Sábado, 15 de agosto de 2020

La unión ferroviaria de Oporto con Salamanca por Las Arribes, apoyada por Comboios de Portugal

Su puesta en funcionamiento depende de “una decisión política” y tendría “elevado potencial turístico y de mejora de la región”, ha dicho el vicepresidente de CP

Vías cerca de la estación de Barca d´Alva/ Foto: municipio de Figueira de Castelo Rodrigo

Pedro Moreira, vicepresidente de Comboios de Portugal (CP) ha afirmado que la reapertura de la vía férrea del Duero de Pocinho a Barca d´Alva con continuación hasta Salamanca tendría “un elevado potencial turístico y de mejora de la región”, una manifestación vertida en un seminario web organizado por la Liga de Amigos del Duero Patrimonio Mundial (LADPM).

El vicepresidente de la operadora portuguesa de ferrocarril dijo realizar estas declaraciones “a título personal y también como CP”. “Si el enlace se realiza, daremos [CP dará] servicios adaptados a la región, con servicios comerciales y turísticos”, manteniendo que la operadora comparte este objetivo, dependiente de una decisión política. Infraestructuras de Portugal (IP) sería la encargada de las obras de recuperación de la línea en el lado portugués.

En esta conversación sobre el futuro de la región portuguesa del Duero mantenida el pasado 9 de julio participaron también Alberto Aroso, ingeniero civil experto en transporte y vías de comunicación, Manuel Novais Cabral, presidente del Museo Nacional Ferroviario y expresidente del Instituto dos Vinhos do Douro e Porto y Margarida Mariz, profesora de Historia y habitante de la región. El debate fue moderado por António Márquez Filipe, presidente de la LADPM.

El apoyo explícito a la reapertura por parte de un representante de la operadora de ferrocarril portuguesa se produce en el momento en que la Comisión de Economía del Parlamento portugués va a debatir la petición pública para que se reabra la línea férrea del Duero desde Pocinho (Portugal) hasta la frontera con Salamanca, lo que se consiguió por el aval de 13.500 firmas ciudadanas a dicha iniciativa.

La rehabilitación de la vía en la parte portuguesa hasta la frontera con España se haría con un presupuesto que oscilaría entre los “20 y los 25 millones de euros”, sostuvo el especialista Alberto Aroso. Volver a dotarla de carácter internacional con la continuación por Arribes estaría “entre los 200 y los 260 millones de euros”, según el experto, una cantidad que concurriría a fondos europeos.

Europa ya ha puesto la atención en esta vía en varias ocasiones, una de las más llamativas en 2018 cuando la puso como ejemplo de “potencial económico desaprovechado” en el encuentro anual Regions&Cities, incluyendo este enlace ferroviario en una lista de 48 ferrocarriles trasfronterizos “con mayor potencial de reapertura e impacto regional” y solicitando a España y Portugal informes al respecto.

La cohesión territorial a nivel interno de Portugal así como la cohesión trasnacional entre las regiones del Douro y Castilla y León es uno de los argumentos reiteradamente apuntados por los especialistas participantes en las numerosas iniciativas que en defensa del Tren de Duero se han desarrollado en Portugal durante los últimos años.

El presidente de la entidad Turismo Porto e Norte, Luís Pedro Martins, responsable de la estrategia turística del norte de Portugal, ha manifestado en varias ocasiones la importancia de este tren para diversificar los productos turísticos de la región y para estructurar la oferta conjunta de España y Portugal respecto al Duero.

Los muelles de Barca d´Alva y Vega de Terrón

Desde Mosteiró hasta Barca d´Alva la vía férrea del Duero acompaña al río, lo que la convierte en un recurso para conocer los paisajes y las localidades vitivinícolas de una región que precisamente por estas dos características fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Gran parte de los cruceros portugueses por el Duero acaban en el muelle portugués de Barca d´Alva, contiguo al salmantino de Vega de Terrón. Hasta ahora, este puerto era gratuito, por lo que era elegido por muchas embarcaciones para atracar; en breve pasará a ser de pago como el de Vega de Terrón, según ha informado la cámara municipal de Figueira de Castelo Rodrigo, responsable de su gestión.

Conocidos son los cruceros de lujo que continúan viaje hasta Salamanca, rematando con una visita cultural el paseo perfecto realizado entre cuatro patrimonios mundiales de la humanidad: Oporto, Alto Douro Vinhateiro, Grabados Rupestres del Côa-Siega Verde y Salamanca.

Un autocar recoge a los pasajeros en el muelle de Barca d´Alva para transportarlos hasta Salamanca, en un trayecto por una carretera comarcal que lleva hora y media.

Los defensores de la reapertura del ferrocarril de Oporto a Salamanca vía Arribes opinan que el tren complementaría el turismo fluvial ya existente.

Los partidarios portugueses argumentan razones de aprovechamiento de recursos turísticos, de seguridad en el transporte, de eficiencia energética y de cohesión territorial regional e ibérica para la rehabilitación de esta línea.  

