La empresa familiar Martínez Flamarique da por concluida su etapa de colaboración con el grupo mexicano propiedad de la familia Baillères
La empresa familiar Martínez Flamarique, S.L., conocida históricamente en el ámbito taurino como la Casa Chopera, ha anunciado el fin de su etapa de vinculación operativa con el grupo mexicano BAL, propiedad de la familia Baillères.
Según informa la entidad en un comunicado oficial, esta decisión supone que, a partir de ahora, Martínez Flamarique deja de participar en la gestión operativa de Toreo Arte y Cultura BMF S.L., la sociedad a través de la cual ambas partes han desarrollado su actividad empresarial conjunta.
La alianza entre las dos firmas se inició hace 10 años bajo el impulso de Alberto Baillères. Tras el cierre de esta etapa, los integrantes de la Casa Chopera han expresado su "sincero agradecimiento a la familia Baillères por estos años de colaboración", además de trasladarles sus "mejores deseos de éxito en sus futuros proyectos".
Tras formalizar su desvinculación de BMF, Martínez Flamarique retoma desde este momento su actividad empresarial de manera plenamente independiente.
Tal como detalla la nota difundida por la empresa, el objetivo de esta nueva etapa es recuperar el modelo de gestión que ha caracterizado la trayectoria histórica de la Casa Chopera en la fiesta de los toros, "con la firme voluntad de seguir contribuyendo al presente y al futuro de la tauromaquia".