La clase
A la postre, esa clave, que de manera figurada entendemos como una llave, servirá para abrir la puerta del conocimiento.
A la postre, esa clave, que de manera figurada entendemos como una llave, servirá para abrir la puerta del conocimiento.
Aquella señora de las flores, mientras hacía su recorrido por las calles del barrio, dejaba en un portal el grueso de los ramos, que distribuía de manera ordenada y cumplida.
Pienso en la rosa mística de nuestros jardines.
Esa sí es libertad. La libertad de los límites. La hondura del alma dispone de suficiente espacio para retozar.
En la poesía china, la mancha de tinta pone de realce escenas simples: montañas, ríos, campesinos. Esa estética, bajo la mirada hispánica (latina), podría llamarse vida retirada
Mientras barría, imaginaba otras historias, acogía preguntas, cavilaciones, dudas, imágenes, que podían constituir materia de otros escritos.
Cuando yo escribí “sollozo quedito”, un lector de poesía me sugirió cambiar por “sollozo quedo”.
Qué brisa dispersará la historia para inspirar a propios y extraños.
¿Qué nombre daremos a la columna? ¿Qué nombre quiere la columna para sí? ¿Seré yo quien lo pronuncie? ¿Necesitaré la colaboración de otra persona, como sucedió a Dante con
Ahí, en lo desconocido, debe haber algo más.
Para echar adelante la máquina de las letras, el autor de la poesía a una flor requiere una compenetración con el medio.
En sentido inverso, ¿cómo representaríamos el drama de las Pagodas Gemelas y el Templo Luohan, de Suzhou, en español?
-La anécdota de la esfera me recuerda algo-, murmuré. Anquet se acercó. Sentí su brazo contra el mío. -I’m all ears-, susurró
Always loyal to romance. Esto es, siempre contigo.
Saqué la frase de la galleta de la suerte: «cualquier día del año puede ser 14 de febrero.»
En este contexto, no quedaría mal recordar a Carmen Balcells, restauradora, como Don Quijote y Sancho, de entuertos letraheridos
¿Ofrece alguna garantía la fe en el ritmo de la prosa?
Las seis publicaciones han sido, sin saberlo, el preámbulo a esta columna inconclusa, que no ha publicado lo que ha quedado en el tintero.
Las palabras también dicen lo que desconocíamos
Cuando mencionamos la muerte de la literatura no pretendemos ahondar tanto en la frase en sí misma (dos sustantivos, un par de artículos definidos, una preposición), como en lo que significa (sin Eco).