Martes, 17 de septiembre de 2019

El Tren del Duero vuelve a llamar a la puerta del parlamento portugués

Activada una ‘Petición Pública’ de recogida de firmas a favor de la reapertura del tramo Pocinho-Barca d´Alva, en la frontera con Arribes

Muchos alcaldes de la región apoyaron la iniciativa

El sábado 15 de junio ha tenido lugar en Peso da Régua, en pleno Douro Vinhateiro, un acto para lanzar una Petición Pública, como se llama en Portugal al mecanismo que, mediante la obtención de al menos 4.000 firmas puede abrir o reabrir el debate sobre un asunto en la Assembleia da República, el parlamento portugués.

Con ello se pretende que la reapertura del ferrocarril entre las localidades portuguesas de Pocinho y Barca d´Alva sea incluida en la versión definitiva del Programa Nacional de Inversiones 2030 (PNI 2030).

Esta nueva iniciativa en defensa de la reapertura ha partido, en esta ocasión, de la Liga de Amigos del Duero Patrimonio Mundial (LADPM) junto con la Fundación del Museo del Duero y ha conseguido reunir unas 140 personas en el auditorio del Museo del Duero, que se encontraba al máximo de aforo, en la localidad de Peso da Régua.

La sorpresa de la tarde la ha dado el que fue ministro de Hacienda entre 1985 y 1990, Miguel Cadilhe, que prácticamente ha protagonizado un acto de contrición contando la historia que desembocó en la clausura del ferrocarril entre Pocinho y Barca d´Alva en 1988. Una suspensión en el servicio que se planteó como temporal, aunque, 30 años después, continúa vigente.

Actualmente, la línea realiza el trayecto Oporto-Pocinho, quedándose a solo 28 kilómetros de la frontera. Con esta acción sus impulsores piden la reapertura de la vía férrea entre Pocinho y Barca d´Alva. Lo hacen porque consideran al Tren del Duero como uno de los criterios que llevaron a la UNESCO a conceder al Douro Vinhateiro la declaración de Patrimonio Mundial.

Los alcaldes portugueses de los municipios de la región eran mayoría entre el público asistente. Férrea es su determinación al pedir a su gobierno central la reactivación del tramo Pocinho-Barca d´Alva, independientemente de las siglas del partido, -Partido Socialista (PS) o Partido Social Demócrata (PSD)-, con el que gobiernan la municipalidad.

Han apoyado la activación de una petición pública que debe reunir, al menos, 4.000 firmas en un periodo de seis meses para que el asunto sea nuevamente debatido en el parlamento portugués. En última instancia, la medida pretende que la financiación de la obra se incluya en los presupuestos Portugal 2030, que quedarán fijados próximamente.

En el documento hecho público en este acto se destaca que la recuperación, modernización y reapertura de este tramo debe serlo “en conexión con el gobierno de España y con la comunidad autónoma de Castilla y León, de modo que sea también asegurada la inversión en el tramo Barca d´Alva-La Fuente de San Esteban, en la provincia de Salamanca”.

Habrá dos vías para recabar estos apoyos: una física, realizando una campaña por la región para la obtención de firmas; y otra digital, a través de la página web de la Assembleia da República, donde hay un apartado en el que la petición quedará activa, para que cualquier ciudadano pueda adherirse a ella previo registro.

El acto comenzó hacia las 15 horas en el auditorio del Museo del Duero con la intervención, en primer lugar, de Carlos Santiago, presidente de la Comunidad Intermunicipal de la región del Duero, CIM-DOURO, que representa a 19 municipios. A continuación, tomó la palabra Fernando Pinto, presidente de la Fundação Museu do Douro, seguido por António Filipe, el presidente de la Liga de Amigos del Duero Patrimonio Mundial y de Manuel Tão, profesor de la Universidad del Algarve, investigador y experto en vías de transporte. Estaba prevista la presencia de Jaime Díaz Antolín, presidente de la asociación Tod@vía, que finalmente no pudo asistir por problemas médicos.

