La asociación ha recogido más de 350 kilos de residuos en dos jornadas de limpieza y reclama mayor conciencia ciudadana para mantener limpio el entorno urbano
Mientras buena parte de los mirobrigenses aprovechaba la mañana del domingo para descansar después de una larga semana de trabajo, doce voluntarios de Asenavis (Asociación para el Espacio Natural y la Vida Silvestre de Ciudad Rodrigo) decidieron dedicar unas horas de su tiempo libre a una tarea menos visible, pero necesaria: retirar la basura acumulada en distintos puntos del extrarradio de la ciudad.
La jornada transcurrió por la zona del polígono industrial de Los Chabarcones y los alrededores de la piscina climatizada, hasta alcanzar la carretera de Béjar. Un recorrido en el que los participantes fueron recogiendo los residuos esparcidos por el entorno, muchos de ellos abandonados en lugares que deberían permanecer libres de desperdicios.
El resultado de esta labor se tradujo en 36 sacos de basura, con un peso aproximado de 200 kilos. Una cantidad considerable que pone de manifiesto la dimensión de un problema que, más allá del impacto visual, afecta a la conservación del medio natural y a la imagen que ofrece la ciudad en sus espacios periféricos.
Desde Asenavis insisten en que "estas iniciativas no persiguen únicamente retirar los residuos que otros dejan atrás". También "pretenden llamar la atención sobre una conducta cotidiana que está al alcance de todos": depositar la basura en las papeleras y los contenedores habilitados para ello. Un gesto sencillo que evita que latas, envases y plásticos terminen dispersos por caminos, cunetas y espacios abiertos.
Entre los residuos más abundantes recogidos durante estas jornadas destacan las latas de bebidas, los tetrabriks y los plásticos. En cambio, los voluntarios han observado una reducción considerable de las bolsas de plástico, cuya utilización ha disminuido con su cobro en los establecimientos comerciales.
Esta circunstancia lleva a la asociación a plantear una reflexión sobre la posibilidad de aplicar medidas similares a las latas de refrescos, de manera que el consumidor encuentre un incentivo para devolverlas y favorecer así su recogida y reciclaje. Una propuesta que apunta a la responsabilidad individual, pero también a la necesidad de buscar fórmulas eficaces para reducir el abandono de residuos.
La actividad de este domingo da continuidad a otra jornada de limpieza celebrada el pasado 18 de octubre, en la que los voluntarios recogieron otros 30 sacos, con un peso aproximado de 150 kilos.
En apenas dos salidas y con la participación de una docena de personas, Asenavis ha conseguido retirar más de 350 kilos de basura del entorno mirobrigense. Una cifra que habla del compromiso de quienes dedican parte de su tiempo a cuidar el espacio común, pero que también invita a preguntarse cuántos de esos residuos podrían haberse evitado con un comportamiento más responsable.
Porque mantener limpio el entorno no depende únicamente de quienes salen a recoger lo que otros abandonan. Empieza, sobre todo, con la decisión de no arrojarlo al suelo.