El joven compositor salmantino rememora el emotivo estreno en la calle de su marcha procesional 'Dulcis Porta Caeli' tras la Virgen del Dulce Nombre. La interpretación corrió a cargo de la Banda de Música Maestro Paco Tenorio de Arriate durante la procesión extraordinaria de la Vía Áurea.
El pasado sábado, las calles de Salamanca se convirtieron en el escenario de un hito largamente anhelado por la Archicofradía del Rosario. Por primera vez en su historia, la imagen de la Santísima Virgen del Dulce Nombre procesionó acompañada por los sones de una banda de música, permitiendo que su marcha dedicada cobrara su sentido más pleno.
La composición 'Dulcis Porta Caeli', escrita y donada por el joven músico salmantino Fernando Hernández Castilla, sonó por fin detrás de la dolorosa para la que fue concebida. Este estreno en la calle se enmarcó dentro de la procesión extraordinaria "Vía Áurea", organizada con motivo del XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías.
Para el autor, la experiencia supuso la culminación de un proceso creativo guiado por la fe y el recuerdo. La interpretación corrió a cargo de la Banda de Música Maestro Paco Tenorio, llegada desde la localidad malagueña de Arriate para poner banda sonora a una tarde inolvidable.
Para Fernando Hernández, el momento cumbre de la tarde se produjo en la revirada de la calle Prior hacia Prado. Según explica a este medio, en ese punto exacto los acordes de la marcha comenzaron a sonar mientras la imagen mariana avanzaba ante la mirada de cientos de fieles y del propio compositor.
"Ese instante se me va a quedar grabado para siempre", confiesa Fernando Hernández Castilla, visiblemente emocionado al recordar cómo vio caminar a la Virgen con la música que había escrito pensando exclusivamente en Ella. La composición nació como una expresión de profunda devoción personal hacia la imagen titular.

El estreno de la marcha en la calle reabrió en el compositor un cajón de recuerdos íntimos. Hernández Castilla evoca con especial cariño los momentos previos a la bendición de la Sacra Conversación, cuando el recordado Óscar Rodríguez Fernández le invitó a entrar en la capilla de la Casa de Hermandad.
"Recuerdo perfectamente aquella primera vez delante de la Virgen y una mezcla de emociones difícil de explicar", relata el músico salmantino. En aquel instante, el compositor no podía imaginar que, años después, vería a esa misma imagen recorrer la ciudad bajo los sones de su propia creación.
La encargada de hacer sonar la partitura en la calle fue la formación malagueña de Arriate, que se desplazó hasta la capital charra con una plantilla de 72 músicos. La interpretación de la obra fue calificada de "espectacular" por el propio autor, quien destaca que plasmaron la sonoridad exacta que había imaginado.
El director de la formación transmitió al compositor la excelente acogida de la obra por parte de los músicos, quienes la definieron como una composición especial y única. La banda andaluza ha mostrado su firme intención de mantener la marcha en su repertorio habitual de cara a los próximos años.

La respuesta de los miembros de la Archicofradía del Rosario ha sido otro de los grandes motivos de satisfacción para el autor. Fernando Hernández ha recibido numerosas felicitaciones, entre las que destaca el cariño mostrado por varios costaleros de la hermandad.
Los costaleros del paso transmitieron al músico el perfecto binomio que forman la Virgen y la marcha, destacando cómo la melodía encaja con el caminar de la imagen. "No quería limitarme a poner música bajo una advocación: quería intentar escribir su marcha", explica el compositor.
La trascendencia de este estreno en la calle también se refleja en la excelente calidad del repertorio seleccionado para la procesión extraordinaria. La partitura de "Dulcis Porta Caeli" compartió atril con creaciones de algunas de las firmas más destacadas, tanto históricas como contemporáneas, de la música procesional de España.
De este modo, la obra del compositor salmantino se integró de forma natural en un selecto programa musical donde figuraban nombres fundamentales de la historia de este género, como los maestros Manuel López Farfán, Emilio Cebrián y Pedro Gámez Laserna. Asimismo, la composición de Hernández Castilla midió sus sones junto a las aportaciones de referentes de gran relevancia y vigencia actual en el panorama de la música sacra, entre los que destacan Luis Lerate, David Hurtado o Daniel Albarrán, consolidando el prestigio de la cita.
Aunque el sábado vivió su bautismo de fuego en la calle, la trayectoria pública de la marcha comenzó en el año 2025. Su estreno absoluto tuvo lugar en el CAEM, interpretada por la Joven Orquesta Sinfónica Ciudad de Salamanca.
Desde entonces, la partitura ha sido interpretada por formaciones de prestigio como la Banda de Música de Alba de Tormes —a la que pertenece el propio Fernando— o la Sociedad Unión Musical Dolores de Alicante. Sin embargo, el autor tiene claro que la cita del pasado sábado marca un antes y un después: "Solo existe una primera vez detrás de la imagen para la que fue concebida". "La música nació para Ella y caminó con Ella", finaliza emocionado.