La asociación AFAD y el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo han conmemorado el Día Mundial del Alzheimer con la lectura de un emotivo manifiesto. Bajo el lema 'El no ya no es respuesta', los participantes han reivindicado más recursos para el medio rural y han destacado el papel del voluntariado.
La Asociación de Familiares y Enfermos de Alzheimer de Ciudad Rodrigo y su comarca (AFAD), otro años más, volvió a concentrarse este lunes en la Plaza Mayor, junto a los soportales del Ayuntamiento, con motivo del Día Mundial del Alzheimer, para visibilizar la enfermedad y reivindicar un mayor apoyo para quienes la padecen y para sus familias. La concentración estuvo arropada por un buen número de mirobrigenses y personas vinculadas a la asociación, que quisieron sumarse a esta jornada de reivindicación y sensibilización.
El acto, celebrado bajo el lema «El no ya no es respuesta», contó con la participación de cuatro personas vinculadas a AFAD, que fueron las encargadas de dar lectura al manifiesto y a diferentes textos relacionados con la enfermedad y con la realidad que viven diariamente pacientes y familiares.
Durante la concentración también estuvieron presentes representantes de la Corporación Municipal, entre ellos la concejala Joana Veloso, que trasladó el apoyo del Ayuntamiento a las personas afectadas y puso en valor la labor que desarrolla AFAD en Ciudad Rodrigo y la comarca.
El manifiesto de este año puso el foco en las propias personas diagnosticadas, reclamando que sean escuchadas y que puedan participar en las decisiones relacionadas con su futuro. Desde AFAD se defendió que los pacientes no son personas pasivas, sino una comunidad activa que debe tener voz y formar parte de las respuestas frente a la enfermedad.
La asociación también reclamó avances en investigación, nuevos tratamientos y recursos, especialmente en el medio rural, donde la despoblación y el envejecimiento plantean dificultades añadidas para las personas afectadas y sus familias.
En este sentido, AFAD destacó la importancia del asociacionismo y del voluntariado ante la falta de determinados recursos, así como la necesidad de que las administraciones públicas mantengan su apoyo a quienes conviven diariamente con el alzhéimer.
Durante el acto también tuvo protagonismo el testimonio de una familiar, que relató en primera persona la experiencia de acompañar a una persona con alzhéimer y el impacto que la enfermedad tiene en el entorno más cercano.
El encuentro quiso poner de manifiesto que el alzhéimer no afecta únicamente a quien recibe el diagnóstico, sino también a familiares, cuidadores y personas allegadas, que afrontan junto al enfermo el avance de la enfermedad.
La jornada concluyó con el lanzamiento de globos al cielo en recuerdo de todas las personas que sufren alzhéimer y de sus familias, cerrando así un acto reivindicativo y de sensibilización en pleno centro de Ciudad Rodrigo.