Una mesa sencilla donde cada plato cuenta una historia
Hay lugares donde se come con el alma. La tasca es el retrato de una cocina sencilla, honesta y hecha con producto de la tierra: raciones para compartir, platos de cazuela, pan, embutidos, queso y vino de la casa, servidos con buena conversación. En el Centro de Portugal, la tradición de las tascas mantiene viva la gastronomía regional y la convivencia entre generaciones. Una experiencia auténtica para quien busca sabores genuinos y hospitalidad a la antigua usanza. Una mesa sencilla donde cada plato cuenta una historia.
Nada atrae más al alma portuguesa que la comida. Hay algo mágico en reunir a familia y amigos alrededor de la mesa, disfrutar de la mejor comida y degustar los vinos más increíbles, hablando de... Comida, mientras se come. Soñar con la cena mientras almorzamos. Debemos ser grandes amantes de la comida para entender cómo funciona la intrincada mente portuguesa. ¡La vida nunca había sabido tan bien!
Combinando prácticas tradicionales con la tecnología más moderna, los nuevos y modernos olivares conviven con los olivares centenarios.
Aquí encontramos las variedades de oliva portuguesa Galega y Cobrançosa, junto a otras como la Arbequina, Frantoio, Picual y Zambujeiro (olivos silvestres del árbol ancestral). Las aceitunas se recogen a mano mientras que los intensos olivares se cosechan mecánicamente, respetando plenamente la naturaleza y protegiendo el medio ambiente.
El queso es una carta de amor a toda una comunidad, a los pastores y a las mujeres queseras.
Hay montones de quesos diferentes en la región Centro de Portugal. Pero destaca el Queijo Serra da Estrela DOP, elaborado con leche cruda de oveja, flor de cardo (Cynara cardunculus), sal... y sabiduría. El queso Serra da Estrela se elabora únicamente con la leche de la raza ovina bordaleira. Se añade flor de cardo y sal a esta leche única para permitir que se cuaje. La cuajada se escurre y se convierte en queso por las manos de entregadas queseras.
El respeto por las tradiciones antiguas y por una comunidad comprometida es el ingrediente especial para crear el mejor queso Serra da Estrela.
Pan blanco, broa de milho, pan de centeno… El portugués es un pueblo muy panadero.
La Aldeia de Montanha de Videmonte, en el concejo de Guarda, tiene una identidad fuertemente influenciada por la cultura del centeno. Su pan une la sabiduría antigua del pueblo con el centeno cosechado en los campos de altitud más bellos de la Serra da Estrela.
Es en el mar de Barents donde se encuentra y captura el "Gadus morhua": la más noble de todas las especies pertenecientes a la familia Gadidae. El bacalao busca las aguas frías y claras del Atlántico norte, donde aprovecha libremente las corrientes marinas heladas que son esenciales para su desarrollo.
En el siglo XV los portugueses comenzaron a pescar y vender bacalao. El bacalao salado y seco duraba más de tres meses durante los largos viajes marítimos sin perder sus proteínas ni nutrientes, ¡lo cual era ideal en este periodo histórico! Los portugueses fueron los primeros en pescar bacalao en Terranova en el siglo XV. Para entonces, el bacalao ya representaba el 10% del pescado comercializado en Portugal.
Así pues, los portugueses se tornaron maestros en la cura del bacalao. En regiones como la de Aveiro, aprovechando las salinas existentes en la zona, pronto apareció toda una comunidad especializada en este arte.
El concejo de Ílhavo, pocos kilómetros al sur de la ciudad de Aveiro, tiene una profunda tradición marítima y el bacalao es el emblema de esta hermosa ciudad costera. Cada año, en agosto, el municipio organiza el popular Festival del Bacalao que atrae a decenas de miles de visitantes nacionales y de la vecina España.
Los ilhavos o ilhavenses se volvieron expertos en la pesca, la seca y la comercialización del bacalao. Gracias a su sabiduría en técnicas de navegación y construcción naval, hubo un tiempo en que prácticamente todos los buques que zarpaban de los puertos portugueses a la pesca del bacalao, habían sido construidos en Ílhavo. Todos los capitanes de barco de las flotas que salían hacia el Atlántico norte, eran de Ílhavo.
Aún hoy, en el polígono industrial de Gafanha da Nazaré, cerca del puerto de Aveiro, hay numerosas fábricas dedicadas a la transformación de bacalao, y algunas de ellas tienen días de puertas abiertas, en jornadas articuladas con el Ayto. de Ílhavo.
También en esta localidad, podemos visitar el Museo Marítimo de Ílhavo, y admirar su Acuario de los Bacalaos.
El Centro de Portugal es una región inmensa dentro de un pequeño país. Pequeño en superficie, grande en diversidad: geográfica, cultural y gastronómica. El Centro de Portugal también es enorme en diversidad culinaria: de la costa al interior, de la Ternera IGP Lafões a los Queijos da Beira Baixa DOP, encontramos algún exlibris de la mesa portuguesa, como, por ejemplo, Cerezas de Fundão IGP, marisco de Costa Nova, vinos de cinco denominaciones de origen, la Chanfana al modo de la Beira, el Leitão da Bairrada, el Bolo Negro de Loriga, , Pasteles de Tentúgal o el Arroz Dulce de Coímbra.
Como reza el propio eslogan del Turismo Centro de Portugal: un país dentro del país. Tal cual.
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