Banquete entre dos mundos
Esta es la primera vez que insertamos una imagen en el cuerpo del escrito
Esta es la primera vez que insertamos una imagen en el cuerpo del escrito
El reloj en la pared, como un militar cumplido, marca la hora con sus agujas en movimiento. Si tiene péndulo y campana, suena a la media hora, a la hora en punto. Arriba, con otros astros, el sol habrá visto desplazarse a la tierra,
Cuando caminaba sin rumbo por la calle, entre la espesura de los árboles y las sombras de las farolas, recordé un verso, o visualicé el pasaje de un poema. Intenté repetirlo en voz alta. Cuando por fin me escuché
Aquellas montañas inestables de la pintura china, con campesinos cansados, botes honestos, cabañas serenas, pájaros caprichosos, sobrevolando un curso fluvial impertérrito, como el de Borges en Inglaterra, me parece,
Fue en ese instante cuando concebí la idea de redactar la Tiranía de la Libertad en Tren, 29 de agosto de 2026. Coloqué la taza en el plato. La porcelana desprendió su sonido. Tiré sin querer la cucharita sobre la
Tus palabras esparcidas por la estrofa, sin gaviotas, ni un sol que las alumbre, las buscaré en las esquinas de los versos, cuando topen con los márgenes y suenen, y queden mudas, como monedas caídas del bolsillo, rodadas por
La otra persona nos mueve a salir en su búsqueda y perdernos en la espesura de su huella escrita, en paráfrasis de San Juan de la Cruz
Eso sucede en La sonata a Kreutzer, de León Tolstói, cuya portada de la edición leída, Editorial Nacional Edinal, México, 1965, traductor Francisco Carles, exhibe una tragedia.
Un guiño a la esperanza que nos mueve a no dejar de lado las causas letreheridas que nos hacen revivir.
Cerca de mi lugar de origen, he podido saludar a mi librero mexicano y su cónyuge restauradora de libros.
Sin levantar la mirada, dejé la moneda de la consumición en la mesa y salí sin hacer ruido.
La columna no dice nada nuevo, en un sentido literal: cuántas personas no han incursionado en este campo del arte y la cultura.
El poema es suyo, no mío. Lo publico después de una llamada telefónica, hoy por la mañana, cuando trabajaba en la oficina.
Escuché que cuando ves a los Rolling Stones de cerca, lucen menos altos. No lo sé
No se puede partir de la idea acabada, pues no existe, ni existirá nunca. Las ideas acabadas —metáforas artificiales— consumen de antemano la posibilidad de ser, estar, existir.
Cómo referir la ingeniería de los cursos de agua y cenotes de las pirámides mayas, cómo elevar a las palabras la fragancia de la flor de huitlacoche, cómo imitar el lenguaje de la calle, cómo compartir, tal
Tal vez, la causa primera de todo lo que pasa en el universo de los sentidos responda a la búsqueda de una belleza sencilla compartida por el prójimo.
En la pintura —que desconozco de cabo a rabo—, el cuerpo también cobra relevancia.
A la postre, esa clave, que de manera figurada entendemos como una llave, servirá para abrir la puerta del conocimiento.
Aquella señora de las flores, mientras hacía su recorrido por las calles del barrio, dejaba en un portal el grueso de los ramos, que distribuía de manera ordenada y cumplida.