Accesos, geología y aguas glaciares en la ladera sur de la Serra da Estrela
El pueblo serrano de Cortes do Meio, perteneciente al municipio de Covilhã e integrado en la red de Aldeas de Montaña de Portugal, es conocido como la ‘Capital de las Piscinas Naturales’. La Ribeira de Cortes (Arroyo de Cortes) atraviesa su demarcación, dejando un total de 12 pozas naturales debidamente señalizadas y muchas otras que sólo encontrarán los senderistas más avezados en la montaña.
La Ribeira de Cortes es un regato parcialmente de origen glaciar, situado en la vertiente sur de la Serra da Estrela. Presentamos a continuación cinco de las más espectaculares piscinas fluviales que deja en Cortes do Meio, que aquí llaman ‘poços’.
Aunque la zona cuenta con una docena de pozas, la única playa fluvial como tal es la de Poço da Monteira, situada en el propio pueblo de Cortes do Meio. Este paraje está habilitado como playa al contar con una infraestructura completa de apoyo y recreo, como bar, baños y vestuarios, merenderos y una amplia zona de césped, aunque no tiene socorrista.
La encontramos fácilmente, siguiendo la carretera que sube paralela al Arroyo de Cortes, donde descubriremos una gran poza con pequeñas cascadas y agua vigorizante.
Dicen que es una de las más fotogénicas de estas 12 playas naturales. Con poca profundidad, es ideal para familias con niños pequeños. Se sitúa al lado del puente viejo de la localidad.
Se trata de una gran piscina natural caracterizada por sus aguas color esmeralda, en las que vierte una cascada.
A partir de aquí, descubriremos las restantes pozas siguiendo el curso alto del regato, subiendo cada vez más. Su virtud o su inconveniente, según para quién y sus preferencias, es que son menos accesibles, más escondidas. De menor o mayor tamaño, todas comparten una característica: su agua cristalina, fría y pura.
También es una de las más fotografiables, con una pequeña cascada que permite el salto con seguridad. Se accede a ella después de una caminata de dificultad media-alta por senderos de montaña.
Situada a 1.400 metros de altitud, es la última (en altitud) de las 12 piscinas naturales de las que estamos hablando, unos cinco kilómetros más arriba del pueblo, siempre subiendo en paralelo al arroyo. Su cascada tiene una caída de más de 20 metros. Su acceso es difícil y sólo se recomienda para senderistas de montaña experimentados.
Además de estos cinco ‘poços’ semiglaciares, encontramos aún en el término de Cortes do Meio otras siete playas naturales: Poço das Azenhas, Poço do Forno Velho, Poço da Formiga, Poço do Combarão, Poço do Embude, Poço da Penha Fundeira y Poço do Inferno.
Las aguas que alimentan las pozas provienen de la Ribeira de Cortes, un curso de agua de montaña catalogado como arroyo semiglaciar. Sus manantiales se localizan en las zonas más altas de la vertiente sur de la Serra da Estrela, en torno a la meseta de las Penhas da Saúde, a altitudes que rondan los 1.600 metros.
Desde el punto de vista medioambiental, el agua destaca por su excelente nivel de pureza y transparencia. Esto se debe a que las cabeceras de la cuenca están rodeadas de hábitats de montaña protegidos, como turberas y pastizales húmedos, que actúan como filtros y reservorios naturales de agua. Además, durante la primavera y el inicio del verano, el caudal se ve fuertemente incrementado por el deshielo, lo que explica que la temperatura del agua sea extremadamente baja.
La formación geológica de pozas y cascadas responde a dos factores geológicos: la erosión y el modelado glaciar y periglaciar.
La geología de la Serra da Estrela está dominada por afloramientos de granito muy antiguos. El arroyo de Cortes desciende con gran fuerza por las laderas de la sierra, aprovechando hendiduras y fallas tectónicas del granito. A lo largo de miles de años, la fricción del agua y el arrastre de sedimentos desgastaron las zonas más débiles de la roca, esculpiendo profundas depresiones circulares en el lecho del río, conocidas geológicamente como marmitas de gigante y popularmente como pozas.
La presencia de grandes bloques graníticos a lo largo del cauce de la Ribeira de Cortes obliga al agua a saltar entre las rocas, dando origen a las numerosas cascadas y rápidos que conectan una poza con otra.
Hay una red de senderos señalizados que unen estos enclaves fluviales, para recorrer a pie y algunos en BTT, de la que nos darán más información en la Oficina de Turismo de la ciudad de Covilhã, situada a apenas 15 km de Cortes do Meio.
Una de esas rutas es la PR17CVL- Rota das Pontes, que discurre por veredas y caminos rurales atravesando aceñas, piscinas naturales, puentes y pontones. Comienza y acaba en el parque infantil de Cortes do Meio, ya que es circular, con 7,5 km de longitud, realizados siempre por terreno serrano.
Esta es una zona de Portugal muy próxima a Salamanca (alrededor de dos horas en coche) que hará especialmente felices a los amantes de la sierra y los ríos. El pueblo de Cortes do Meio aún vive de la ganadería (ovino, caprino y sus derivados lácteos, en particular el afamado Queijo Serra da Estrela) y en parte del turismo, una vez que fue incluida en la red Aldeias de Montanha, por su paisaje natural y urbano, con las típicas calles empedradas y casas de granito con balconadas. El cabrito es el rey de su mesa.
La Grande Rota da Transumância, una ruta en varias etapas, de primavera a otoño, que recorre varios pueblos ganaderos de la Serra da Estrela, la Serra de Montemuro, la Serra da Gardunha y los valles de la Beira Baixa portuguesa, caminando junto a los pastores y los rebaños, como no podía ser de otra manera, pasa también por Cortes do Meio.
Este año, constituirá la etapa número 9 de la ruta, que tendrá lugar el 4 de octubre, durante la Fiesta del Pastor, una despedida a los rebaños y pastores tras el estío en la sierra.
Cerca se encuentra un pueblo serrano termal, Unhais da Serra, que cuenta con otra playa fluvial, de las más conocidas de la región, y también las Penhas da Saúde, un pequeño conglomerado de chalés y pequeños hoteles de lujo a 1.500 m de altitud.
En la Serra da Estrela la naturaleza de altura lo es todo. En verano, constituye una fuente inagotable de conexión con la montaña más alta del Portugal continental (1993 m), y con sus tonificantes aguas, venidas del frío y del granito.