Desde la luz
Siempre la claridad viene del cielo;es un don: no se halla entre las cosassino muy por encima, y las ocupahaciendo de ello vida y labor propias.Así amanece el día; así la nochecierra el gran aposento de sus sombras.El don de la
Siempre la claridad viene del cielo;es un don: no se halla entre las cosassino muy por encima, y las ocupahaciendo de ello vida y labor propias.Así amanece el día; así la nochecierra el gran aposento de sus sombras.El don de la
Quizá porque septiembre siempre parece llegar despacio, como si antes de marcharse el verano quisiera dejarnos unos días para acostumbrarnos a su ausencia. Todavía quedan tardes luminosas, cielos azules y una cierta tibieza en
Salamanca tiene una geometría secreta.Está en sus plazas y en sus fachadas, en la sucesión de sus arcos, en las líneas que dibujan sus tejados, en la proporción de sus ventanas y en la repetición de unas
La poesía nace cuando el silencio de la naturaleza encuentra su eco en la memoria del hombre y convierte el sueño en una forma de conocimiento.
Hay dos momentos del día en los que la luz parece detenerse antes de continuar su camino: el amanecer y el atardecer.Son dos fronteras. Dos instantes en los que la noche y el día se encuentran, se reconocen y, durante unos minutos,