La música, el buen ambiente y los reencuentros marcaron una tarde que culminó con la verbena de la orquesta Clan Zero.
La décima edición del Martes Chico concluyó este martes con una animada jornada en la que la música y el ambiente festivo volvieron a ser los grandes protagonistas. Tras una intensa mañana de actividad comercial, La Glorieta y los establecimientos de la zona continuaron recibiendo a cientos de mirobrigenses y visitantes que prolongaron la celebración hasta bien entrada la noche.
Las terrazas y calles del entorno se llenaron de conversaciones, reencuentros y risas, en una jornada en la que el buen ambiente fue constante. La Glorieta y el Bar Tini volvió a convertirse en uno de los puntos de encuentro más concurridos de la tarde, donde numerosos grupos de amigos disfrutaron de la música y compartieron las últimas horas de una de las citas más esperadas del verano.
Con el paso de las horas, la celebración fue dando paso a la verbena que sirvió para despedir el Martes Chico. La orquesta Clan Zero fue la encargada de poner ritmo a la noche con un repertorio que hizo cantar y bailar al público congregado en La Glorieta, cerrando con éxito una jornada marcada por la convivencia y la participación.
De esta manera, Ciudad Rodrigo volvió a despedir una nueva edición del Martes Chico, una cita ya consolidada en el calendario festivo de la ciudad, que un año más ha unido comercio, tradición, música y ambiente en torno a una celebración que sigue creciendo edición tras edición.