Sólo 28 kilómetros separan la estación de Pocinho de la de Barca d´Alva. Muchos turistas que llegan hasta Pocinho en tren -donde hoy muere la línea- y quieren pasar a territorio español, se ven obligados a recorrer 64 kilómetros por una carretera con la sinuosidad propia del Duero, para lo que emplean aproximadamente una hora y media, dependiendo siempre de paquetes turísticos que incluyan esta opción.

Con la más pobre de las opciones ferroviarias, este trayecto se realizaría en 25 minutos, según el experto en vías de comunicación, Alberto Aroso.

Barca d´Alva- La Fregeneda: la obra de ingeniería “magnífica, única y extraordinaria”

“La reapertura de la línea férrea es una decisión política y solo comporta la modernización de una vía ya existente”, puso de relieve Alberto Aroso sobre la promesa política, cada vez más recurrente pero hasta ahora inconcreta, de reabrir la línea.

La pasada Cumbre Ibérica, celebrada en noviembre de 2018, concluyó sin compromiso sobre este asunto. Ahora, parece que será de nuevo tratado en el próximo encuentro bilateral previsto para este otoño.

El especialista calificó como “obra realmente magnífica, única, extraordinaria” el tramo que va de La Fregeneda a Barca d´Alva, haciendo alusión a los 20 túneles, los 13 puentes, con especial mención al puente metálico polivalente con tres tramos en curva, “una estructura sin igual en todo el mundo, realmente extraordinaria”. Una singularidad que según el técnico habría que poner en valor y aprovechar para el beneficio de las gentes que aquí viven.

La infraestructura ya existente es para Alberto Aroso, precisamente, lo que hace viable el proyecto técnicamente, pues se trataría sólo de intervenir en la misma.

Fue mencionado el caso del Tren Transpirenaico Canfranc- Pau, que volverá abrir después de 50 años cerrado, por acuerdo del gobierno de Aragón y el departamento francés de Aquitania, con una inversión de más de 100 millones de euros para los que han obtenido financiación europea, y con mayores dificultades técnicas. “Esa línea tiene desniveles de hasta el 43 por mil y el trozo Barca d´Alva-La Fregenda, sin embargo, un máximo del 21 por mil”, destacó Aroso.

En la conversación surgieron ejemplos de trenes con clara orientación turística, además de servicio regional, en países que son el paradigma de la apuesta por el ferrocarril como medio de transporte colectivo, como Suiza, Alemania, Francia o Japón.

Sería éste un proyecto de internacionalización del norte de Portugal con evidente vocación turística, que le daría acceso a Salamanca y Madrid, a través de una especie de ‘Duero Express’, como lo denominó alguno de los participantes.  

“La rehabilitación y adaptación tendría que hacerse junto con España, ya que debería haber una equiparación en las características técnicas, en cuanto a las cargas máximas, tipo de señalización, etc.”. Especificaciones técnicas que recoge la Unión Europea y que para Alberto Aroso no supondrían ningún obstáculo insalvable.

Según Aroso, en Portugal tienen ejemplos de modernización de vías férreas con similares limitaciones técnicas, como la Línea de la Beira Baixa (Lisboa-Guarda), en el tramo que acompaña el curso del río Tajo y en el que atraviesa la Serra da Estrela, y que se encuentra actualmente en obras de rehabilitación.

Vino de Oporto y tren, las señas de identidad del Duero                                    

“El valle del Duero sin tren es lo mismo que sin vino de Oporto”. Esta fue la manifestación que realizó Alberto Aroso, compartida también por Manuel Novais Cabral, que destacó esta identidad de la región para ser merecedora del título de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Novais Cabral apuntó a la dinamización socioeconómica que proporcionaría la continuación del tren por España, para lo que es fundamental “encontrar buenos aliados fuera de la región, sobre todo, en la Unión Europea; España también es determinante”.

Margarida Mariz hizo hincapié en lo importante que sería para los habitantes de la región la mejora en la línea regular del Duero, “la región y la CP no pueden vivir sólo de turismo, hay que hacer la línea interesante en horario y confort, porque en precio ya lo es”.

Desde el 12 de julio, la línea regular Oporto-Pocinho, con cuatro trenes en cada sentido, se realiza con vagones Schindler de los años 40, que permiten bajar las ventanillas y admirar el paisaje del Duero vinatero, además de disponer de asientos más cómodos y espaciosos, según informó el vicepresidente de CP.

Una clara apuesta por el aspecto turístico de este tren, completada con el Histórico do Douro, que vuelve a funcionar a partir de 1 de agosto.

La Liga de Amigos del Duero Patrimonio Mundial (LADPM) está organizando una serie de conversaciones por videoconferencia en colaboración con la Universidad de Tras-os-Montes e Alto Douro (UTAD), a la que ha llamado Às Quintas no Douro, por celebrarse los jueves siempre alrededor de temas importantes para el Duero.

Durante los últimos años se vienen desarrollado en Portugal numerosas iniciativas ciudadanas con participación de técnicos, políticos y agentes sociales tendentes a presionar al gobierno portugués y sensibilizar a los interlocutores españoles para que se pongan de acuerdo en la reapertura de la vía férrea del Duero.

El tráfico internacional en esta vía cesó en enero de 1985 y el tramo portugués hasta la frontera con Arribes cerró en octubre de 1988.