda, en voz baja, sin reclamos, cae humildemente la lluvia. Es el consuelo de la piedra en otoño. (Jclp)

Lumbre de piedra

Cuántas veces, al tener esta luz entre las manos, sientes la alegría del asombro, el vuelo de cientos de ojos alados. Más allá de las hojas, el silencio del aire, el rumor del agua, una lumbre de piedra luminosamente

el soleado día de otoño en el Parador converge en la catedral de Salamanca
Lumbre de piedra

Lumbre de piedra

Cuántas veces, al tener esta luz entre las manos, sientes la alegría del asombro, el vuelo de cientos de ojos alados. Más allá de las hojas, el silencio del aire, el rumor del agua, una lumbre de piedra luminosamente

Un cofre lleno de paz

Como si nada hubiese pasado: las hojas, el agua, el aire de la mañana. Como si nada más fuese importante ya sino el otoño, un cofre lleno de paz. (Jclp)

Área de Fuentecastaño, en La Alberca, donde nace el Camino de Las Raíces
Un cofre lleno de paz

Un cofre lleno de paz

Como si nada hubiese pasado: las hojas, el agua, el aire de la mañana. Como si nada más fuese importante ya sino el otoño, un cofre lleno de paz. (Jclp)

Alto silencio

Todo es hondo cuando contemplas el mundo desde la montaña. Profundo es el vuelo allá en lo alto, como sagrado es el silencio desnudo en el techo de este monte y puro el aire que respiras aquí abajo entre las pisadas vigorosas

Desde la Peña de Francia, uno de los espacios naturales más sagrados de la provincia
Alto silencio

Alto silencio

Todo es hondo cuando contemplas el mundo desde la montaña. Profundo es el vuelo allá en lo alto, como sagrado es el silencio desnudo en el techo de este monte y puro el aire que respiras aquí abajo entre las pisadas vigorosas

Alta Salamanca

Hermoso es nacer de cada cielo, de cada luz, de cada piedra, en cada otoño. Y escuchar la tierra, más allá de la tarde, donde se siente latir otro reino, la razón para amar la vida. (Jclp)

Al atardecer viene el oro, más allá de la piedra
Alta Salamanca

Alta Salamanca

Hermoso es nacer de cada cielo, de cada luz, de cada piedra, en cada otoño. Y escuchar la tierra, más allá de la tarde, donde se siente latir otro reino, la razón para amar la vida. (Jclp)

Pasarán las nubes

Se acabará el mundo pero seguirás tu curso hasta el mar; pasarán las nubes, pero seguiré pronunciando tu nombre de plata verdadera. El agua celebrará la fugacidad del instante mientras un pájaro te dice

El río Duero avanza al amanecer de Vilvestre hacia Portugal
Pasarán las nubes

Pasarán las nubes

Se acabará el mundo pero seguirás tu curso hasta el mar; pasarán las nubes, pero seguiré pronunciando tu nombre de plata verdadera. El agua celebrará la fugacidad del instante mientras un pájaro te dice

Elogio de la Plaza de los Bandos

Las recoletas plazas de Salamanca remansan las calles que se reposan en su bancada de granito, hierro y tiempo que pule las losas y hace crecer los árboles que precisan de tiempo y de memoria. La memoria de una fuente machadiana que fluye

El tiempo pasaba de un extremo a otro, sin sentir, a lo largo del banco aquel de piedra (Carmen Martín Gaite)
Elogio de la Plaza de los Bandos

Elogio de la Plaza de los Bandos

Las recoletas plazas de Salamanca remansan las calles que se reposan en su bancada de granito, hierro y tiempo que pule las losas y hace crecer los árboles que precisan de tiempo y de memoria. La memoria de una fuente machadiana que fluye

Charo Alonso y José Amador Martín

De tu morada, la luz

Es ancho tu tiempo. Como el agua que pasa o las piedras que sueñan existir y se alzan en catedral hacia el cielo. Y abrirás las puertas y entraremos en tu casa llena de luz con los pájaros del alba. Y una vez dentro de tu

