Juan Manuel Corchado Rodríguez destacó en su discurso “la responsabilidad de mantener vivo su legado, poniendo el conocimiento al servicio de la paz, la justicia y el bienestar de las personas"
El rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado Rodríguez, ha recogido la Medalla de Oro de la provincia concedida por la Diputación de Salamanca a título póstumo a Francisco de Vitoria, durante la celebración del Día de la Provincia, en el Patio de la Salina.
En el acto, ha estado acompañado por el presidente de la Diputación, Javier Iglesias; el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo; el prior de la Orden de los Dominicos de Salamanca, Fray Manuel Ángel Martínez; y el portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto; junto al resto de la corporación provincial y los alcaldes, alcaldesas y representantes de los municipios del territorio salmantino.
Para Juan Manuel Corchado Rodríguez, esta distinción “supone un reconocimiento tan justo como necesario a quien situó esta tierra en el centro de la conciencia moral e intelectual del mundo”.
En su discurso, el rector de la USAL expresó su profunda gratitud y “la responsabilidad de mantener vivo el legado de Francisco de Vitoria, poniendo el conocimiento al servicio de la paz, la justicia y el bienestar de las personas”.
“En estos días en los que los jóvenes comienzan sus estudios en nuestra Universidad”, señaló el rector, “deseo que encuentren en nuestras aulas algo de lo que hizo grande a aquel maestro: la libertad de preguntar, el valor de pensar por sí mismos y la sensibilidad para comprender el sufrimiento de los demás”.

La Medalla de Oro de la Provincia representa la máxima distinción honorífica que concede la Diputación de Salamanca. Su objetivo es rendir homenaje a personas e instituciones que han destacado de forma extraordinaria por sus méritos en favor del territorio o por encarnar valores ejemplares para la sociedad.
En este caso, la distinción se concedía con motivo de la conmemoración del V Centenario Escuela de Salamanca, a petición directa del presidente de la Diputación de Salamanca, tras el acuerdo alcanzado en el Pleno de la institución con la unanimidad de todos los grupos políticos. Supone un reconocimiento oficial a una de las figuras más ilustres e influyentes de la historia académica y social salmantina.
La Salina reafirma así el orgullo de Salamanca por sus raíces intelectuales y rinde tributo al pensador que situó el nombre de nuestra tierra en el origen del pensamiento humanista internacional.

Catedrático de la Universidad de Salamanca en el siglo XVI y máximo exponente de la Escuela de Salamanca, Francisco de Vitoria redefinió el marco del pensamiento teológico, jurídico y moral de su época. Ante los profundos cambios globales de su tiempo, sentó las bases del Derecho Internacional moderno y del concepto contemporáneo de los Derechos Humanos.
Su legado destaca por una defensa inquebrantable de la dignidad de las personas, la justicia, el bien común y la protección de los colectivos más vulnerables. Sus enseñanzas, nacidas en el seno salmantino, se convirtieron en un referente ético de validez universal que mantiene plena vigencia en la sociedad actual.
Fotos e información: USAL