El yacimiento arqueológico de Siega Verde afronta 2026 con un presupuesto récord de 519.000 euros. El enclave salmantino refuerza su conservación y teje alianzas estratégicas con Atapuerca y Las Médulas.
El yacimiento arqueológico de Siega Verde encara 2026 con un presupuesto de 519.000 euros, una cifra que marca un hito en la trayectoria reciente de este enclave salmantino y que consolida una estrategia orientada a la conservación rigurosa, la investigación especializada y la proyección cultural. A orillas del Águeda, en una geografía donde el paisaje parece haber retenido la memoria de los milenios, este conjunto de grabados paleolíticos se reafirma como uno de los testimonios más singulares del arte al aire libre en Europa.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010, Siega Verde no ha dejado de ensanchar su horizonte desde entonces. La Fundación que lo gestiona ha aprobado un presupuesto que crece un cinco por ciento respecto al ejercicio anterior, respaldado por la Junta de Castilla y León, y que se destinará prioritariamente a intervenciones de conservación. Entre ellas, adquiere especial relevancia la eliminación de vegetación invasiva y líquenes adheridos a los paneles, una tarea silenciosa pero esencial para garantizar la pervivencia de las figuras y facilitar su análisis mediante tecnologías de documentación avanzadas.
No se trata únicamente de preservar, sino también de comprender y de proyectar. En ese empeño, Siega Verde ha intensificado sus vínculos con otros espacios patrimoniales de referencia. La reciente reunión del patronato en la sede de la Fundación Las Médulas y la visita de responsables técnicos de la Fundación Atapuerca evidencian una voluntad de cooperación que trasciende lo protocolario. El intercambio de metodologías, la reflexión compartida sobre modelos de gestión y la búsqueda de un turismo cultural sostenible configuran una red de complicidades que fortalece el conjunto.
La dimensión internacional tampoco es ajena a este proceso. La participación en el foro del proyecto INTERREG Sudoe TupART y en la asamblea de la Red Caminos de Arte Rupestre Prehistórico, celebrados en la localidad portuguesa de Mação, sitúa a Siega Verde en un mapa más amplio, donde el patrimonio se concibe como motor de desarrollo para territorios a menudo periféricos. En ese contexto, la cooperación transfronteriza adquiere un significado particular, casi natural, dada la proximidad geográfica con Portugal y la continuidad cultural que sugiere el paisaje.
Pero más allá de cifras, estrategias y alianzas, Siega Verde sigue siendo, ante todo, un lugar de encuentro con un tiempo remoto. Descubierto en 1988 por los investigadores Manuel Santonja y Rosario Pérez, gracias a las indicaciones del vecino Ángel Hervalejo, el yacimiento conserva un conjunto de grabados cuya antigüedad oscila entre los 10.000 y los 20.000 años. Hasta la fecha, se han catalogado 91 paneles y 443 figuras, ejecutadas mediante técnicas de piqueteado, incisión y abrasión. En ellas se despliega una fauna que ya no habita estos parajes: équidos, bóvidos, cérvidos y cápridos que, trazados sobre la piedra, parecen todavía en movimiento.
Para el visitante contemporáneo, el acceso a este legado se articula a través del Centro de Interpretación de Siega Verde, junto al puente de La Unión. Desde allí parten las visitas guiadas que permiten recorrer el yacimiento con la mediación necesaria para comprender su alcance. El espacio abre de miércoles a domingo, en horario de mañana, y ofrece información a través del teléfono 653 78 10 71 y del correo electrónico [email protected].
En un tiempo en el que la velocidad tiende a erosionar la memoria, enclaves como Siega Verde invitan a una mirada más lenta y atenta. La inversión anunciada no solo protege un conjunto de incalculable valor arqueológico: también contribuye a sostener un diálogo, siempre frágil, entre el presente y las huellas más antiguas de la experiencia humana.
Para los interesados en conocer este legado prehistórico, el Centro de Interpretación de Siega Verde, situado junto al puente La Unión, mantiene sus puertas abiertas al público con visitas guiadas. Los datos prácticos para planificar el recorrido son los siguientes: