El programa de educación ambiental del Ayuntamiento de Salamanca, financiado por la Junta, concluye tras formar a 1.200 escolares en sostenibilidad y alimentación saludable a través de huertos escolares.
El programa de educación ambiental financiado por la Junta de Castilla y León en Salamanca encara su recta final tras haber alcanzado a cerca de 1.200 alumnos desde su puesta en marcha el pasado mes de febrero. La iniciativa, que concluirá el próximo 30 de septiembre, se ha centrado en la implantación de huertos escolares y el fomento de la alimentación saludable.
La concejala de Medio Ambiente, María José Coca, ha visitado el Colegio José Herrero para realizar un balance de este proyecto municipal. Durante el encuentro, la edil ha destacado la importancia de "seguir reforzando la idea de la sostenibilidad y de la renaturalización de los espacios educativos" en la que el Consistorio trabaja desde hace casi una década.
A lo largo de estos meses, se han desarrollado en torno a 70 talleres prácticos que han abarcado desde la preparación de la tierra y la plantación hasta la recolección de productos hortícolas. Estas actividades se han complementado con sesiones formativas orientadas a promover el uso responsable del agua y la energía en las aulas.
El impacto directo de la iniciativa se ha hecho notar especialmente en centros como el CEIP José Herrero. Su director, Ángel Luis Bermúdez Rodríguez, ha explicado que, tras realizar una evaluación inicial de los consumos del centro, la comunidad educativa ha logrado una reducción significativa en el gasto de papel en zonas como los baños y el comedor.
Respecto al consumo de agua y energía, el director ha señalado que el personal y los alumnos han sido "muy puntillosos" con las medidas de control. Entre las acciones cotidianas que se han reforzado destaca la optimización de la ventilación y el gesto responsable de abrir y cerrar ventanas para evitar pérdidas térmicas.
El huerto escolar también ha demostrado ser una herramienta pedagógica de gran valor para los alumnos con necesidades educativas especiales. "Les ayuda muchísimo a integrar el cuidado de la tierra de una manera muy visual y real", ha afirmado Bermúdez, destacando que los escolares ahora comprenden que los alimentos no salen de las tiendas, sino del trabajo en el campo.
Uno de los pilares fundamentales de este programa ha sido su marcado carácter inclusivo y social. Los talleres han sido impartidos por la entidad Ecotono Integración, en colaboración con la Casa Escuela Santiago Uno y el Centro de Formación Lorenzo Milani, empleando a jóvenes en riesgo de exclusión social y alumnos de ciclos formativos.
El responsable de Ecotono Integración, Manuel Álvarez, ha puesto en valor la oportunidad de conectar a centros como el Calasanz, el Campo Charro o el propio José Herrero con el trabajo de sus monitores. Álvarez ha calificado de "muy bonita" la interculturalidad y biodiversidad generadas en el camino hacia unos colegios más sostenibles.
El proyecto ha logrado involucrar no solo a los estudiantes de infantil y primaria, sino a toda la comunidad educativa, incluyendo a docentes, familias y personal de administración. Para asegurar la continuidad de este aprendizaje, el CEIP José Herrero ya ha acordado mantener la colaboración con la escuela Lorenzo Milani de cara al futuro.
Fotos de David Sañudo