Comprar piezas en desguace: una alternativa a tener en cuenta
En ocasiones llega el momento en el que deshacerse de un coche viejo o fruto de un siniestro genera dudas. Lo mismo sucede cuando se busca una pieza de recambio y piensas acudir a un desguace en vez de adquirir una nueva.
Cuando se habla de un desguace o de un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), lo hacemos de una instalación autorizada para recibir vehículos al acabar su vida útil, descontaminarlos, desmontarlos y reciclar los componentes en base a la normativa medioambiental.
Pensemos que solamente un CAT es el que puede tramitar la baja definitiva del vehículo y emitir el Certificado de Destrucción que reconoce la DGT.
Cuáles son las funciones principales de los desguaces:
Clasificar y reciclar materiales y reutilizar piezas en buen estado.
Dicho certificado es fundamental, ya que acredita que el coche no está ya a tu nombre y que se gestionó conforme a la ley. Sin él, es posible seguir figurando como titular a efectos administrativos.
No todos los coches viejos se deben reparar o vender a un particular. La opción de acudir a un desguace puede ser una opción de lo más razonable.
No pasa la ITV y las reparaciones necesarias cuestan mucho.
En los desguaces se puede vender el coche funcione o no. A cambio de ello vas a recibir una tasación que dependerá de factores como la antigüedad, la marca, el modelo el estado en general y el valor que tengan estará entre los 50 y los 500 euros, aunque en los casos de vehículos más recientes o de gama alta pueden ser cifras superiores.
Si se desea entregar un vehículo en un desguace y que se tramite la baja definitiva, por lo general te van a pedir:
El mismo desguace es el que se tiene que encargar de comunicar la baja a la DGT, por lo general en 24 o 48 horas, y te entregará el Certificado de Destrucción y el justificante de baja definitiva.
Lo mejor es guardar estos documentos, puesto que son los que acreditan ante cualquier administración que el vehículo no está ya a tu nombre.
Todos los centros no ofrecen las mismas condiciones ni el mismo nivel de servicio. Hay algunos aspectos que hay que valorar antes de decidirte son:
Se deben comparar varias opciones que pueden marcar la diferencia en el precio final y en la comodidad del proceso. Hay plataformas que agrupan ofertas de varios desguaces y permiten recibir varias valoraciones al introducir los datos del vehículo.
Además de los desguaces tradicionales, han aparecido los desguaces online, los cuales operan principalmente en Internet. El funcionamiento básico suele ser sencillo:
Las ventajas más importantes son:
Recogida incluida: muchos de ellos incluyen la recogida sin coste extra.
Este modelo es realmente útil cuando tienes poco tiempo, el coche no se mueve o si se vive en una zona en la que hay pocos desguaces.
Además de vender coches, bastantes desguaces venden piezas de segunda mano procedentes de vehículos dados de baja. Si buscas un recambio, puede suponer un ahorro bastante importante respecto a una pieza nueva.