Los facultativos prescribirán títulos de un catálogo de 160 libros y películas como terapia complementaria en casos de soledad, ansiedad o duelo
La biblioteca municipal Torrente Ballester ha acogido la presentación del proyecto 'Bibliomécum', un programa que une los ámbitos de la cultura y la atención sanitaria en la capital salmantina. El concejal de Educación, Luis Sánchez, y el gerente de Salud de Área de Salamanca, Luis Alberto Álvarez, han dado a conocer los detalles de esta iniciativa colaborativa.
El programa se articula mediante la cooperación entre la red de bibliotecas municipales del Ayuntamiento de Salamanca, la Gerencia de Salud de Área, la Gerencia de Atención Primaria, el centro de salud de Garrido Norte y la Fundación Fundec. En el acto también han estado presentes la concejala de Salud Pública, Vega Villar, la jefa de Bibliotecas y Archivo, Maite, las trabajadoras del centro bibliotecario (Emma, Rocío y Maribel) y profesionales del citado ambulatorio.
El propósito principal consiste en demostrar la capacidad de las obras literarias y audiovisuales para cuidar a las personas durante diversos procesos vitales. La propuesta parte de un catálogo inicial compuesto por 160 libros y películas, seleccionados de forma específica por el personal de la biblioteca Torrente Ballester.
El concejal de Educación ha precisado que este sistema biblioterapéutico constituye un tratamiento colaborativo pensado para mejorar el rendimiento y la evolución de los usuarios. "No pretendemos sustituir a los tratamientos médicos tradicionales, pero sí unir fuerzas para que los resultados sean más potentes", ha explicado Luis Sánchez.
El procedimiento asistencial comienza en las consultas médicas del centro de salud de Garrido Norte, desde donde surgió la idea original de poner en marcha esta cooperación institucional. Los facultativos y sanitarios aplican el programa a través de los siguientes pasos:

La selección de los destinatarios queda bajo la valoración de los profesionales sanitarios de atención primaria. La indicación se concentra en aquellos perfiles en los que la lectura presenta un impacto terapéutico amplio, especialmente en cuadros que van más allá de las patologías estrictamente orgánicas.
Según han detallado ambos responsables durante la presentación, la prescripción cultural se orienta a situaciones vinculadas con:
En el caso de las patologías crónicas, Luis Alberto Álvarez ha puntualizado que el objetivo médico en muchas ocasiones consiste "no tanto en curar como en acompañar o paliar los efectos de enfermedades que se dan cada vez con más frecuencia".
Durante su intervención, el gerente de Salud de Área de Salamanca ha enmarcado este proyecto dentro de la denominada medicina narrativa. Este enfoque busca abordar la dolencia desde el ámbito cultural, psicológico y personal, construyendo un relato sobre la propia experiencia del paciente.
"El relato permite que un paciente conozca cómo está y cómo puede relacionarse con su profesional, y a la vez el profesional encuadra los problemas de salud", ha señalado Álvarez. De este modo, las terapias ortodoxas y establecidas se combinan con nuevos canales de comunicación entre el médico y el usuario.
Esta metodología responde a una de las líneas estratégicas de la Consejería de Sanidad, centrada en el trato directo. Según ha destacado el responsable sanitario, con esta práctica "se humaniza profundamente al paciente y se le da sentido de cuidado, y no solo de asistencia sanitaria".
Álvarez ha defendido que la innovación en salud no solo depende de la tecnología o de inversiones costosas, sino también de fórmulas originales en el trato humano. Citando a una profesional del ámbito sanitario, el gerente ha recordado que "cuando sorprendemos, ya estamos estimulando para curar", por lo que ha animado a la sociedad a participar en esta iniciativa.
El programa 'Bibliomécum' ha comenzado a caminar bajo la modalidad de proyecto piloto, circunscrito en esta primera fase a la biblioteca Torrente Ballester y al centro de salud de Garrido Norte. La puesta en marcha culmina el trabajo previo de conversaciones entre este ambulatorio, el centro bibliotecario y la Fundación Fundec.
El calendario establecido por los organizadores contempla un periodo de implantación de un año para analizar el funcionamiento real de las prescripciones culturales. Una vez transcurrido ese plazo, los equipos profesionales de ambas instituciones mantendrán una reunión de evaluación.
"Cuando pase un año, se volverán a reunir los profesionales de ambos centros con la idea de que, si ha sido positivo, se pueda ampliar a otras bibliotecas de la red o a otros centros de salud", ha concluido el concejal Luis Sánchez.