Ciudad Rodrigo conmemora el vigésimo aniversario de la inauguración de Kyrios, la undécima edición de la exposición Las Edades del Hombre. Este acontecimiento histórico, que atrajo a más de 550.000 visitantes, transformó por completo el urbanismo, la gestión patrimonial y el modelo turístico del municipio mirobrigense.
La conmemoración de las dos décadas de la muestra de arte sacro recuerda el impacto de un acontecimiento que atrajo a más de 550.000 visitantes. La cita, inaugurada por los entonces Príncipes de Asturias, transformó por completo la fisonomía urbana y la gestión patrimonial del municipio mirobrigense.
Este martes 9 de junio de 2026 se cumplen exactamente veinte años de la apertura oficial de Kyrios, la undécima edición de la exposición Las Edades del Hombre. Aquel viernes de 2006 supuso el inicio de una transformación sin precedentes para Ciudad Rodrigo, que se convirtió en el epicentro cultural de Castilla y León.
La designación de Ciudad Rodrigo supuso un hito al ser la última diócesis a cargo del obispo Atilano Rodríguez en acoger la muestra cuando el evento se limitaba a las capitales diocesanas. La apertura se demoró hasta junio por retrasos en el templo y el catálogo, fijando la Casa Real la fecha definitiva dentro del arco propuesto.
La preparación del evento comenzó mucho antes, concretamente el 16 de marzo del año 2000, cuando se anunció oficialmente la designación de la Diócesis civitatense. Para coordinar los preparativos se constituyó la Fundación Ciudad Rodrigo 2006, encargada de canalizar el esfuerzo colectivo de toda la sociedad mirobrigense.
Entre las iniciativas más destacadas figuró la creación de una red de casi 100 voluntarios, coordinados por la entonces concejal de cultura Carmen Cambronero. Este grupo altruista recibió formación específica para guiar a los visitantes, una fórmula de éxito que posteriormente sirvió de modelo para otras sedes de la fundación canónica.
El centro histórico mirobrigense experimentó una renovación integral que todavía hoy sorprende a quienes regresan a la localidad, destacan, la profunda reforma de espacios emblemáticos como las plazuelas de San Salvador, Herrasti y Cristóbal de Castillejo.
Las obras de mejora se extendieron a vías principales como las calles Colegios, Sánchez Arjona, Velayos, Sinagoga, San Vicente y Cardenal Pacheco. Asimismo, se acometió la renovación del Puente Mayor, el entorno de las Tres Columnas y la Casa de la Cultura.
El plan de embellecimiento incluyó el adecentamiento de los edificios de la Plaza Mayor, la renovación de las puertas de entrada a la ciudad y la remodelación de un tramo de 800 metros de muralla entre la plazuela de Herrasti y El Salvador, cuyos trabajos sufrieron retrasos por la aparición de restos arqueológicos.
La propia Catedral de Santa María fue objeto de importantes intervenciones en su fase previa, centradas en la restauración de la Casa del Sacristán y en la consolidación de los muros perimetrales de la zona del Claustro.
El 9 de junio de 2006, los entonces Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, aterrizaron en el campo de fútbol Francisco Mateos bajo estrictas medidas de seguridad. La Guardia Civil, apoyada por unidades caninas, custodió el recorrido y revisó a fondo la Casa Consistorial, incluyendo el Archivo Histórico incluso días antes de la visita.
En el Ayuntamiento, los Príncipes degustaron dulces típicos de la provincia y mantuvieron un encuentro en el Salón de Plenos con la corporación municipal encabezada por entoces por el actual presidente de la Diputación de Salamanca Javier Iglesias. El trayecto a pie hasta el templo catedralicio, previsto para 15 minutos, se prolongó durante 45 minutos debido al baño de masas. Durante el recorrido, los mirobrigenses, que portaban banderas de España repartidas por la Policía Local, presenciaron anécdotas como el percance con el tacón de la Princesa en una alcantarilla.
En la plazuela del Buen Alcalde, las responsables de la Guardería Mi Otra Casa entregaron a Doña Letizia un babi bordado para la Infanta Leonor, por entonces de la misma edad que sus alumnos. Además, los Príncipes recibieron como obsequio un vestido para su primogénita que posteriormente ocuparía la portada de una conocida revista de tirada nacional. También en la galería fotográfica aparece José María del Arco ( Pesetos) que hizo entrega de un cuadro con una imagen de la única infanta por el momento.
A las puertas de la Catedral, los Príncipes fueron recibidos por el obispo civitatense, Atilano Rodríguez, junto a los prelados de Castilla y León y el obispo de Guarda. La exposición superó todas las expectativas al registrar un total de 550.253 visitantes, frente a las previsiones iniciales de entre 350.000 y 400.000 personas.
El tiempo de visita varió notablemente entre las personalidades: mientras que los Príncipes emplearon una hora, Manuel Fraga completó el recorrido en 15 minutos y el obispo de Almería, Adolfo González Montes, dedicó cuatro horas. La jornada de máxima afluencia fue el sábado 28 de octubre, con 7.494 accesos.
Entre las visitas ilustres destacaron políticos como Jesús Caldera, José Bono o Esperanza Aguirre. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, encabezó un Consejo de Gobierno en la ciudad que coincidió con la inauguración del Centro de Salud y de Especialidades.
La repercusión mediática incluyó la retransmisión de la misa de TVE desde la Iglesia de San Pedro-San Isidoro el 20 de agosto. Radio Nacional de España emitió programas como Clásicos Populares, conducido por Fernando Argenta, y El Navegador, con Julio César Iglesias desde el Palacio Maldonado de Chaves.
La promoción de la ciudad se reforzó con el cupón de la ONCE del 6 de noviembre, que ilustró la Catedral de Santa María. Durante la muestra, el Claustro permaneció tapado, lo que motivó que muchos visitantes regresaran posteriormente para contemplar el templo en su estado original.
La afluencia masiva dejó anécdotas singulares, como la de un multimillonario estadounidense que ofreció comprar la exposición y la Catedral. Asimismo, algunos voluntarios recuerdan haber tenido que localizar hasta en tres ocasiones a turistas extraviados por el municipio, además de la pareja que solicitó desalojar el templo para verlo a solas.
El impacto directo se estimó entre 25 y 30 millones de euros, beneficiando especialmente a la hostelería y a los negocios de venta de jamones y embutidos que se abrieron para la ocasión y tiendas de recuerdos, todo el comercio pudo ampliar sus horarios una hora más al día.
Los visitantes también pudieron disfrutar de espacios como la Iglesia de la Venerable Orden Tercera, el edificio de Correos y el Hospital de la Pasión. Para facilitar el tránsito, la Plaza Mayor restringió el tráfico rodado, permitiendo solo el paso desde Julián Sánchez a Sánchez Arjona.
El legado de la muestra se tradujo en un cambio de modelo para la Catedral de Santa María, que tras su clausura el 10 de diciembre de 2006 por el nuncio Manuel Monteiro de Castro, reabrió el 24 de febrero de 2007 bajo un sistema de gestión turística profesionalizada.
Veinte años después, Ciudad Rodrigo busca continuar aquel éxito turístico y empresarial, con proyectos e inversiones que gracias a la gestión municipal, fondos autonómicos, provinciales y europeos puedan frenar la sangría de población que se ha producido en este tiempo.
Siega Verde, el CIS, zonas verdes, o la construcción de dos polígonos industriales junto al trabajo por la misma linea que llevan otros pueblos de la comarca hacen ver un futuro menos negro para Ciudad Rodrigo y brote de esperanza.
No es baladí recordar que según el INE Ciudad Rodrigo contaba en 2006 con 14.035 habitantes, y dos décadas depues 11.973 habitantes. Es decir una disminución del 14,69% en población, o lo que es lo mismo y más difícil de asumir 2.062 habitantes menos en Ciudad Rodrigo en 20 años.
Amén de mantener aún la Diócesis de Ciudad Rodrigo al estar compartida con la de Salamanca...