Banquete entre dos mundos
Esta es la primera vez que insertamos una imagen en el cuerpo del escrito
Esta es la primera vez que insertamos una imagen en el cuerpo del escrito
El reloj en la pared, como un militar cumplido, marca la hora con sus agujas en movimiento. Si tiene péndulo y campana, suena a la media hora, a la hora en punto. Arriba, con otros astros, el sol habrá visto desplazarse a la tierra,
Cuando caminaba sin rumbo por la calle, entre la espesura de los árboles y las sombras de las farolas, recordé un verso, o visualicé el pasaje de un poema. Intenté repetirlo en voz alta. Cuando por fin me escuché
Aquellas montañas inestables de la pintura china, con campesinos cansados, botes honestos, cabañas serenas, pájaros caprichosos, sobrevolando un curso fluvial impertérrito, como el de Borges en Inglaterra, me parece,