Lunes, 23 de marzo de 2026
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Miradas - ARCHIVO DE mayo - 2017

(La Mirada).- Salamanca, desde la torre de La Clerecía, en la Universidad Pontificia
Cielo de Salamanca

Cielo de Salamanca

Cielo de luz y piedra, donde el tiempo no pasa y flotan los pájaros que sueñan el aire desnudo, mecer el trigo en la verdad del silencio. (Jclp)

Estampa de los huertos que circundan La Alberca
Tierra de vergel

Tierra de vergel

Mayo se hizo de luz y lluvia, de verde y promesa de vida. Con sus dedos de esperanza, toca el nido nuevo y el vientre de la tierra vieja, de la que todo sale para luego volver. Avanza la primavera en el vergel. (Jclp)

Color y vida en el corazón geográfico y anímico de la ciudad de Salamanca, en el 40 aniversario de ZOES
Barrio del Oeste

Barrio del Oeste

Llegaron contigo los días más hermosos, el color que todo lo cubre, los aromas nuevos para recibir a la vida. Llegó la música. Y la palabra y la pintura y la belleza. Llegaron las flores que se abren para recibir la luz,

(LA PROVINCIA DEL ALMA).- Un gato duerme tranquilo al sol en la Sierra de Salamanca
Sueño del tiempo

Sueño del tiempo

Sobre la ropa limpia puesta a secar, prendida con unas pinzas multicolores, que nos llevan a la niñez, y sobre de acogedora madera, reposa el gato. La calidez solar de su aspecto nos habla de delicia y de un sueño muy puro, un

(La Mirada).- Atardecer de Calvarrasa de Arriba, desde el camino que se dirige a la Ermita de la Virgen de la Peña
La luz que desciende

La luz que desciende

Antes de volver a casa, todavía hay lugares para el silencio, encuentros que crecen en nosotros como crece el paisaje y tardes para guardar esa luz que desciende hasta tocar la tierra sin ruido, en la paz de los sembrados, junto al recuerdo

Dos turistas tratan de buscar los lugares más bonitos de Salamanca
Rosal de piedra

Rosal de piedra

Como una bendición de la primavera se abren tus ojos por la primera página de este mágico libro de piedra. Un hilo de luz recorre sus hojas de oro, capaz de convertirla en una ciudad para la eternidad. Me temo que cuando la

Amapolas y espigas con la espadaña de la iglesia de Villaseco de los Reyes al fondo
El color vivo del campo

El color vivo del campo

De vez en cuando una mirada nos dice que es la belleza del color la que sostiene la tierra, el aura suave y silencioso de esa luz que amasa con profunda ternura la libertad de las amapolas en esa matriz de espigas al aire y al sol. ¿Acaso

Atardecer en tierras de regadío entre Cantalpino y El Campo de Peñaranda
Lienzo de luz

Lienzo de luz

Como si fuera un ángel a merced del viento, un lienzo de luz al atardecer, una melodía sencilla que recorre los sembrados, el silencio alado que vuela sobre el agua de la acequia, esa belleza frágil que recorre el arco del

Contemplar la grandeza de la naturaleza, las montañas de esta cadena montañosa
Mirando a Gredos

Mirando a Gredos

Estar vivo. Sentir la armonía del que nada pide, lo que somos, el viento limpio en la cara, el olor del monte, el misterio de la vida. Así las montañas y valles, la emoción alta de lo sagrado. La luz que se derrama

(La Mirada).- Desde Mogarraz, las rosas de mayo
Mientras haya jardines

Mientras haya jardines

Hay una memoria del jardín en el mundo. Una memoria de espacio protector, de espacio de belleza, de espacio íntimo y, al tiempo, compartido. Mientras haya jardines, el ser humano estará a salvo de cualquier intemperie, de

(La Mirada).- Convento de la Casa Baja en el Maíllo, del siglo XV, de los Dominicos
Ruinas de lo sagrado

Ruinas de lo sagrado

Toda ruina esconde una metafísica. Esta serrana del convento de la Casa Baja, también. Los lugares donde oraron los monjes, se hallan ya derruidos. Y una belleza melancólica se ha apoderado de estos muros, cúpulas y

Nubes antes de la última tormenta en Salamanca
Cómo vamos cambiando

Cómo vamos cambiando

Es mejor no esperar nada, mirar cómo cambian los cielos, cómo vamos cambiando. Y olvidarse del tiempo que, de ser, pertenece a la creación.

Amanecer de Salamanca
Nada más es necesario

Nada más es necesario

Yo nací atado a un manojo de espigas y, tras el primer te quiero, vivo en la ciudad que habla del secreto del pájaro, el que vuela ante las piedras del sol. Me basta mirar cómo se despierta y me besa en el primer salmo de luz.

Siempre es un placer leer en la Plaza de Anaya, a la sombra de los árboles
Verás soñar las palabras

Verás soñar las palabras

Tantas cosas en el mundo y todo en los libros. La belleza de soñar con las palabras que nos acercan a la utopía de tocar el lugar donde se forman los manantiales, la primavera que horada todas las estaciones. Hondo instante fruto del

El rebaño avanza por los pastos en Las Veguillas, en pleno Campo Charro
Si escuchas la tierra

Si escuchas la tierra

Si pones el oído en la tierra escucharás el agua fecunda y subterránea que fue engendrada por la lluvia, la semilla como ofrenda de gracia, los pies del nómada que camina con la luz, la promesa de vida en plena

(la Mirada).- Poblado del Salto de Aldeadávila de la Ribera
Un lugar donde vivir

Un lugar donde vivir

Existe un pequeño paraíso en el corazón de Las Arribes, El Poblado del Salto de Aldeadávila (Aldeadávila de la Ribera), un lugar donde el tiempo se detiene pero donde todo a su alrededor derrocha vida y frescura.

