El diestro y el apoderado salmantino ponen fin a su relación profesional de mutuo acuerdo
El matador de toros Borja Jiménez y su apoderado, Julián Guerra, han anunciado este viernes de forma conjunta la finalización de su vínculo profesional tras cuatro temporadas de trayectoria en común. La separación se ha producido de mutuo acuerdo, según han manifestado ambas partes en un comunicado, presidida por el respeto profesional y personal.
Durante este ciclo, ambos profesionales han compartido un camino en el que el diestro ha consolidado su posición en los ruedos. Los dos han expresado su agradecimiento por la labor desempeñada y el trato mantenido a lo largo de este tiempo de trabajo conjunto.
El torero ha querido dedicar unas palabras de gratitud hacia el que ha sido su mentor durante este periplo: "Quiero agradecer a Julián su dedicación, su confianza y todo el esfuerzo de estos cuatro años. Hemos compartido retos y grandes alegrías, y hemos conseguido juntos cosas que siempre tendrán un lugar especial en mi carrera. Me quedo con todo lo vivido y con el respeto y el cariño que le tengo", ha precisado Borja Jiménez.
Por su parte, el apoderado salmantino también ha manifestado su balance positivo respecto a las campañas compartidas en los ruedos: "Ha sido un orgullo acompañar a Borja durante estas cuatro temporadas y contribuir a los logros que hemos alcanzado juntos. Cierro esta etapa con la satisfacción del trabajo realizado y un gran reconocimiento a su entrega y compromiso. Le deseo lo mejor, tanto en lo profesional como en lo personal", ha subrayado Julián Guerra.
Tanto el diestro como el apoderado han querido extender su gratitud a los aficionados y a todas las personas que han seguido y respaldado su proyecto común durante estos últimos cuatro años.