En los próximos días se procederá al encabestrado exprés por para te del equipo de Juan Luis Perita
Los toros destinados al Encierro a Caballo ya se encuentran en la finca mirobrigense de Casasola, donde en los próximos días se llevarán a cabo los trabajos de encabestrado exprés bajo la dirección del equipo de Juan Luis Perita.
Se trata de seis toros negros, de imponente estampa, pertenecientes a la ganadería de Antonio López Gibada, que fueron trasladados desde tierras placentinas hasta el campo mirobrigense una vez levantadas, el pasado 31 de enero, las medidas cautelares impuestas por la Dermatosis Nodular Contagiosa. Tras su llegada, los animales fueron soltados nuevamente al campo junto a los bueyes de Lidiarte Charro, recuperando así la calma del entorno rural tras semanas de espera.
Aunque el traslado se realizó con la lógica discreción que exige el manejo del ganado bravo, la presencia de numeroso público evidenció la expectación que despierta cada año este momento previo al encierro. No es para menos: seis toros negros, serios y bien armados, ofrecían ya un anticipo del espectáculo que protagonizarán en las calles.
En los próximos días comenzarán las labores de encabestrado, un trabajo esencial que consiste en hermanar a los toros con los bueyes mansos para que aquellos aprendan a seguirlos, facilitando así su conducción desde la finca hasta la Plaza Mayor el domingo de Carnaval. Una tarea delicada, que exige paciencia, conocimiento del animal y una compenetración absoluta entre hombres y ganado.
Tal y como ha señalado Juan Luis Perita, el tiempo disponible para este proceso será más corto de lo habitual, lo que obligará a intensificar el trabajo para garantizar el buen desarrollo del encierro. Un esfuerzo añadido que no resta complejidad a una labor ya de por sí exigente, marcada siempre por la noble imprevisibilidad del toro bravo y el respeto que impone su manejo.