Alvarito regresa esta temporada al CD Albense FS tras un año en el Rivas y repasa su experiencia en Madrid, los motivos de su vuelta y los objetivos que se marca en esta nueva etapa
Álvaro Madrid Nieto, conocido deportivamente como 'Alvarito', tiene 22 años y ocupa la posición de cierre en el CD Albense FS. El jugador madrileño regresó este verano al conjunto de Alba de Tormes después de una temporada defendiendo la camiseta del Rivas, poniendo así fin a un año alejado de un club al que llegó por primera vez en 2023 y en el que permaneció durante dos campañas consecutivas.
Durante su primera etapa en el equipo tormesino, Alvarito vivió dos participaciones en el playoff de ascenso a Segunda División, experiencias que recuerda con especial cariño. Ahora, en una plantilla renovada y con nuevos compañeros, afronta su regreso con la intención de recuperar las buenas sensaciones y contribuir al crecimiento del equipo.
El cierre, que ya ha estrenado su cuenta goleadora esta temporada con un tanto frente a Vilalba, analiza el inicio liguero del Albense, la reciente victoria por 1-5 frente a Ribeira y el próximo compromiso esta tarde ante Composala. Además, repasa su experiencia en Madrid, explica por qué decidió regresar a Alba de Tormes y reflexiona sobre su evolución deportiva y personal desde que llegó al club hace tres años.
- Venís de conseguir una importante victoria por 1-5 frente a Ribeira a domicilio. ¿Qué sensaciones os dejó el partido y qué crees que hicisteis mejor para conseguir un resultado tan contundente?
Yo creo que teníamos todos muy buenas sensaciones desde el lunes, desde esa misma semana, porque se vio un cambio en todos que hizo que entrenáramos mucho mejor y eso se reflejó al partido, que básicamente lo que nos faltaba era mejor ser un poco más de equipo, animarnos entre todos. Si alguien falla, pues animarle, si alguien da un pase malo, animarle, si alguien falla en una ocasión clara, animarle, y al final se vio reflejado que todo el mundo estaba unido y ganamos el partido.
- En los últimos tres encuentros habéis pasado por una derrota, un empate y una victoria. ¿Cómo valoras la evolución del equipo durante estas últimas jornadas? ¿Crees que estáis encontrando la regularidad que buscabais?
Muy bien. Yo creo que ahora mismo estamos mucho mucho mucho mejor que como cuando empezamos la liga. Y ahora estas tres semanas, estas tres últimas semanas, pues el empate se nos escapó aquí en casa, pero tuvimos un montón de ocasiones para ganar, pero bueno, no la metimos y eso hizo que empatáramos. Y allí en Galicia, pues nada, nos desconectamos del partido Adri metió cuatro goles, no podíamos hacer nada en casi ninguno, salvo que bueno, en uno o dos podíamos haber hecho algo más, pero bueno que entró la pelota, nosotros no nos entraba, tampoco jugamos jugamos bien y pues igual se vio reflejado en el marcador. Sí, ayuda a encontrar la regularidad, pero todo se basa en la semana de entrenamientos. Si esa semana es mala, el partido te va a costar más, si esa semana es buena, todo el mundo va a ir con la mente ya de “vamos a ganar el partido” entonces es bastante más llevaderos.
- Este fin de semana recibís a Composala, un recién ascendido que llega con los mismos diez puntos que vosotros, aunque con una dinámica diferente. ¿Qué partido esperas y qué importancia tendría conseguir una segunda victoria consecutiva?
No sé muy bien cómo juegan, pero yo conozco allí…, conozco a gente que juega allí como un chico que se llama Pablo, que a mí personalmente me parece muy bueno y lo que sé es que todo el Composala lleva jugando desde que empezaron en tercera división o incluso una menos y han ascendido creo que dos años seguidos, así que ellos también vendrán con mucha confianza y querrán ganarnos aquí. Es importante, pero no se acaba el mundo si por lo que sea no se gana. Si por lo que sea no se gana pues habrá que seguir para adelante y animaros entre todos y sacarlo adelante todos los resultados posibles en casa.

