El aura de las letras
El aura también la comunican las flores.
El aura también la comunican las flores.
La tarjeta postal estaba de nuevo en la mesa de centro, donde yo la había puesto, para que él la tomara. «Léela tú», me pidió. Su cónyuge había tomado asiento en un sillón al lado.
Apunté la dirección. Por ahí pasaba el río Yangtsé, que visto por la ventana parece no cambiar, ni moverse, como otros autores escriben.