Ciudad Rodrigo ha celebrado el décimo aniversario de su tradicional Martes Chico con la participación de 150 puestos comerciales autorizados. La jornada ha servido para reivindicar el valor del comercio de proximidad y el empleo local en el municipio.
Ciudad Rodrigo volvió a demostrar este martes que el Martes Chico se ha convertido en una de las citas imprescindibles del verano mirobrigense. Desde primera hora de la mañana, vecinos y visitantes comenzaron a recorrer las calles del entorno de La Glorieta, donde 150 puestos ofrecieron una variada muestra de comercio, artesanía, gastronomía y productos locales en una jornada marcada por el buen ambiente y la convivencia.
Antes de las diez de la mañana, los comerciantes ultimaban el montaje de sus puestos para abrir puntualmente una nueva edición de este mercado, que este año celebraba su décimo aniversario. A pesar de las altas temperaturas, el flujo de visitantes fue poco a poco pero constante durante toda la mañana, animando las calles de San Fernando, Santa Clara, Laguna, Lorenza Iglesias, Cárcabas, San Cristóbal y el Parque de La Glorieta, convertidas una vez más en un gran escaparate al aire libre.
La oferta volvió a ser una de las grandes protagonistas. Los asistentes pudieron encontrar desde juguetes, libros, cuadros, tamboriles artesanos y joyería hasta ropa, bolsos, alimentación, productos de artesanía o peluches elaborados a ganchillo, configurando un mercado pensado para todos los públicos. Los más pequeños también disfrutaron de una zona de hinchables que completó una jornada concebida para compartir en familia.
La edición de este año reunió un total de 150 puestos autorizados,un descenso de 13 puestos respecto a los 163 contabilizados en 2025, distribuidos entre comercio, artesanía, espacios infantiles, asociaciones y hostelería. De ellos, 94 correspondían a Ciudad Rodrigo, 32 al resto de la provincia salmantina y 24 a otras provincias españolas, mientras que 36 participantes estrenaban su presencia en esta cita comercial. Los puestos estaban divididos en 76 puestos destinados al sector del comercio, 40 puestos dedicados a la artesanía, 21 puestos de carácter infantil, 9 puestos gestionados por asociaciones, entidades o instituciones varias y 4 puestos correspondientes al sector de la hostelería. Además 110 puestos repiten su presencia haciendo doblete con el Martes Mayor.
El alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, acompañado por varios miembros de la Corporación municipal, realizó el tradicional recorrido por los puestos. Durante la visita destacó la consolidación del Martes Chico como un importante escaparate para el pequeño comercio y recordó la importancia de apoyar a los negocios de proximidad. "Debemos ser conscientes de que el comercio de cercanía es el que genera puestos de trabajo", señaló el regidor, quien subrayó además el papel fundamental que desempeñan los autónomos y pequeños empresarios en la economía de la comarca.
La celebración había comenzado ya la noche anterior con el pregón del matador de toros Borja Jiménez, que congregó a numerosos vecinos en la calle Laguna. El diestro ofreció un discurso cargado de emoción, en el que puso en valor la tradición taurina de Ciudad Rodrigo y el esfuerzo diario de los comerciantes, destacando el comercio local como uno de los pilares que mantienen vivas las calles de la ciudad. Su intervención fue recibida con una larga ovación y sirvió como prólogo perfecto para una jornada festiva que volvió a convertir el primer martes de agosto en un punto de encuentro para toda la comarca.
Con esta décima edición, el Martes Chico reafirma su consolidación como una cita que trasciende lo comercial para convertirse en una jornada de convivencia, promoción del comercio de proximidad y dinamización del centro urbano, manteniendo vivo el espíritu de una tradición que cada verano reúne a cientos de personas en Ciudad Rodrigo.
Evolución histórica de la participación