(La Mirada).- En el día de Santa Teresa, Alba se dispone a celebrar sus fiestas en su honor
De tu morada, la luz

De tu morada, la luz

Es ancho tu tiempo. Como el agua que pasa o las piedras que sueñan existir y se alzan en catedral hacia el cielo. Y abrirás las puertas y entraremos en tu casa llena de luz con los pájaros del alba. Y una vez dentro de tu

Alborozo de agua

Por encima del vuelo de los pájaros el cielo se desmorona para renacer al momento. De ahí cae el agua de la tierra, la alegría azul más alta, el fruto que vive en las raíces, que luego la fuente eleva con

(La Mirada).- La fuente del Arrabal, puerta del sur de Salamanca
Alborozo de agua

Alborozo de agua

Por encima del vuelo de los pájaros el cielo se desmorona para renacer al momento. De ahí cae el agua de la tierra, la alegría azul más alta, el fruto que vive en las raíces, que luego la fuente eleva con

El eco de la lluvia

En el reflejo del agua, también la belleza de Salamanca
El eco de la lluvia

El eco de la lluvia

Ahora que el otoño es nuestro

Una tarde de otoño. Un abrazo que se ata a la esperanza y se hace amor formando parte del lánguido paisaje. Cosidas a la hierba, las hojas nos descubren, al fondo, a un ángel dorado de piedra como testigo silencioso de ese

(La mirada).- La catedral de Salamanca, testigo de los días y las horas; también de la belleza de cada época
Ahora que el otoño es nuestro

Ahora que el otoño es nuestro

Una tarde de otoño. Un abrazo que se ata a la esperanza y se hace amor formando parte del lánguido paisaje. Cosidas a la hierba, las hojas nos descubren, al fondo, a un ángel dorado de piedra como testigo silencioso de ese

Canción ante una puerta cerrada

Hay una melodía en esta puerta vieja, tatuada por el tiempo, con la hermosa sucesión de las tres boca-llaves, que nos habla del adentro y del afuera, de lo exterior y del recogimiento, de lo público y de lo íntimo. Es

(LA MIRADA).- Las tres llaves de Miranda del Castañar
Canción ante una puerta cerrada

Canción ante una puerta cerrada

Hay una melodía en esta puerta vieja, tatuada por el tiempo, con la hermosa sucesión de las tres boca-llaves, que nos habla del adentro y del afuera, de lo exterior y del recogimiento, de lo público y de lo íntimo. Es

Las hojas del nuevo tiempo

Ahora he de callar y escuchar las hojas del nuevo tiempo. Porque llevan en su entraña lo que está sujeto al otoño para purificar las cosas de quien las contempla con nueva y limpia mirada. (Jclp)

(La Mirada).- Secos, adustos, otoñales, ideales para el silencio, los caminos de Monleón
Las hojas del nuevo tiempo

Las hojas del nuevo tiempo

Ahora he de callar y escuchar las hojas del nuevo tiempo. Porque llevan en su entraña lo que está sujeto al otoño para purificar las cosas de quien las contempla con nueva y limpia mirada. (Jclp)

Otoño en San Martín del Castañar

Cada valle tiene su sonido y su silencio, su propio sueño, su lluvia y su otoño, su mar de hojas, las uvas del vino. Allí, al amanecer del rocío, las arañas preparan su tela y los pájaros su vuelo. Luego,

San Martín celebra el nuevo tiempo con la fiesta de la vendimia
Otoño en San Martín del Castañar

Otoño en San Martín del Castañar

Cada valle tiene su sonido y su silencio, su propio sueño, su lluvia y su otoño, su mar de hojas, las uvas del vino. Allí, al amanecer del rocío, las arañas preparan su tela y los pájaros su vuelo. Luego,

pasa el tren de la noche en la estación de Babilafuente
Lo que permanece

Lo que permanece

Caía despacio la noche. El silencio, inagotable, ya no está quieto, como si la luz se alargara o el desamparo de la vieja estación cobrara vida. Al anochecer el cielo pesa, igual que los días cuando acaban. Por fin se

pasa el tren de la noche en la estación de Babilafuente
Lo que permanece

Lo que permanece

Caía despacio la noche. El silencio, inagotable, ya no está quieto, como si la luz se alargara o el desamparo de la vieja estación cobrara vida. Al anochecer el cielo pesa, igual que los días cuando acaban. Por fin se

