La ministra de Juventud e Infancia afirma sugiere "plantarse" ante Bruselas por la liberalización del transporte y afirma, tras las detenciones de la UCO, que "los corruptos tienen que pagar"
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha valorado este jueves en Salamanca la reciente dimisión de Óscar Puente al frente de su departamento tras los trágicos sucesos acontecidos en el ámbito del transporte. En declaraciones a los medios de comunicación en la sede de Cursos Internacionales de la Universidad de Salamanca (USAL), donde ha suscrito junto al rector la Declaración sobre Inteligencia Artificial e Infancia en el marco de Salamanca Forum 2026, la dirigente ha asegurado que su compañero de gabinete "ha actuado de una manera muy decente, como se tiene que actuar en este momento".
Rego ha señalado que "toca trabajar de manera diligente frente a una tragedia de esta envergadura" y "hacerse cargo del dolor de las familias y de lo que ha sucedido". Aunque ha subrayado en términos humanos que "el dolor es incalculable", ha defendido que el primer paso para comenzar a reparar consiste en "ponerse a un lado y asumir que, cuando hay eventos de esta naturaleza, toca poner el cargo a disposición y dimitir; creo que Óscar Puente lo ha hecho bien".
Cuestionada sobre si le sorprendió la renuncia del ministro, la titular de Juventud e Infancia ha respondido negativamente al definirle como "una persona muy coherente". A su juicio, la salida formaba parte de la secuencia lógica de actuación: "Creo que era una parte del itinerario: en primera instancia, hacerse cargo de lo inmediato y, posteriormente, tomar la decisión que se ha tomado".
Durante su análisis, la responsable ministerial ha precisado que "a mí me gusta siempre distinguir entre distintos niveles de responsabilidad", enmarcando la salida del titular de Transportes en el plano estrictamente político. "Creo que en nuestro país es un ejercicio muy sano cuando los responsables políticos asumimos también la responsabilidad política frente a determinados eventos; es un mecanismo de salud democrática que habla bien de quien la asume", ha manifestado.
Tras este paso al lado, la dirigente ha recalcado cuál debe ser la prioridad inmediata del Ejecutivo: "Ahora toca seguir trabajando, toca seguir reparando, toca seguir haciéndonos cargo de lo que hay y de todas las garantías posibles de un sistema público de transportes, que es un derecho para los ciudadanos y ciudadanas de este país".
En este sentido, Rego ha puesto el foco en el esquema de gestión actual y ha afirmado que "nos toca seguramente revisar una parte del modelo que tiene que ver con el patrón de liberalizaciones". La ministra ha defendido que es necesario reformular este apartado a pesar de las directrices comunitarias de liberalizar el sector ferroviario y de transportes: "Quizá lo que toque en este momento es saber hasta qué punto toca plantarse frente a determinadas políticas" exigidas por las instituciones europeas.
Respecto a la idoneidad del perfil de Carlos Cuerpo para desempeñar esta responsabilidad en el escaso margen que resta de legislatura, la ministra ha enmarcado este relevo en la inminencia de las urnas: "Bueno, ya vamos a elecciones, por tanto es casi un periodo de transición".
No obstante, Rego ha destacado que Cuerpo es una persona con una "enorme capacidad de trabajo" y ha asegurado no tener "ninguna duda" de que durante esta etapa se cumplirá con el mandato de "revisar lo que ha ocurrido y comenzar a trabajar, o trabajar desde ya". Asimismo, ha recordado que el Gobierno acaba de aprobar en el último Consejo de Ministros una serie de medidas destinadas a "recuperar la normalidad absoluta".
En el turno de preguntas sobre la actualidad nacional, la ministra también ha valorado la nueva operación de la Unidad Central Operativa (UCO), que se ha saldado con nuevos registros y seis detenciones. "Creo que la justicia tiene que investigar; los corruptos tienen que pagar, esto para mí es algo fundamental", ha subrayado con contundencia.
Rego ha reivindicado la trayectoria histórica de su organización política en la lucha contra estas prácticas delictivas: "Yo vengo de un espacio político que ha sido siempre muy contundente con la corrupción; somos la organización que normalmente denuncia y pone las denuncias". Por ello, ha exigido "cero tolerancia con la corrupción y cero tolerancia también con quienes están de alguna manera promoviendo o acordando con corruptos para golpear a gobiernos".
Por último, acerca de si debe cambiar el tono de la campaña electoral de la izquierda -tanto del PSOE como de su propio espacio político- a raíz de la tragedia, la dirigente ha reconocido que el impacto emocional altera inevitablemente el escenario. "Lo que ha ocurrido nos atraviesa y nos duele como país, como pueblo; desde ahí, lógicamente el tono de la campaña se hace más complicado porque somos seres humanos y el dolor nos atraviesa", ha reflexionado.
A pesar de esta dificultad, ha defendido que la campaña debe afrontarse "desde la legitimidad y la honestidad de contar cuáles son las propuestas que hacemos para el país", actuando siempre con "máximo respeto al dolor de las familias". Para la ministra, existe un deber de honestidad que pasa por mantener un diálogo con la ciudadanía para explicar "cuáles son las propuestas de la izquierda para la nueva fase".
"Al final, la campaña electoral sirve también para comprometerse con la ciudadanía y movilizarla en torno a una serie de propuestas, al programa; yo vengo también de la organización del 'programa, programa, programa', y quizá toca de alguna manera estar ahí", ha concluido en alusión al histórico lema de su formación.