La Catedral de Toledo acoge la presentación de la pieza filatélica que conmemora los 400 años del fallecimiento de Ana de San Bartolomé
La Catedral Primada de Toledo acoge la presentación de un nuevo timbre de Correos que rinde homenaje a una de las figuras clave del Carmelo Descalzo. La pieza reproduce el cuadro Y el almendro floreció, de la artista Isabel Guerra, que inmortaliza el fallecimiento de la fundadora en la villa ducal albense mientras era sostenida por su fiel enfermera y secretaria.
El acto institucional se ha celebrado en la Capilla de los Reyes Nuevos, un espacio del final del gótico que alberga los sepulcros de monarcas de la dinastía Trastámara. Este evento coincide con un año de especial relevancia para el templo toledano, que conmemora los 800 años de la colocación de su primera piedra en 1226.
La ceremonia ha estado presidida por el deán de la Catedral de Toledo, Juan Pedro Sánchez, quien ha dirigido unas palabras a los asistentes. Por parte de Correos ha intervenido su técnico de Filatelia para explicar los detalles de esta emisión, que conmemora el cuarto centenario de la muerte de la religiosa, ocurrida en Amberes el 7 de junio de 1626.
La pieza filatélica viene acompañada por dos matasellos conmemorativos. Uno de ellos corresponde al 7 de junio de 2026, fecha exacta de la efeméride de su fallecimiento, mientras que el segundo está fechado en el día de la presentación oficial en la capital toledana.

La emisión posee una estrecha relación con la provincia salmantina, ya que el motivo principal del sello es la pintura "Y el almendro floreció", realizada en 2008 por la académica y religiosa sor Isabel Guerra. El lienzo retrata los últimos instantes de santa Teresa de Jesús en el monasterio de la Anunciación de Alba de Tormes, sostenida entre los brazos de Ana de San Bartolomé.
La fundadora llegó enferma a la villa ducal a finales de septiembre de 1582. Sintiendo próximo su final, quiso permanecer abrazada a un crucifijo y apoyada en la compañera que tanto la había cuidado, falleciendo finalmente en sus brazos el 4 de octubre de 1582.
Durante la presentación, Sonia Rivas-Caballero ha detallado el significado espiritual de la composición pictórica. En la obra, junto a ambas religiosas, aparece un almendro aparentemente seco que comienza a cubrirse de flores blancas para simbolizar el paso de la muerte hacia una vida nueva, uniendo en el sello a Ana de San Bartolomé, santa Teresa y Alba de Tormes.
Ana García Manzanas nació en la localidad toledana de Almendral de la Cañada el 1 de octubre de 1549. Recibió el hábito en el Monasterio de San José de Ávila, primera fundación teresiana, y tras la fractura de brazo que sufrió la santa en 1577 se convirtió en su enfermera, aprendiendo a escribir para ejercer también como su secretaria y confidente en sus últimos años.
Tras la muerte de la reformadora, Ana de San Bartolomé fue una de las principales transmisoras de su legado en Francia y los Países Bajos. En 1612 fundó el Carmelo de Amberes, ciudad donde falleció en 1626 y en la que es recordada tradicionalmente como la "Libertadora de Amberes" por la protección atribuida a su intercesión, siendo finalmente beatificada por el papa Benedicto XV en 1917.

La jornada ha contado con una amplia representación institucional, religiosa y civil que refleja la trayectoria vital e internacional de la beata. En el evento han participado las siguientes personalidades:
Con este lanzamiento, el sello traza un recorrido por la geografía vital de la religiosa cuatro siglos después de su muerte. La pieza conecta su tierra natal en Toledo, su formación en Ávila y su misión final en Amberes con Alba de Tormes, localidad que viaja desde ahora a través de la filatelia mediante la escena que recoge los últimos momentos de santa Teresa.