El animal recorrió varias calles del pueblo sin provocar daños personales ni materiales antes de salir al campo, donde fue finalmente reducido y devuelto a la plaza
Pasado el fin de semana, la localidad de Espeja continúa celebrando sus fiestas en honor a San Lino, con una programación que durante la jornada del lunes tuvo como protagonistas los festejos taurinos, con capeas tanto en horario matinal como vespertino y ganado de la ganadería de Adelaida Rodríguez.
La capea de la mañana vivió, sin embargo, unos momentos de sobresalto cuando una de las vaquillas consiguió escapar del recorrido habilitado. El público disfrutaba del festejo entre la Plaza de Toros y una de las calles adyacentes cuando el animal encontró un hueco entre el vallado y una pared. Tras introducir primero la cabeza y posteriormente todo el cuerpo hacia el exterior, logró franquear el cerramiento y quedar fuera del recorrido.
La escena alteró de inmediato la tranquilidad con la que el público presenciaba la capea a buen resguardo. La seguridad que hasta ese momento ofrecían las talanqueras quedó anulada en cuestión de segundos y los espectadores reaccionaron con rapidez: algunos se encaramaron al vallado mientras otros abandonaron la zona en busca de un lugar seguro.
Aunque se trataba de una vaquilla, el peligro era evidente al encontrarse el animal suelto y sin control por varias calles del municipio, sin previo aviso para los vecinos. El riesgo aumentaba ante la posibilidad de que pudiera cruzarse de forma inesperada con alguna persona, especialmente con vecinos vulnerables que desconocieran lo sucedido.
Varios mozos trataron de reducir al animal, pero sus intentos resultaron infructuosos. La vaquilla emprendió carrera por las calles de Espeja hasta encontrar finalmente un camino que conducía hacia las fincas, internándose campo a través. Con el animal ya alejado del casco urbano disminuyó el peligro para los transeúntes, aunque tampoco quedaba descartada la posibilidad de que pudiera encontrarse con algún ciclista, motorista o paseante que transitara por la zona.
Responsables del Ayuntamiento, acompañados por varios mozos, emprendieron entonces la búsqueda del animal a bordo de sus todoterrenos. Tras localizarlo en el campo consiguieron darle caza, reducirlo y trasladarlo de nuevo hasta la plaza de toros, donde quedó nuevamente bajo control.
Mientras se desarrollaba esta búsqueda, otra vaquilla salía al recorrido reglamentario para continuar con la capea. Fueron entonces los pocos corredores que habían optado por permanecer en el trazado quienes se encargaron de protagonizar los lances del festejo, a la espera de que se resolviera la incidencia.
Una vez encerrados los animales, la capea pudo darse por concluida y el susto quedó convertido en la anécdota de la mañana. No obstante, otro pequeño incidente volvería a sobresaltar poco después a los cebolleros en una de las calles próximas al recorrido: dos turismos sufrieron un leve golpe que, en esta ocasión, se resolvió mediante un parte amistoso entre los conductores. La presencia de la Guardia Civil contribuyó a calmar los ánimos que suelen acompañar a este tipo de percances.
De esta manera, el incidente de la vaquilla se saldó finalmente sin daños personales ni materiales, aunque dejó durante algunos minutos una estampa poco habitual en las calles de Espeja y el consiguiente sobresalto entre vecinos y visitantes.
Las fiestas de San Lino continúan hasta el próximo miércoles con música, acontecimientos taurinos y propuestas culinarias que mantienen el ambiente festivo en la localidad y sirven de punto de encuentro para los vecinos de Espeja y visitantes llegados desde otras localidades cercanas.