La entidad cerró el ejercicio 2025 con más de 3,27 millones de euros en ingresos y detalló las inversiones realizadas en la conservación de iglesias y ermitas, así como las próximas intervenciones previstas en la comarca mirobrigense.
La Diócesis de Ciudad Rodrigo ha dado a conocer el balance general de su actividad y la liquidación presupuestaria en el marco del Día de la Iglesia Diocesana. La presentación tiene como objetivo rendir cuentas ante la sociedad sobre el origen de los recursos y su destino en los municipios de la comarca mirobrigense, donde la labor eclesiástica se sostiene gracias a las aportaciones económicas y al voluntariado pastoral.
En relación con las cuentas del ejercicio 2025, el ecónomo diocesano, Manuel Domínguez, ha detallado que la entidad cerró el año con un balance de 3.279.280,62 euros. La principal fuente de financiación fue la asignación tributaria procedente del Fondo Común Interdiocesano, que aportó 1.799.127,41 euros.
En total, los ingresos ordinarios alcanzaron los 3.186.181,02 euros, a los que se sumaron otros 93.099,60 euros de ingresos extraordinarios. Además de la asignación tributaria, la diócesis contó con ingresos procedentes del patrimonio y otras actividades, que ascendieron a 709.321,58 euros, así como de las aportaciones directas de los fieles, que alcanzaron los 367.130,87 euros.
En cuanto a los gastos, las principales partidas se destinaron a la conservación de edificios y funcionamiento, con 589.867,60 euros, y a las acciones pastorales y asistenciales, que sumaron 536.276,28 euros. También se destinaron 377.020,89 euros a la retribución del clero y 131.870,74 euros al personal seglar. A estas cantidades se añadieron 78.810,82 euros en gastos financieros y 21.573 euros destinados al Seminario.
Los gastos ordinarios ascendieron a 1.735.419,33 euros, mientras que los extraordinarios alcanzaron los 242.696,40 euros. El balance recoge asimismo una capacidad de financiación de 1.301.164,89 euros.
La mayor parte de la inversión en patrimonio se ha canalizado a través del convenio de colaboración firmado con la Diputación de Salamanca. Este acuerdo cuenta con una dotación global de 360.000 euros, financiados a partes iguales entre la institución provincial y la entidad eclesiástica, con 180.000 euros cada una.
Gracias a este marco de colaboración, los fondos se han destinado a diversas actuaciones entre 2025 y 2026, mientras que otras dos permanecen pendientes de ejecución.
Dentro del apartado de bienestar rural, la arquitecta diocesana Tamara Hernández ha expuesto los resultados de la participación en el programa Rehabitare, impulsado por la Junta de Castilla y León para ofrecer hogares a familias mediante la adecuación de antiguas casas rectorales en desuso. Hasta el momento, se han acondicionado inmuebles en Aldea del Obispo, Boada, Águeda y Castillejo de Martín Viejo, mientras que las obras en La Bouza se encuentran en su fase final.
Por otra parte, la actividad cultural de la diócesis contempla la apertura durante el verano y la Semana Santa de entre 10 y 12 monumentos de la comarca. Asimismo, con el respaldo de la administración autonómica, está previsto intervenir en el solado del templo de San Agustín y en la iglesia de la Tercera Orden está en porceso de remodelación de la cubierta.