Los grupos mayoritarios justificaron su voto en contra por criterios de planificación global y rigor presupuestario, mientras que la formación leonesista criticó que el Plan de Carreteras autonómico lleve caducado desde 2020.
La proposición no de ley (PNL) debatida este miércoles en el Parlamento autonómico pretendía instar a la Junta de Castilla y León a acometer una reforma integral de la carretera SA-114. Esta vía conecta las localidades de Peñaranda de Bracamonte y Alba de Tormes con la autovía A-66 a la altura de Fresno Alhándiga.
La formación leonesista Unión del Pueblo Leonés (UPL), impulsora de la iniciativa, fundamentaba su petición en el notable deterioro que presenta el firme en varios de sus tramos. Según la formación, la calzada cuenta con baches y desconchones que comprometen de forma directa la seguridad vial de los conductores.
Sin embargo, los votos en contra del Partido Popular y Vox han impedido que la propuesta salga adelante. Ambas formaciones políticas coinciden en señalar que, a pesar de reconocer las necesidades de conservación de la vía, la intervención no figura actualmente entre las prioridades presupuestarias de la administración autonómica.
Durante su turno de defensa, la procuradora de UPL, Rosa María Quintanilla, detalló los puntos de la carretera autonómica que presentan un peor estado de conservación. La formación reclama una reparación integral, pero considera urgente actuar en las siguientes zonas:

La representante de UPL recordó que la SA-114 es una infraestructura de notable importancia para la movilidad y la conexión entre las comarcas del este de la provincia de Salamanca. Esta calzada permite el acceso a Alba de Tormes o Peñaranda de Bracamonte a los usuarios procedentes de municipios del sur como Guijuelo o Béjar.
Asimismo, la vía sirve de acceso a estas comarcas para el tráfico procedente de Extremadura o Andalucía occidental a través de la autovía de la Plata (A-66). En términos de red de alta capacidad, la carretera actúa como enlace estratégico al conectar la citada A-66 por el oeste y la autovía A-50 por el este.
Los partidos que sustentan al Gobierno autonómico justificaron su rechazo aludiendo a la imposibilidad de priorizar esta actuación sobre el resto de la red viaria de la comunidad. La procuradora de Vox, María Luisa Calvo, señaló que "Castilla y León tiene miles de kilómetros de carreteras y todas necesitan conservación", añadiendo que la obligación de un ejecutivo es "establecer prioridades".
Calvo calificó la propuesta de "propaganda política", aunque admitió que el Servicio Territorial de Salamanca realiza un seguimiento constante de la SA-114 y ha identificado fisuras y desgaste por el tráfico pesado. No obstante, la representante de Vox concluyó que el rechazo se debe a criterios de "rigor presupuestario y coherencia".
Por su parte, el procurador del Partido Popular, José Luis Barrigón, tildó de "razonable" la petición de UPL y agradeció que se llame la atención sobre la mejora de esta vía. Sin embargo, justificó el voto en contra de su grupo explicando que la red autonómica es de las más extensas de España, lo que dificulta su conservación en un territorio tan "extenso y disperso".
Barrigón defendió que cualquier obra debe formar parte de una "planificación global". Según el procurador popular, atender la petición de la SA-114 de manera aislada supondría establecer prioridades al margen del conjunto de las carreteras de Castilla y León.
Ante los argumentos de la bancada popular sobre la necesidad de una planificación global, la procuradora de UPL afeó a la Junta de Castilla y León que todavía no se haya elaborado el nuevo Plan autonómico de Carreteras. Quintanilla recordó que el anterior documento de planificación sectorial caducó en el año 2020.
Los leonesistas lamentaron que la falta de este marco regulatorio actualizado sirva de argumento para rechazar mejoras urgentes en carreteras salmantinas que, a su juicio, comprometen diariamente la seguridad de los usuarios.