La efeméride
La otra persona nos mueve a salir en su búsqueda y perdernos en la espesura de su huella escrita, en paráfrasis de San Juan de la Cruz
La otra persona nos mueve a salir en su búsqueda y perdernos en la espesura de su huella escrita, en paráfrasis de San Juan de la Cruz
Eso sucede en La sonata a Kreutzer, de León Tolstói, cuya portada de la edición leída, Editorial Nacional Edinal, México, 1965, traductor Francisco Carles, exhibe una tragedia.
Un guiño a la esperanza que nos mueve a no dejar de lado las causas letreheridas que nos hacen revivir.
Cerca de mi lugar de origen, he podido saludar a mi librero mexicano y su cónyuge restauradora de libros.
Sin levantar la mirada, dejé la moneda de la consumición en la mesa y salí sin hacer ruido.
La columna no dice nada nuevo, en un sentido literal: cuántas personas no han incursionado en este campo del arte y la cultura.
El poema es suyo, no mío. Lo publico después de una llamada telefónica, hoy por la mañana, cuando trabajaba en la oficina.
Escuché que cuando ves a los Rolling Stones de cerca, lucen menos altos. No lo sé
No se puede partir de la idea acabada, pues no existe, ni existirá nunca. Las ideas acabadas —metáforas artificiales— consumen de antemano la posibilidad de ser, estar, existir.
Cómo referir la ingeniería de los cursos de agua y cenotes de las pirámides mayas, cómo elevar a las palabras la fragancia de la flor de huitlacoche, cómo imitar el lenguaje de la calle, cómo compartir, tal
Tal vez, la causa primera de todo lo que pasa en el universo de los sentidos responda a la búsqueda de una belleza sencilla compartida por el prójimo.
En la pintura —que desconozco de cabo a rabo—, el cuerpo también cobra relevancia.
A la postre, esa clave, que de manera figurada entendemos como una llave, servirá para abrir la puerta del conocimiento.
Aquella señora de las flores, mientras hacía su recorrido por las calles del barrio, dejaba en un portal el grueso de los ramos, que distribuía de manera ordenada y cumplida.
Pienso en la rosa mística de nuestros jardines.
Esa sí es libertad. La libertad de los límites. La hondura del alma dispone de suficiente espacio para retozar.
En la poesía china, la mancha de tinta pone de realce escenas simples: montañas, ríos, campesinos. Esa estética, bajo la mirada hispánica (latina), podría llamarse vida retirada
Mientras barría, imaginaba otras historias, acogía preguntas, cavilaciones, dudas, imágenes, que podían constituir materia de otros escritos.
Cuando yo escribí “sollozo quedito”, un lector de poesía me sugirió cambiar por “sollozo quedo”.
Qué brisa dispersará la historia para inspirar a propios y extraños.