Una aparición
Sin levantar la mirada, dejé la moneda de la consumición en la mesa y salí sin hacer ruido.
Sin levantar la mirada, dejé la moneda de la consumición en la mesa y salí sin hacer ruido.
La columna no dice nada nuevo, en un sentido literal: cuántas personas no han incursionado en este campo del arte y la cultura.
El poema es suyo, no mío. Lo publico después de una llamada telefónica, hoy por la mañana, cuando trabajaba en la oficina.