Portugal planea la creación de un puerto seco en Guarda

Serviría para aliviar al congestionado puerto de Leixões de Oporto, actuando como una ‘sucursal’ de éste, aprovechando las conexiones ferroviarias y rodadas de la ciudad fronteriza

Praça da Sé, Guarda

La creación del primer puerto seco de Portugal en la ciudad de Guarda ha sido objeto de debate y presentación en un seminario celebrado en dicha ciudad en el que han participado dirigentes de la Administración de los Puertos de Douro, Leixões y Viana do Castelo (APDL), de Infraestructuras de Portugal (IP), otros operadores logísticos y el ayuntamiento de Guarda.

Se trataría de una iniciativa de la APDL en la que todos los involucrados estarían de acuerdo: Guarda es el mejor lugar de Portugal para el establecimiento de un puerto seco que funcione como una extensión del puerto de Leixões de Oporto, contribuyendo a optimizar la red marítimo-rodo-ferroviaria de todo el país.

La ubicación de Guarda en relación a la península ibérica –se encuentra a menos de 40 km de la provincia de Salamanca-, en el mayor nudo de comunicaciones de Portugal hacia el resto de Europa la dotan de una centralidad que desde hace tiempo es reconocida como una gran ventaja por los gobiernos locales de la región y por el gobierno central portugués.

El objetivo de este puerto seco sería aliviar de actividad a las infraestructuras portuarias, principalmente las del saturado puerto de Leixões, a la vez que mejoraría la competitividad de las empresas reduciendo los costes de almacenaje y transporte, lográndose también una mayor celeridad logística y aduanera. Unos objetivos en sintonía con la variable medioambiental contenida en el Plan Estratégico de Recuperación Económica de Portugal 2020-2030, que contiene una clara apuesta por el ferrocarril y los puertos marítimos para conectar la economía portuguesa con la europea.

Los representantes de la APDL han asegurado en el seminario que esta iniciativa “va en serio y no tiene marcha atrás”. Los trabajos para la construcción de la plataforma comenzarían ya en 2021 con un coste para la fase inicial estimado en 2 millones de euros.

Todo para conseguir una optimización entre el transporte marítimo, ferroviario y rodado que permitan a Portugal mejorar la competitividad en su relación económica con Europa. “Hay voluntad del Gobierno, de la APDL y de los concesionarios del puerto de Leixões para la instalación de una plataforma intermodal en Guarda”, manifestó Nuno Araújo, presidente de la APDL.

Guarda ya cuenta con unas infraestructuras ferroviarias y unos accesos rodados valorados como fundamentales para dar soporte a este puerto seco.

Con todo, el terminal ferroviario tendrá que ser ampliado y mejorado, algo que no es ningún obstáculo para Carlos Fernandes, vicepresidente de Infraestructuras de Portugal (IP), que sostuvo durante el seminario que la IP realizaría las intervenciones necesarias para la ampliación del espacio disponible y el aumento de la longitud de las líneas.

Se pretende que el ferrocarril sea la vía de transporte preferente para la circulación de mercancías hacia y desde esta ‘sucursal’ del puerto de Leixões, admitiéndose que inicialmente podrían tener que utilizarse las autovías. Durante el encuentro se hizo hincapié en la proximidad con la red ferroviaria española y el papel de este puerto seco como una puerta de entrada y salida de mercancías en el continente, entregando o recibiendo en Guarda lo que hasta ahora se hace en Leixões, unos 200 km más allá.

Está previsto que sea esta “una terminal de trasbordo directo, para entrega y recepción de carga, depósito de contenedores y paso de vehículos a contenedores” así como una alternativa que permita simplificar los trámites burocráticos, -principalmente los relacionadas con la autoridad tributaria-, los costes de paralización de la mercancía y el almacenaje. “Queremos descongestionar el puerto de Leixões, donde ahora se tarda 56 minutos en dejar o retirar una carga. En Guarda se tardará 30 minutos”, afirmó durante el citado seminario Nuno Araújo.


La línea de la Beira Alta (Guarda-Aveiro) sería la vía férrea que más servicio daría a este puerto seco, junto con la de la Beira Baixa (Guarda-Lisboa), pues se pretende que la plataforma logística no sirva en exclusiva al puerto de Leixões sino también a otros grandes puertos del país, como Sines, Lisboa o Aveiro.

La línea de la Beira Alta va a permanecer cerrada prácticamente todo 2021 -o incluso más allá- por obras de modernización y la de la Beira Baixa está actualmente en la fase final de obras en el tramo Covilhã-Guarda, que proporcionará nuevamente conexión ferroviaria directa de la ciudad con la capital sin el largo recorrido hasta ahora realizado por Coímbra. La vía férrea de la Beira Alta es la usada durante los últimos años por el Sud y el Lusitania Express para atravesar la península ibérica hacia la capital lusa, -con parada en Salamanca-, que continúa suspendida desde el inicio de la pandemia.

Por todo ello, Nuno Araújo ha reconocido que en una fase inicial es posible que el futuro puerto seco de Guarda tuviese que servirse de las vías rápidas que unen Guarda con el litoral norte portugués y con España (A-25) y con el litoral sur (A-23).

“Esta infraestructura es imprescindible no solo para la región, sino también para el país, porque nos coloca en una centralidad diferente en relación a Europa y a la península ibérica, que nos permite ofrecer ventajas competitivas a las empresas de la región y también a las que están en territorio español para poder distribuir sus productos” ha admitido el presidente de la APDL.

Ventajas aduaneras, de ocupación de espacios, de tiempo y costes de transporte que según el presidente de la APDL supondrían un 15% de ahorro, lo que podría resultar determinante para los planes de expansión de empresas situadas en el entorno geográfico de influencia de Guarda, así como para el asentamiento de otras.

El servicio al puerto marítimo de Leixões es uno de los argumentos esgrimidos por los partidarios en Portugal de la reapertura de la línea férrea de Duero desde las Arribes hasta la capital charra como opción más idónea para unir Oporto con Salamanca, tanto para el transporte de mercancías como de pasajeros, pues la consideran la vía más rápida y eficaz para conectar con Castilla y León, evitando el congestionado tramo Oporto-Aveiro, además de mejorar la comunicación de una región fronteriza enclavada por sus propias condiciones orográficas, que son precisamente las que lo hacen valioso como tren turístico, de momento sólo hasta Pocinho (Foz Côa).

Los partidarios de esta vía opinan que la unión del puerto de Leixões con Salamanca y Madrid a través de Guarda beneficiará básicamente a esta ciudad portuguesa e, indirectamente, a las plataformas logísticas del norte de España –mediante la conexión de Oporto con Vigo y la llegada del AVE a Puebla de Sanabria-, en detrimento de la plataforma logística de Salamanca.