- Llegaste al Albense en 2023 y, después de dos temporadas, el pasado verano decidiste poner rumbo al Rivas. ¿Qué te llevó a tomar aquella decisión y cómo surgió la oportunidad de jugar en Madrid?
Pues nada, yo sinceramente me quería quedar aquí, pero como veía que no salía el equipo, no salía presidente, no había entrenador, ni había jugadores, pues miré un poco por mí de no quedarme tirado sin equipo. Había un par de equipos que por esperar y esperar al final no salieron y terminé jugando en Rivas y la temporada no fue para nada como yo esperaba. Entonces pues yo tenía claro que me iba a venir aquí según terminó la temporada de Rivas e incluso antes.
- Después de una temporada fuera, este verano decidiste regresar a Alba de Tormes. ¿Qué fue lo que te hizo apostar de nuevo por el Albense? ¿Tuviste claro desde el principio que querías volver?
Sí, fue complicada, pero bueno, pues al final se sacó. Pero yo por ejemplo, lo que me hizo volver fue pues que casi casi estaba más pendiente de lo que hacía el Albense que de cómo quedaba yo. Y nada, cada finde que tenía libre, pues venía a verles, que vine contra Salamanca y contra Stellae, hablaba con todo el mundo aquí del vestuario, casi todo el mundo de cómo iban, de si iban bien, si estaban bien, y del buen rollo que hay aquí. Siempre ha habido buen rollo, ningún año de los que estaba había ni un mal rollo ni nada, todo el mundo hace bromas, todo el mundo se ríe, todo el mundo está contento, todo el mundo entrena bien, y eso hace que la gente esté aquí a gusto.
- Has conocido al Albense en dos etapas diferentes, con cambios importantes en la plantilla. ¿Qué diferencias has encontrado entre el equipo que dejaste y el que te has encontrado esta temporada?
Pues en el equipo que dejé si es verdad que ya llevamos un año jugando casi todos juntos, que hubo un cambio solo que fue Resta y luego llegaron a mitad de temporada Juan, Pansi y Cabello, pero vinieron a mitad de temporada y el buen rollo que había, pues hicieron que se metieran al equipo en muy poco tiempo. Y también que teníamos muy claro la manera de jugar, todos nos entendíamos bastante bien, había también intensidad y que todo el mundo ya con la dinámica de victorias que llevábamos, pues todo el mundo iba ese fin de semana diciendo vamos a ganar y ese hambre a lo mejor es el que nos falta un poco este año. Y este año pues yo creo que también es un buen comienzo de temporada, aunque se hayan perdido el primer partido y el segundo ¿no? A pesar de perder los dos primeros partidos y perder otro partido más fuera de casa, pues son dos partidos fuera de casa: el primero en un campo difícil, el segundo en Galicia también es un campo muy complicado, bueno, siempre fuera de casa es complicado. Pero bueno, era una plantilla nueva. Y por mucha pretemporada que hagas, muchos entrenamientos que hagas no es lo mismo hasta que llevas tres o cuatro meses jugando todos juntos. También pasó el primer año que terminamos en playoff y en primera ronda de Copa del Rey nos echaron un tercera y empezamos fatal ese año. El año de la final de playoff, pues también perdimos tres partidos seguidos contra el Valladolid, contra Benavente y contra otro equipo más. Entonces son rachas, son dinámicas, si tú estás en una dinámica buena, pues las cosas te salen, si estás en una mala pues es muy complicado salir.
- En tus dos primeras temporadas viviste momentos importantes con el club, como la disputa del playoff de ascenso y la Copa del Rey. ¿Qué recuerdos guardas de aquella primera etapa y qué significaría volver a vivir algo parecido con esta plantilla?