En el ‘Camino de los prodigios’, sendero que une Miranda del Castañar y Villanueva del Conde
El secreto del Puente Viejo

El secreto del Puente Viejo

Hubo que esperar a la noche para que despertaran los prodigios del camino. Entre el vientre de tus piedras y el agua vi pasar, sigilosamente, el tiempo. En el cielo, las estrellas bailaban pintadas por Kandinsky. (Jclp)

Mogarraz desde Monforte, en la Sierra de Francia
Las laderas del mundo

Las laderas del mundo

Estos montes boscosos, que ocupan las laderas, son cobijo también para la vida humana, para existir soñando, para erigir las torres en las que la creencia se pregona en los toques de campanas. Las laderas del mundo en las que el ser

(la Mirada).- Una mujer lee en un bar del centro de Salamanca
Bienaventurados tus ojos

Bienaventurados tus ojos

Nada más bello que ese libro que envuelve tus horas con una lava de palabras que van tejiendo, en ti, la eternidad. Bienaventurados los ojos que acumulan el asombro. (Jclp)

Salamanca, al anochecer
Con fuego dices adiós

Con fuego dices adiós

Todo lo habitas antes de decir adiós. Las palabras, la luz, el agua, el atardecer? Con fuego te vas a la noche y convocas la paz, como sal de esperanza hasta el amanecer. (Jclp)

Siempre deslumbrante el perfil de la ciudad al amanecer
Las torres del cielo

Las torres del cielo

Ya sé que cada mañana tiene su ángulo y su horizonte y que siempre nos quedará el silencio para mirarte, para sentirte. Ya lo dijo Unamuno: ?Salamanca: quietas las torres en el cielo quieto?. (Jclp)

Salamanca muestra sus vínculos literarios en cada rincón de la ciudad
Azogue de palabras

Azogue de palabras

Un murmullo permanente de palabras que recorre el tiempo. Es el latido de una ciudad que guarda en los libros que inspiró la luz entera de los siglos. República de letras, cúmulo de voces que salen a tus calles tras la

Estampa de la Sierra de Béjar desde San Pedro de Rozados
Antes de entrar en el cielo

Antes de entrar en el cielo

Dicen que la felicidad es como una melodía de alas que llevan el aire limpio. Dicen que antes de entrar en el cielo, los campos son amarillos porque luce el sol y la nieve corona las montañas. En algún lugar del mundo,

(La Mirada).- En la Dehesa de Peña Cabra, entre Tamames y Vecinos
Maternidad y paraíso

Maternidad y paraíso

El ternero en la imagen se amamanta y va a la vida plena, a través de las ubres de la madre. Maternidad y paraíso. Una experiencia primordial de todos los mamíferos que llegan a la luz. Todo aquí es apacible. La hierba

(La MIrada).- El crepúsculo a orillas del Tormes con la ciudad al fondo
Atardecer

Atardecer

Dejar que pasen las horas y mirarte es vivir el tiempo. Mayo en Salamanca. Bello es el rostro de la última luz sobre el agua y la piedra. (Jclp)

Línea férrea abandonada entre La Fregeneda y Barca D’Alva
Los puentes del olvido

Los puentes del olvido

Y el hombre horadó la piedra e hizo altos puentes de hierro y madera para evitar en vano el desamparo y atravesar la hermosa tierra, hoy desolada, donde acude la abundancia del agua que viene de lejos para irse más lejos, arropada en

el fotógrafo Javi Calvo capta el alma de la calle, de las miradas
La ciudad que te mira

La ciudad que te mira

En todas las partes cuando busco belleza me ha parecido verte. En la terraza de un bar, en el césped de la facultad, rozando el cielo en las catedrales, de madrugada, en el autobús bien de mañana, en la plaza mayor cuando

La Peña de Francia desde el mirador de Santiago
Alta ventana del Camino

Alta ventana del Camino

En la cumbre del silencio, el cielo limpio, la montaña sagrada desde la que se ve la luz que crea el mundo, la que desvela las cosas hasta encontrar lo que importa, el rumor de la vida. Allí la paz, la soledad que llena. La mirada

(La Mirada).- Contraste colorido en la zona de Nava de Béjar
¿Será el mar la dehesa verde?

¿Será el mar la dehesa verde?

Alta es la fe del que ve la alegría y la tristeza en los colores que preceden a la lluvia entre el cielo y las encinas. Este dos de mayo te doy la mano para que juntos miremos este paisaje de silencio y podamos preguntarnos:

(La Mirada).- Las manos artesanas de Alba de Tormes que amasan el barro del mundo
El trabajo del hombre

El trabajo del hombre

¿Acaso estas manos no nos devuelven al origen de todo? En este barro que acoge la humildad del agua, que es vida cuando se pronuncia. Como lo que nace de la piel del alfarero, el trabajo del hombre y su dignidad. (Jclp)