Los trabajos, presupuestados en 3.520 euros, serán ejecutados por las restauradoras Carmen Diego y Carmina Fernández durante un mes.
La Cofradía de la Virgen del Carmen de Alba de Tormes, con sede en el convento de San Juan de la Cruz de los Padres Carmelitas Descalzos, acometerá próximamente la restauración de su imagen procesional. Se trata de una obra de gran arraigo devocional en el municipio salmantino.
La talla, que data del siglo XIX, sufre el deterioro propio del paso del tiempo y de las condiciones ambientales. Por ello, la junta directiva ha decidido impulsar este proyecto de conservación para asegurar que la imagen continúe presidiendo los cultos tradicionales de la villa.
El presupuesto total de la intervención asciende a 3.520 euros, una cantidad que será sufragada inicialmente con los fondos de la cofradía. No obstante, la entidad ha realizado un llamamiento público para recibir donativos de particulares que deseen colaborar en la financiación de los trabajos.
La escultura es una obra de madera policromada al óleo, de autor desconocido, que mide aproximadamente un metro de altura incluyendo su peana. El estudio previo realizado sobre la pieza ha revelado diversas patologías que comprometen su estabilidad a largo plazo.
Los principales daños documentados en la imagen son los siguientes:

Las restauradoras Carmen Diego Espinel y Carmina Fernández Bermejo serán las encargadas de ejecutar la propuesta técnica. El tratamiento se basará en los principios de mínima intervención y reversibilidad, respetando la pátina histórica de la obra.
Las fases del tratamiento de restauración comprenderán las siguientes actuaciones:
La duración estimada de estos trabajos de conservación es de un mes, periodo durante el cual la imagen será sometida a estos cuidados especializados para devolverle su estabilidad y dignidad estética.
La importancia de esta restauración radica en el fuerte vínculo de la imagen con la religiosidad popular albense. Cada 16 de julio, coincidiendo con la solemnidad mariana, esta talla recorre las calles de la localidad arropada por centenares de fieles.
La procesión terrestre que parte del convento carmelitano se complementa con una singular procesión fluvial por las aguas del río Tormes. El encuentro de ambas imágenes constituye uno de los momentos más emotivos de las celebraciones, como se pudo comprobar en la festividad de este año 2026.
La cofradía afronta este proyecto como un compromiso ineludible con el patrimonio histórico y religioso de Alba de Tormes, garantizando que esta tradición se transmita en las mejores condiciones a las futuras generaciones.