La insignia textil, conservada habitualmente en el Museo Carmus, ha abandonado temporalmente las vitrinas para cumplir su función litúrgica original.
Alba de Tormes volvió a encontrarse esta tarde con una de esas imágenes que enlazan el presente con la devoción de generaciones pasadas. El histórico estandarte de la Hermandad de Santa Teresa de Jesús de Alba de Tormes, obra del siglo XIX, abandonó por unas horas la sala de estandartes del recinto museístico del Sepulcro de Santa Teresa de Jesús.
En este espacio se conserva y expone habitualmente ante los visitantes y peregrinos. Con su salida a las calles, la insignia volvió a cumplir la función original para la que fue concebida: procesionar solemnemente acompañando a la imagen de Santa Teresa de Jesús, patrona de la localidad.
Se trata de una pieza concebida no solamente como insignia corporativa, sino como una obra de arte textil y devocional. Su diseño combina materiales nobles con una compleja labor de bordado tradicional.
Sobre un tejido de seda de tonalidad marfil se despliega una ornamentación bordada en oro. Esta decoración está compuesta por roleos, tallos, hojas, flores y diversos motivos vegetales que recorren toda la superficie de la tela.
Asimismo, el conjunto se completa con flecos, borlas y remates que acentúan su carácter solemne y procesional. En el reverso se conserva bordada la inscripción que identifica inequívocamente su procedencia y pertenencia: "Hermandad de Santa Teresa de Jesús de Alba de Tormes", testimonio de una asociación nacida para mantener y acrecentar a lo largo del tiempo la devoción a la Santa en el lugar que custodia su sepulcro.

El diseño del estandarte desarrolla un programa iconográfico donde se unen el arte, la espiritualidad y la devoción popular a través de varios elementos principales: