El alumnado de ESO, Bachillerato y Formación Profesional comienza el curso con un viaje cultural a Granadilla y Hervás, dos localidades que permiten acercarse a la historia y al patrimonio de una forma participativa y divertida.
En el Colegio Misioneras de la Providencia de Salamanca, aprender también significa salir del aula, descubrir nuevos lugares y compartir experiencias con los compañeros. Por eso, las excursiones culturales y las jornadas de convivencia forman parte de las iniciativas con las que el centro busca enriquecer la formación de sus alumnos y fortalecer los vínculos entre las distintas etapas educativas.
Así lo han vivido los estudiantes de ESO, Bachillerato y Formación Profesional en su excursión de inicio de curso, que les ha llevado hasta Granadilla y Hervás, dos localidades extremeñas , en las que la historia, el patrimonio y la naturaleza ofrecen una oportunidad para aprender de una manera diferente.
La jornada comenzó en Granadilla, una antigua villa amurallada de origen medieval situada junto al embalse de Gabriel y Galán. Allí, los alumnos conocieron algunos de los episodios más destacados de su historia y visitaron su castillo, uno de los elementos más representativos de la localidad. La experiencia se completó con un Escape Map, una actividad por equipos en la que tuvieron que investigar, resolver retos y recorrer las calles y la muralla para descubrir los secretos de este singular conjunto histórico.
Por la tarde, la excursión continuó en Hervás, conocida por su emblemático barrio judío, uno de los mejor conservados de España. Tras visitar el Museo de Arte, los estudiantes participaron en una gymcana por las calles del municipio. Las pruebas y los desafíos les permitieron conocer rincones con historia, descubrir la huella de las diferentes culturas y acercarse al patrimonio local de una forma dinámica y participativa.
Pero la excursión fue mucho más que una visita a dos localidades con un importante valor histórico. También fue una oportunidad para compartir tiempo, estrechar lazos y convivir con compañeros de diferentes cursos y etapas. Momentos como estos ayudan a conocerse mejor, trabajar en equipo y crear recuerdos que contribuyen a construir una comunidad educativa más unida.
Esta forma de entender la educación conecta con el lema que acompaña al colegio durante este curso: «Piezas distintas formando algo único». Cada alumno tiene sus capacidades, intereses y personalidad, pero todos forman parte de un mismo proyecto en el que aprender, convivir y crecer juntos son objetivos fundamentales.
Con iniciativas como esta, el Colegio Misioneras de la Providencia reafirma su apuesta por una educación que combina el aprendizaje académico con las experiencias culturales y humanas. Porque conocer el mundo que nos rodea, descubrir nuestro patrimonio y aprender a convivir también son formas de crecer.