Su trayectoria profesional destacó por la preservación de la técnica de la filigrana en barro y la difusión de este oficio centenario.
Los vecinos de Alba de Tormes lamentan hoy el fallecimiento del maestro alfarero Bernardo Pérez. Su muerte supone el final de una generación dorada de la alfarería de la villa ducal.
Durante décadas de dedicación al oficio, el artesano trabajó para preservar las señas de identidad de la alfarería albense, una de las manifestaciones etnográficas más importantes de la provincia de Salamanca. Desde su histórico taller familiar, contribuyó a que la tradición cerámica evolucionara sin perder sus raíces, adaptando las piezas clásicas de uso doméstico hacia una vertiente más artística y decorativa.
El Ayuntamiento de Alba de Tormes ha expresado sus condolencias a la familia y recuerda la figura de Bernardo como "un referente de la artesanía tradicional".

La trayectoria de Bernardo Pérez está estrechamente unida a la preservación de la filigrana en barro, la técnica más compleja y representativa de la cerámica de Alba de Tormes. Este minucioso trabajo artesanal caracteriza a las piezas más emblemáticas de la villa y requiere una gran precisión manual.
Se puede afirmar que con Bernardo Pérez la alfarería de Alba de Tormes alcanzó su máxima expresión. Su labor fue reconocida con más de 50 premios a nivel nacional y se le recordará por su continua promoción de la alfarería de Alba de Tormes, renunciando en muchas ocasiones al afán comercial por proyectar la filigrana. Destacó también en su labor como docente de alfarería en la Diputación de Salamanca.
La capilla ardiente ha quedado instalada en Funeraría Santa Teresa de Alba de Tormes, donde familiares, amigos y compañeros del gremio artesanal están acercándose para trasladar su pésame y rendir homenaje al alfarero.
La misa funeral por su eterno descanso tendrá lugar mañana 28 de octubre a las 11 de la mañana en la Iglesia Parroquial de San Pedro de Alba de Tormes.