Pues los dos playoffs, ser regulares en la liga y nada contra Lugo un equipo que nos gana allí de seis goles y aquí de cinco, llegamos al playoff y aquí empatamos a dos y allí perdemos de dos me parece. Bueno, ahí tuvimos acciones hasta el final del partido y al final ese equipo ascendió, y fue el que nos eliminó. Y al año siguiente, pues nos cargamos todos los primeros del grupo, nos cargamos a Canarias y luego pues nos toca perder contra Tafa, pero es otro equipo que ha ascendido. Los dos playoffs te ha eliminado un equipo de Segunda al siguiente año. Entonces pues bueno, son cosas de fútbol. Ojalá vivir algo parecido. Es que un playoff es muy bonito y en un playoff sabes que no te tiemblan las piernas, que todo el mundo tiene ganas de jugar, todo el mundo tiene ganas de disfrutar, de pasárselo bien y de ganar. Si tú disfrutas jugando y no tienes presión de nada, te conoces con tus compañeros y llevas años jugando juntos, al final las cosas salen.
- La pasada temporada defendiste la camiseta del Rivas. ¿Cómo valoras aquella experiencia, tanto en lo deportivo como en lo personal? ¿Qué te aportó jugar en otro equipo y en un entorno diferente?
Bueno, yo creo que teníamos buen grupo. A lo mejor era yo que tenía una sensación diferente también porque no era lo que esperaba, por ejemplo, en el modo de juego yo estaba acostumbrado a este grupo y ese grupo cambia mucho. Yo creo que lo que más noté fue que yo aquí entrenaba con mis compañeros y yo me iba a casa con mis compañeros y yo, al fin y al cabo, vivía con ellos y tú la vida que haces con ellos todos los días, pues al final cuando estás aquí entrenando, se nota mucho, las cosas que has hablado en casa, que está viendo una película o un partido de fútbol sala y dices “pues esto tendríamos que hacer”, lo entrenas, lo llevas al partido y haces vida con ellos. En Madrid lo que me pasaba era que ibas a entrenar y te volvías a tu casa con tus padres y no podías hablar con nadie, o sea, podías hablar con ellos, pero por el móvil y no sé, no es lo mismo. Yo con mi madre no puedo hablar, por ejemplo de “tenemos que hacer esta jugada” , entonces pues era una situación rara. Luego tuvimos un cambio de entrenador también a mitad de temporada, gente que se fue, gente que vino. Fue un año raro, la verdad. Yo creo que me aportó un poco de madurez. O sea, saber que no siempre vas a jugar lo que quieres, que no siempre van a salir las cosas como quieres, que no siempre llegas a casa contento de haber entrenado o no siempre tienes la mismas ganas de entrenar. Fue un ámbito muy diferente, yo aquí, por ejemplo, cada vez que bajo a entrenar tengo ganas de entrenar. Y luego me voy a casa y pues estaré cansado o menos cansado, pero no dices “joder, es lunes, hoy entrenamos”.
- Después de tres temporadas compitiendo en Segunda División B desde tu llegada al Albense en 2023, ¿en qué aspectos consideras que has evolucionado más como jugador? ¿Qué crees que puede aportar el Alvarito de ahora que quizá no tenía el de hace tres años?
El primer año empecé siendo un niño y veía que aquí este grupo era muy duro físicamente y me tuve que poner las pilas e ir fuerte a todos los balones, ir duro… me fijaba siempre en Zore para esas cosas porque Zore era para mí como el referente, ¿sabes? Era de la persona que me fijaba porque era la misma posición, tiene mucha experiencia también Zore, ha debutado en Primera, ha jugado con gente de Primera, entrenando todo el año en el Inter y al final pues me enseñó muchas cosas y muchas cosas de las que hago son en parte por él. Entonces yo creo que empecé siendo eso, un crío, y al final como a Zore también conocía de Madrid y ha estado en el Boadilla con gente en común y tal, pues hice mucha piña con él que con el resto y poco a poco entrenando con todo el mundo y fijándome en cosas suyas, cosas que él me enseñaba, pues he ido cogiendo yo también mis costumbres, mis rutinas, mis ejercicios, cosas para entrenar y tal y al final te vas dando cuenta que en este grupo o compites o no vas a jugar, no te va a valer de nada. Al Álvaro del pasado, de hace 3 años, le diría que tenía que ser más calmado, porque siempre protestaba a los árbitros pensando que no iba a pasar nunca nada, pero siempre me llevaba amarilla, le diría que se centrarse más en jugar y nada, que con el tiempo todo da resultados. Con tiempo y esfuerzo, todo da resultados.

