El rector Juan Manuel Corchado reivindica la vigencia de la ética económica del pensador frente a la búsqueda de un beneficio desmedido.
La Universidad de Salamanca (USAL) ha rendido homenaje a Tomás de Mercado mediante el descubrimiento de un vítor honorífico en la entrada del edificio FES. Esta iniciativa conmemora al patrón de la Facultad de Economía y Empresa dentro de las celebraciones por el quinto centenario de la Escuela de Salamanca.
El rector de la USAL, Juan Manuel Corchado Rodríguez, ha presidido la ceremonia junto al decano de la facultad, Gustavo Lannelongue; la vicerrectora de Cultura, Matilde Olarte; y el secretario general de la institución, Alfredo Ávila de la Torre. Al acto han asistido representantes institucionales, miembros de la comunidad universitaria y grupos de escolares.
Durante su intervención, Corchado Rodríguez ha destacado la trascendencia de la tradición académica salmantina y la llegada de Francisco de Vitoria a las aulas hace 500 años. Aquel hito supuso una renovación del pensamiento occidental y situó a la universidad salmantina en el origen de los estudios económicos modernos desde un enfoque humanista.
El rector de la Universidad de Salamanca ha subrayado que este reconocimiento no constituye una simple pieza ornamental sobre la piedra, sino un testimonio ético visible para las futuras promociones. En este sentido, ha incidido en que la disciplina económica solo adquiere plenitud cuando se orienta hacia el bien colectivo y la equidad.
"Este Víctor es un adorno en una piedra, pero, sobre todo, es un recordatorio permanente para cada estudiante que cruce esta puerta", ha aseverado el máximo responsable de la USAL, destacando la dimensión formativa de la inscripción.
Asimismo, ha recordado que el maestro analizó los mercados y las ferias mercantiles de su época sin descuidar los principios morales, sintetizados en su obra "Suma de tratos y contratos". Esta doctrina mantiene una advertencia vigente frente a las dinámicas financieras desmedidas.
"En el comercio no ha de buscarse la ganancia ciega que despoja al próximo, sino el socorro mutuo y la común unidad de la república"
Con estas palabras ha rememorado Corchado Rodríguez las directrices de Tomás de Mercado, presentándolas como una guía para la docencia actual.
Por su parte, el decano Gustavo Lannelongue ha repasado la biografía del homenajeado y su doble experiencia como mercader y docente entre España y México. Este bagaje práctico le facilitó comprender las transformaciones mercantiles de su tiempo.
El decano ha precisado que en 1569 se publicó la primera versión de la obra magna del pensador, un volumen que aborda materias vigentes en los planes de estudio contemporáneos:
Lannelongue ha señalado que todas estas temáticas están guiadas por una preocupación constante hacia la rectitud en los tratos económicos. Esta premisa obligaba a Mercado a examinar con rigor el funcionamiento real de los intercambios antes de emitir cualquier dictamen moral.
El responsable de la facultad ha explicado que la elección de Mercado como referente tutelar responde a una estrategia para cimentar la identidad del centro en la historia del pensamiento salmantino. En su discurso, ha reconocido la labor de sus predecesores Ricardo Robledo y Pablo Muñoz, así como del profesor David Annissi.
Para difundir las aportaciones del maestro entre el alumnado, la programación conmemorativa impulsada por la Facultad de Economía y Empresa incluye una exposición monográfica, además de diversos ciclos de conferencias y seminarios.
El acto ha concluido con el compromiso del centro de preservar el rótulo tradicional en los muros universitarios e incorporar de forma activa las enseñanzas éticas del economista en la labor docente e investigadora de Salamanca.
Fotos de David Sañudo