Tras la intervención, el recinto deportivo incorporará el doble de árboles de especies autóctonas para mejorar la sombra y la biodiversidad.
El Ayuntamiento de Salamanca ha iniciado una actuación de gestión del riesgo del arbolado en la Ciudad Deportiva de La Aldehuela y en la ribera del río Tormes. El objetivo prioritario de esta intervención es garantizar la seguridad de los ciudadanos que utilizan estos espacios públicos y reducir el peligro asociado a los ejemplares que presentan problemas de estabilidad estructural o se encuentran al final de su vida útil.
De manera simultánea, los operarios acometen el desbroce y la retirada de ejemplares en mal estado dentro de las obras del "Proyecto de restauración paisajística y acondicionamiento medioambiental del entorno natural del río Tormes para uso recreativo y turístico entre los puentes Enrique Estevan y Sánchez Fabrés". Esta iniciativa está cofinanciada con fondos europeos y cuenta con la autorización de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).
Ambas intervenciones parten de una evaluación específica del arbolado realizada previamente por los técnicos. En este estudio se han analizado las características estructurales de cada ejemplar, los antecedentes de caídas de ramas y las condiciones del entorno, prestando especial atención al elevado grado de utilización ciudadana que registran estas áreas deportivas, de paseo y de ocio.
En el recinto de la Ciudad Deportiva de La Aldehuela, las fuertes rachas de viento registradas durante los últimos meses ya habían provocado la caída de varios árboles. Dado que el complejo concentra actividades deportivas, zonas de estancia y paseos, la presencia constante de usuarios ha sido el factor determinante para ejecutar esta medida preventiva.
Una vez finalizada la retirada de los elementos inestables, el Consistorio procederá de forma inmediata a la renovación de las plantaciones mediante la incorporación del doble de árboles. Para ello, se emplearán ejemplares de carácter autóctono y adaptados a las condiciones ambientales de la zona, con el fin de configurar progresivamente un espacio más diverso y resiliente.
Esta renovación de la masa forestal busca mantener y mejorar los servicios ambientales del entorno y aportar beneficios directos tanto a los usuarios como al ecosistema:
En lo que respecta al entorno del río Tormes, la inspección técnica ha sacado a la luz diversas patologías que comprometen la resistencia de determinados árboles. Entre las afecciones localizadas por los especialistas figuran las siguientes:
Desde la administración local señalan que esta actuación de aprovechamiento forestal no constituye una intervención puntual, sino que se enmarca en una estrategia global para mantener una infraestructura verde segura y capaz de ofrecer servicios ambientales y paisajísticos de forma estable.
Asimismo, los trabajos en los márgenes fluviales permitirán mejorar el manejo y la seguridad del propio cauce. La retirada de árboles secos o ubicados en las proximidades de infraestructuras como los puentes facilitará la gestión del río y reducirá las posibles consecuencias negativas ante eventuales episodios de avenida o crecidas del caudal.