Lunes, 23 de marzo de 2026
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Miradas - ARCHIVO DE septiembre - 2017

(la Mirada).- Peña de Francia, desde San Martín del Castañar
Un dibujo en el cosmos

Un dibujo en el cosmos

Parece que algún gran artista -¿Dios?- hubiera dibujado en el inabarcable papel del cielo esa silueta de la montaña sagrada. Porque siempre sus trazos son esenciales y hermosos. Como ocurre aquí, en esta elevación

(la Mirada).- Desde la Iglesia de La Virgen del Robledo (Sequeros) se observan los atardeceres más bonitos de la Sierra
Lo perenne y lo efímero

Lo perenne y lo efímero

Hora crepuscular que nos convida a una belleza creada para nosotros, con solo contemplar estos cipreses que expresan lo perenne y que flanquean ese árbol desnudo que se encuentra en el centro. Todo es cosmos aquí: la luz solar en

(la Mirada).- El río Tormes a su paso por Salamanca
Fluye la vida como el agua

Fluye la vida como el agua

Estabas en la orilla del otoño mirando el tiempo, la piedra y el agua. En tus ojos, mis ojos sienten la luz como un gesto semejante a la ternura, la suavidad del sol, la caricia del viento a las hojas, el río que fluye para dar vida a

(Mirada).- La peña de Francia desde San Martín del Castañar
La montaña que te mira

La montaña que te mira

Entre tus ojos y el cielo, la piedra viva, la montaña sagrada, la naturaleza que mana de la tierra, la dehesa y los árboles, el vértigo del aire, sí, tus ojos, los que vuelan el silencio cuando se posan en la cima del

(La mirada).- Escultura de el ciego y el Lazarillo de Agustín Casillas en el Puente Romano
Y me guíes

Y me guíes

Y purifique y guarde / de las nieblas mi mirar / en retirada. Y del olvido. / Y me salve (Quintín García)

(la Mirada).- Luz otoñal en una senda de Monforte de la Sierra
Descenso a la matriz

Descenso a la matriz

Vuelve el otoño, el tiempo en el que todo desciende a la matriz, lugar de las semillas, como preparación para esa resurrección venidera que todos esperamos, cuando el tiempo de la luz se recoge poco a poco y la noche se

(la Mirada).- Hojas y helechos en los bosques de Madroñal, en la Sierra de Francia
Otoño en Madroñal

Otoño en Madroñal

Como sábana mecida por el viento, como lluvia que germina en los ojos, como otoño en tierras de barro, como las alas de una rama, así un ángel vestido de hojas rojas. (Jclp)

(La Mirada).- Flores en las balconadas de la plaza de La Alberca
Jardines colgantes

Jardines colgantes

Casas colgantes, con jardines colgantes. Y el cielo como culmen. Todo aquí es celebración de la luz, que se expande en un himno para todos. El color es la luz -indicaba de modo certero el pintor Esteban Vicente-. Sí,

(La Mirada).- Torres de la Clerecía desde el Patio de la Casa de las Conchas
La sagrada melodía de la piedra    

La sagrada melodía de la piedra    

Cada día aquí es un concierto sagrado que nos acoge en su seno aromado por la belleza y una sutil melancolía, donde se erige la paz. Algo me dice dentro que mis ojos forman parte de este solemne paisaje. El aire del

(La Mirada).- Un paseo por Salamanca a pocas horas del comienzo del otoño
En mí, tus ramas

En mí, tus ramas

Habitas en mis ojos, donde guardo las hojas del otoño. (Jclp)

(La mirada).- Tierras de labor en Rágama, en la comarca de Peñaranda
Al aire libre

Al aire libre

El silencio está quieto, como el desamparo de la tierra. Los sembrados, semilla y fruto, anchos, al aire libre. Horizonte limpio, y antesala del pan, el buen alimento. A caballo entre el verano y el otoño, aquí todo se olvida

(La Mirada).- Aparecen las primeras gotas de la semana que abrirá el tiempo nuevo
Aldaba de otoño

Aldaba de otoño

Llama el tiempo en el que nacen las lluvias. De gris y ocre, del rojo, el naranja y amarillo. Por encima del vuelo de los pájaros, el cielo se desmorona para renacer al momento. De ahí cae el agua de la tierra, la alegría azul

(La Mirada).- Salto de Aldeadávila desde los miradores del Fraile y el Picón de Felipe
La fuerza del agua

La fuerza del agua

El hombre esculpió estos formidables farallones en el duro granito bañado por el río Duero, donde se encastró la presa más sorprendente de Europa, la que lleva medio siglo moliendo oro, cincuenta años

La ciudad vuelve a la normalidad y apura los últimos días del verano
Último vuelo de fiesta

Último vuelo de fiesta

Después de la música y la euforia, deja que repose la tristeza sobre la piedra, que el último vuelo de fiesta abra un tiempo nuevo para que las cosas vuelvan a su sitio. Confía en la densidad de los días y espera

Encinar y charca del municipio de Terradillos
Lo perenne del mundo

Lo perenne del mundo

Esta encina es aquí centro del mundo, con su belleza antigua y su misterio, con sus hojas perennes. Se halla junto a la charca, en esta dehesa, que es 'locus' permanente, lejos de los ruidos y las prisas. Cielo y vegetación, agua y