- Esta temporada ya has conseguido estrenarte como goleador, con un tanto en la victoria frente a Vilalba. ¿Cómo recuerdas ese gol y qué importancia tiene para ti aportar también en el apartado ofensivo?
Pues hombre, siempre es importante el primer gol. Es que te da confianza. Yo creo que a partir de ese gol que tampoco fue… o sea, el tío sacó, me dio a mí la pelota y se quedó la pelota ahí y dije “pues tiro” que no había portero, estaban de portero-jugador y metí. Pero no sé, me ha dado como un poco más de confianza, aunque tampoco busque el gol, que yo si vamos dos contra el portero y la puede meter mi compañero, pero sé que va a entrar, pues prefiero dársela y que lo meta él o sea no soy tampoco egoísta en ese sentido, pero sí, siempre un gol te da confianza.
- El equipo ha incorporado a varios jugadores jóvenes y caras nuevas, mientras que otros ya conocíais el club. ¿Cómo está siendo la convivencia en el vestuario y qué papel crees que tenéis quienes ya habíais vestido la camiseta del Albense?
Bien, muy bien. Yo creo que es lo mejor que tenemos. Yo, por ejemplo, de este vestuario, conocía a todo el mundo de aquí de Alba y de Salamanca, incluso a Toti, que es de mi pueblo también le conocía, vamos, vecino mío. Garci había visto algún vídeo por ahí, me salió en el Futormes, pero no sabía que era él hasta que vino. A Pini le conocí ya de torneos y de alguna vez que habíamos quedado y tal que vino a verme jugar a Rivas con Caminero. Con los demás, pues de gente en común que tenía muchos, a alguna gente no, pero bueno, se convive bien. El papel es enseñarles que con este equipo si no luchas, es como que el equipo ha cambiado, no sé cómo decirlo, todo el mundo que ha pasado por aquí se ha dejado los cuernos, o lo ha intentado, pues hay gente que no juega, hay gente que sí, hay gente que se ha lesionado para toda temporada, hay gente que no, pero todos intentan dar su granito de arena.
- Mirando hacia atrás, desde aquel jugador que llegó al Albense en 2023 hasta el que ha regresado esta temporada, ¿qué ha cambiado más en Álvaro, tanto dentro como fuera de la pista?
Antes era un pollo sin cabeza. Ahora también, pero menos.
- A nivel personal, ¿qué te gustaría conseguir esta temporada y qué objetivos te has marcado en esta segunda etapa con el Albense?
Salvar la categoría lo primero y una vez ahí, pues subir para arriba. Yo tiraría Copa del Rey. Vamos a quedar del sexto para arriba. Si lo hacemos bien, de sexto para arriba.
- Para terminar, si al final de la temporada pudieras echar la vista atrás y valorar tu decisión de regresar, ¿qué tendría que haber ocurrido para que dijeras que volver al Albense fue todo un acierto?
Ya es un acierto. A ver, es lo que he dicho, porque aquí siempre hay buen rollo y nunca hay ningún hay ningún problema con ningún tema. Si necesitas 300 rollos de esparadrapo, trescientos rollos de esparadrapo que tienes al día siguiente en el fisio, por poner un ejemplo.
- Y para terminar, ¿qué mensaje te gustaría enviar a la afición?
Que sigan bajando a animar, que vamos a quedar en Capa del Rey, mínimo. Espero que esto luego se vea al final de temporada y digas “ay, qué sabio eras”.