Vela por la tierra

Está ahí siempre quieta, a la intemperie. Ella cuida del tiempo y de los ojos que la miran. Se entrega hasta dar el fruto. Vela por la tierra, el lugar esencial. (Jclp)

Encinas en tierras de Villafuerte, en Cantalpino
Vela por la tierra

Vela por la tierra

Está ahí siempre quieta, a la intemperie. Ella cuida del tiempo y de los ojos que la miran. Se entrega hasta dar el fruto. Vela por la tierra, el lugar esencial. (Jclp)

Las ruinas del silencio

Hay un eco sordo en las calles de Salamanca. Es la persistencia de la memoria. A despecho de las aceras llenas, del clamor de las ruedas, de la música cotidiana, el silencio de las ruinas, susurrado, tiene la cualidad de una caricia. Una

El convento de San Francisco El Grande
Las ruinas del silencio

Las ruinas del silencio

Hay un eco sordo en las calles de Salamanca. Es la persistencia de la memoria. A despecho de las aceras llenas, del clamor de las ruedas, de la música cotidiana, el silencio de las ruinas, susurrado, tiene la cualidad de una caricia. Una

Charo Alonso y José Amador Martín

Las alas de la luz

Ciudad que desciendes de las alas de la luz y la piedra, del aire, del silencio, dime en qué cofre escondes la esperanza o si tiene su blanca morada en cada pecho que la habita. (Jclp)

Amanecer de otoño en Salamanca, desde Huerta Otea
Las alas de la luz

Las alas de la luz

Ciudad que desciendes de las alas de la luz y la piedra, del aire, del silencio, dime en qué cofre escondes la esperanza o si tiene su blanca morada en cada pecho que la habita. (Jclp)

Liturgia de lo cotidiano

Como cuando eras niña y mirabas lo que hacían tus padres en lo cotidiano, el universo de lo bueno, vas con el murmullo de la alegría abriéndote camino hacia las sendas de la Sierra de Gata, tu bóveda más

Una mujer de La Atalaya acompaña al ganado a los pastos del valle del Agadón
Liturgia de lo cotidiano

Liturgia de lo cotidiano

Como cuando eras niña y mirabas lo que hacían tus padres en lo cotidiano, el universo de lo bueno, vas con el murmullo de la alegría abriéndote camino hacia las sendas de la Sierra de Gata, tu bóveda más

Sonidos del otoño

Hay una luz crepuscular que irradia por el espacio todo; una luz otoñal, que invita a recogerse en las estancias de la noche. Y una mano femenina empuña la esquila para iniciar los toques por los muertos, por los difuntos a quienes

(La ‘Mirada’).- Tras recitar su salmodia, suena la esquila de la Moza de Ánimas de La Alberca
Sonidos del otoño

Sonidos del otoño

Hay una luz crepuscular que irradia por el espacio todo; una luz otoñal, que invita a recogerse en las estancias de la noche. Y una mano femenina empuña la esquila para iniciar los toques por los muertos, por los difuntos a quienes

La serenidad del agua

¿De dónde viene esta alegría azul del agua, este cristal al que se asoma en calma el sol de otoño? ¿De la serenidad en la alta luz? ¿O del silencio, tal vez? (Jclp)

(La Mirada).- remanso de las aguas del río Alagón en el embalse de Gabriel y Galán, al norte de Extremadura
La serenidad del agua

La serenidad del agua

¿De dónde viene esta alegría azul del agua, este cristal al que se asoma en calma el sol de otoño? ¿De la serenidad en la alta luz? ¿O del silencio, tal vez? (Jclp)