(La Mirada).- Fachadas de la Clerecía y la Casa de las Conchas, en la pasada noche de fiesta
Jardín de piedra

Jardín de piedra

Hay una luz que te piensa y escribe a cada hora. Porque más que ciudad, eres pasión, como los ojos que te recogieron en la noche. Un jardín de piedra y cielo, donde sucumben hasta los pájaros. Una tierra en la que hay

pastando en libertad, a sus anchas, en La Dehesa, uno de los ecosistemas más interesantes y hermosos
El toro

El toro

Entre el cielo y la tierra, la presencia del aire, la estela de las estrellas que te cubren, las reses que te acompañan de noche en silencio, las encinas que son eco de tus mugidos, tu corta vida. (Jclp)

En la tranquilidad del campo

En la tranquilidad del campo

Contemplativos en la tarde, al lado de encinares, estáis en la calma del horizonte, hasta que el vértigo de sol y sombra rompe esa quietud en círculos de arena. (Jclp)

Danzarinas en el reciente Ofertorio de Miranda del Castañar
Policromías mágicas

Policromías mágicas

Hay algo aquí que despierta el rumor de los sentidos: lo humano femenino -esa mirada que nos llega desde el fondo, con toda su intensidad- está envuelto por oropeles, cintas multicolores en diagonal, un hermoso ramo de fresno, para

Toros pastando en la alquería de San Pedro Acerón de Arriba
En la calma de la dehesa

En la calma de la dehesa

Pastan con la humildad que envuelve la antigua serenidad de las encinas, bajo la paz de una luz que bosteza lentamente sobre la dehesa. Ajenos a su fragilidad, campan libres con su noble presencia, en la armonía de la soledad. El campo es

(La Mirada).- La Plaza en estos días de fiesta grande
Los oros de la noche

Los oros de la noche

Aquí, en esta delicia inicial de la noche, el tópico de la Salamanca dorada se vuelve magia y hechizo. Hay algo en este espacio central de la ciudad que se nos vuelve centro, debido a esta calidez del oro, presidido en los cielos por

La última luna llena acaricia la ciudad
Siempre a tu lado

Siempre a tu lado

Sentiremos los días grandes de fiesta y la música en la luz de tu piedra como una bendición. Nos regalarás los besos con esa plenitud furtiva de una ciudad despreocupada bajo un cielo en el que hasta los pájaros

Los fuegos artificiales desde el Parador de Salamanca
En el cielo de tus ojos

En el cielo de tus ojos

Donde tiemblan las estrellas al ver tus ojos. Es la noche que se llena con los sueños de un niño. (Jclp)

salamanca amanece dispuesta a celebrar sus fiestas grandes
Luz de fiesta

Luz de fiesta

Amaneces como quien descubre la luz por vez primera, en la aurora de este día inaugural en el que la piedra empieza a sonreír como si estrenara el mundo y el aire del cielo se rompiera con el vuelo de los pájaros en fiesta.

Hombres y mujeres recogen patatas en tierras linderas con Villoruela y Babilafuente
Fruto de tierra fértil

Fruto de tierra fértil

Estas son las manos que recogen el fruto de la tierra fértil, para cumplir con su obra como ofrenda de la mañana, la de cada día, la de procurar sencillamente el sustento de su existencia, lo que se espera, que también

Los hombres del campo, protagonistas de la agropecuaria Salamaq'17, en sus vísperas
Campo Charro

Campo Charro

¡Encinares castellanos en laderas y altozanos, serrijones y colinas llenos de oscura maleza, encinas, pardas encinas; humildad y fortaleza! (Antonio Machado)

La montaña sagrada, la que toca el cielo, lo más alto de la Sierra, la Peña de Francia
Alto es el silencio

Alto es el silencio

En la cumbre del silencio, el cielo limpio. Allí la paz, la soledad que llena. La mirada infinita. La belleza primitiva. (Jclp)

Crepúsculo en la Peña de Francia
Donde nace y se quiebra el día

Donde nace y se quiebra el día

¿Acaso este instante no roza el más hondo sentimiento de la luz, la emoción de lo sagrado, el vértigo del silencio? En este mirador en el que nace el día y se rompe el crepúsculo, donde el corazón

(La provincia del alma / Mirada).- hacia el infinito mar de nubes en la autovía de Ciudad Rodrigo
Espacios de zafiro

Espacios de zafiro

Los gongorinos "campos de zafiro" están aquí, en estas extensiones celestes en que las nubes canas se apacientan. Los rebaños celestes, ajenos a la velocidad y vértigo humanos de autovías y negocios, van a lo

Concierto en Freixo de Espada a Cinta, una premonición e lo que se avecina en Salamanca
Septiembre

Septiembre

Atrás los campos, el sol entero o las olas del mar, las noches en tus manos, la luz de un verano ya en ascuas. Retorna la liturgia de las horas pautadas sin dioses ni esperanza, el bullicio, la fiesta en la ciudad de la piedra, hasta