Díaz Antolín, en declaraciones a Salamanca al Día sobre esta nueva iniciativa, ha comunicado “deseo que debatan propuestas e inicien acciones para conseguir rehabilitar la línea ferroviaria abandonada en territorio portugués, al objeto de aumentar la movilidad de las personas que habitan en la zona fronteriza y que se consiga también evitar la despoblación que sufre toda la zona ribereña que une a los dos ‘Países Hermanos’, aprovechando el potencial turístico que a través de la vía abandonada se ofrece y es obvio conservarlo y ponerlo en valor para que lo disfruten todas las gentes de Europa”.

La asociación Tod@vía lucha desde hace años por la conservación del tramo desactivado, aprovechando su potencial paisajístico y de gran obra de ingeniería civil para su mejor uso turístico, a la vez que apoya la vuelta del Tren del Duero en un nuevo trazado, tal y como recogen todos los estudios realizados al respecto por Infraestructuras de Portugal.

La intervención del exministro portugués Miguel Cadilhe fue uno de los momentos altos del evento. Cadilhe era titular de la cartera de Hacienda cuando se produjo la clausura del tramo entre Pocinho y Barca d´Alva, acontecida el 18 de octubre de 1988, lo que supuso la desconexión con España. Natural de la región Norte y miembro del gobierno del PSD de Aníbal Cavaco Silva a finales de los ochenta, reconoció haber sido sorprendido por una propuesta del ministro de Obras Públicas durante una sesión del Consejo de Ministros, que consistía en suspender temporalmente la circulación ferroviaria entre Pocinho y Barca d´Alva por razones de seguridad, hasta que éstas se subsanasen.

Afirmó el exministro que nunca pensó que esos problemas de seguridad no llegarían a ser corregidos jamás y que el cierre temporal se convertiría en definitivo, hasta el día de hoy.

“Me equivoqué, fuimos engañados todos”, afirmó Miguel Cadilhe, sorprendiendo a la audiencia. “No sé si el ministro de Obras Públicas lo hizo intencionadamente. Ironía del destino, pasados estos años, al ver que la Línea del Duero no fue reabierta, ahora me identifico con esta iniciativa”.

El economista, que fuera ministro de Hacienda entre 1985 y 1990, acudió a esta convocatoria y apoyó la reivindicación de portugueses y españoles para que los 28 kilómetros de vía férrea entre Pocinho y la localidad fronteriza de Barca d´Alva sean reabiertos, con la correspondiente continuidad en el lado español hasta La Fuente de San Esteban, una vez que en el lado portugués la línea nunca fue legalmente clausurada sino suspendida.

“Estoy cumpliendo un deber de conciencia”, declaró Cadilhe, con el tono de quien pide perdón, por una decisión que juzgó temporal y 30 años después continúa impidiendo la conexión eficaz de los pueblos del Duero a la altura de la frontera, donde más aislado y enclavado se encuentra.

Precisamente, fue el profesor Manuel Tão quien se refirió a la vía férrea del Duero no solo como un ramal, sino como un tren con un mercado único, formado por las Arribes salmantinas y el Douro Vinhateiro, un verdadero corredor internacional que comunicaría y retroalimentaría los cuatro patrimonios de la Humanidad existentes en esta región transfronteriza: Salamanca, arte rupestre de Siega Verde y Valle del Côa, Douro Vinhateiro y Oporto.

La reactivación del ferrocarril entre Pocinho y La Fuente de San Esteban se haría por un nuevo trazado alternativo al actualmente existente y, en Portugal, afirman que habría viabilidad para que fuese financiado en su mayor parte con fondos europeos. António Filipe, presidente de la LADPM, una de las entidades promotoras de esta acción, declaró para este periódico que el hecho de que la Comisión Europea considerase el año pasado este enlace ferroviario como uno de los de mayor impacto socioeconómico si se produjese su reapertura, ha sido lo que está renovando energías para exigir a los gobiernos esta reactivación, ya que contaría con el apoyo financiero de Europa.

Los promotores de esta iniciativa han informado a Salamanca al Día sobre su intención de celebrar en la provincia de Salamanca actos similares, que visibilicen la unión de los dos territorios en esta petición. Sería su voluntad organizarlo en alguna localidad de Arribes, así como en la capital.