Los comités de Renfe y Adif han guardado cinco minutos de silencio en Vialia mientras los tabajadores del sector ferroviario denuncian el deterioro de las vías
El dolor y la consternación por la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo) marcan hoy el pulso en la estación de Vialia de Salamanca. En medio de este clima de pesar, los comités provinciales de Renfe y Adif han llevado a cabo un emotivo parón de cinco minutos de silencio en la puerta de Vialia como homenaje a las víctimas. Una concentración secundada por más de unc ententar de personas y que ha terminado con un sonor aplauso.
Tras la concentración, el secretario del sindicato de maquinistas de Salamanca (SEMAF), Álvaro Vicente, ha comparecido para analizar la situación de las infraestructuras y el impacto de la huelga general del sector, que estaba prevista antes del trágico accidente. El representante sindical ha iniciado su intervención enviando sus condolencias a los afectados por el suceso. "Quiero transmitir el pésame a todas las familias, mandar un fuerte abrazo y pronta recuperación a todos los heridos". Asimismo, ha agradecido la labor de todos los servicios de emergencia y de los ciudadanos que participaron en las tareas de rescate tras el accidente.
Respecto a la instrucción para esclarecer las causas del accidente de Urda, el portavoz de SEMAF en Salamanca ha rechazado la difusión de grabaciones operativas. "Nos parece lamentable que ya estén filtrados los audios que tienen que formar parte de una investigación y que debería ser privado", ha denunciado.
"Los motivos reales no se pueden determinar en unas pocas horas"
El responsable sindical también ha advertido contra el señalamiento precipitado de operarios en las primeras horas tras el suceso, antes de evaluar todos los elementos técnicos. "Enseguida buscamos cabezas de turco, pero tiene que haber un análisis profundo", ha remarcado.
En este sentido, ha explicado que este tipo de accidentes se producen por "diferentes fallos en el sistema de seguridad ferroviaria". Por ello, ha insistido en que "los motivos reales no se pueden determinar en unas pocas horas" y requieren una "investigación completa y secreta".
La movilización sindical, que coincide con esta jornada de luto, ha registrado un respaldo absoluto en la provincia. "En Salamanca estamos teniendo un seguimiento del 100 %", ha confirmado el secretario de SEMAF, precisando cómo se ha desarrollado la jornada laboral:
Todos los maquinistas que no tenían carta de servicios mínimos han secundado la huelga y todos los trenes excluidos de la orden ministerial han sido suprimidos. Además, los servicios mínimos estipulados se están cumpliendo con total normalidad. El sindicato ha puntualizado que esta huelga ya estaba convocada de manera previa al accidente de Urda y tenía como principal reivindicación la seguridad ferroviaria. Tras los accidentes de Adamuz, el sector alcanzó en febrero unos acuerdos para mejorar la seguridad y estableció mesas de trabajo para su control, pero SEMAF denuncia que el cumplimiento de estos compromisos "estaba todo muy parado".
Sobre las condiciones de las vías en la provincia, el representante de los maquinistas ha alertado de un empeoramiento generalizado de la red en todo el país. "A nivel nacional hemos detectado un deterioro; se están circulando muchos más trenes que antes y el mantenimiento que nosotros detectamos no es el suficiente", ha sostenido Vicente.
En el caso concreto de la línea que conecta Salamanca con Madrid por Ávila, donde hace un año el estado era adecuado, ya se registran anomalías. A raíz de los accidentes de Adamuz y los últimos paros, se han incrementado las actuaciones aplicando restricciones al tráfico. "Ahora mismo, de aquí a Ávila, hay dos o tres límites de velocidad, y pasando Ávila también hay varias", ha detallado el portavoz. No obstante, desde el sindicato advierten de que estas medidas provisionales no resuelven el problema de fondo.
"Nos han puesto muchas más limitaciones temporales de velocidad que antes no había, pero con una limitación temporal de velocidad no se soluciona el desperfecto", ha concluido Vicente, reclamando que las averías detectadas se reparen en un plazo razonable para no permanecer meses con esas deficiencias en la red.