La compañía La Colla de Dimonis Rafolins protagonizó un concurrido correfoc por las calles de Alba de Tormes
Fotografías: Ricardo Tejedor Vicente
El esperado Correfoc llegó un año más a Alba de Tormes de la mano de la agrupación La Colla de Dimonis Rafolins, encargada de guiar a los asistentes a través de diversas vías del municipio mediante un montaje de sonido, luz y color.
Durante el desarrollo del Correfoc, las calles se llenaron de efectos teatrales en los que la pólvora se transformó en luz y movimiento. La propuesta estuvo acompañada de forma ininterrumpida por el sonido de la dulzaina y la percusión, elementos que marcaron el ritmo de los actores y músicos a lo largo de todo el trayecto.
El pasacalles pirotécnico discurrió por un itinerario urbano que abarcó cinco vías de la villa ducal. El trayecto completo se desarrolló por las calles Salitre, Benitas, Carlos III, Espolón y Edades del Hombre.
La propuesta de La Colla de Dimonis Rafolins combina elementos de la tradición pirotécnica con creaciones de cosecha propia. Al tratarse de un montaje concebido para todos los públicos, los asistentes pudieron integrarse en la actividad de dos maneras distintas según su preferencia. Muchos observaron el desarrollo del Correfoc desde la propia calles y otros corrieron junto a la comitiva y acompañando a los actores caracterizados como demonios en sus danzas bajo el fuego.
Esta doble modalidad permitió que tanto los espectadores más prudentes como los más atrevidos formaran parte del espectáculo callejero en constante movimiento, integrándose junto a los músicos y actores durante el recorrido nocturno por Alba de Tormes.