Miércoles, 25 de noviembre de 2020

Portugal: resiliencia, clima y digitalización. De la pandemia a la economía del futuro

El Plan de Recuperación y Resiliencia se complementa con el Presupuesto de Estado 2021 para ejecutar la respuesta coyuntural a la crisis en la misma línea de una transformación estructural

Fotografía de Abílio Leitão

La estrategia portuguesa para la recuperación económica y social durante y después de la pandemia se articula en tres grandes pilares: resiliencia, transición ecológica y transición digital.

Después de las primeras medidas económicas de choque adoptadas para afrontar la situación pandémica, Portugal quiere dar una respuesta que llegue hasta los pilares estructurales de su economía, incluso encontrándose aún en una fase de gran debilidad e incertidumbre como la actual.

Se trata de una estrategia nacional que prepare el camino de la recuperación logrando, primero, una mejora en la cohesión territorial y socioeconómica interna y, después, la simetría entre el nivel de vida del portugués y el del ciudadano europeo medio. Todo ello, mediante una doble transición, ecológica y digital.

El gobierno portugués quiere, por un lado, dar una respuesta coyuntural hasta que llegue la recuperación económica plena y, por otro, aprovechar esta situación como un instrumento de transformación estructural, ya prevista antes del estallido de la pandemia, para que la sociedad y la economía se hallen mejor preparadas frente a futuros imprevistos de cualquier naturaleza.

Para ello, Portugal ha elaborado y presentado públicamente dos estrategias: el Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR) y el Plan Estratégico de Recuperación Económica de Portugal 2020-2030.

Además, recientemente el Presupuesto de Estado para 2021 ha sido aprobado por el Parlamento. En él se incluyen varias medidas compensatorias de los desequilibrios ocasionados por la situación sanitaria de emergencia.

Según el gobierno portugués, estos tres instrumentos financieros se articulan y complementan, sin sobreponerse entre ellos.

El Plan de Recuperación y Resiliencia

El PRR quiere reforzar la resiliencia de la sociedad y la economía portuguesas frente a situaciones sobrevenidas adversas, como la COVID-19. Fortalecer los aspectos cuyas debilidades han sido evidenciadas por la pandemia, en un plan ejecutable en un marco temporal de siete años, hasta 2027.

Para realizar este camino, el PRR adopta la misma línea que la UE para vehicular su economía del futuro, priorizando la consecución de la neutralidad climática antes de 2050 y la digitalización de la economía, de la sociedad y de la administración pública. Los cambios ejecutados en ambos aspectos plantarán las bases de la economía portuguesa del futuro próximo.

Para ello, el PRR tiene 31 grandes reformas previstas: 16 en el ámbito de la resiliencia o mejora de las debilidades del sistema, cinco en el ámbito de la transición climática y 10 en el digital.

La “bazuca” europea, con prioridad para la transición climática y digital

Este año es frecuente usar términos bélicos al hablar de economía. En Portugal se escucha una y otra vez a los miembros del Gobierno referirse a la “bazuca” para enfatizar el impacto de la acción europea sobre las economías pandémicas de los países miembro.

Portugal va a recibir de Europa casi 14 mil millones de euros en subvenciones entre 2021 y 2026 procedentes del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia. Es la mayor cantidad recibida por el país, que se engloba en la estrategia europea de recuperación poscovid denominada Next Generation EU.

Esta cantidad, sumada al dinero proveniente del Marco Financiero Plurianual acordado por todos los estados miembro en el Consejo Europeo del pasado mes de julio, referido al periodo 2020-2029, supondrá la llegada a Portugal de un total de casi 45 mil millones de euros, que el ejecutivo quiere concretar en inversiones que corrijan la desigualdad demográfica y económica existente entre regiones, así como alcanzar la descarbonización y la digitalización como factores clave para un paradigma económico nuevo y más sostenible.

Este plan estaría en la línea de la Visión Estratégica para la Recuperación Económica de Portugal del profesor António Costa Silva, sobre el cual el Gobierno ha elaborado su Plan de Recuperación Económica 2020-2030.

Costa Silva es el asesor independiente del ejecutivo portugués, que aboga por integrar a Portugal en las redes comerciales, energéticas y tecnológicas conectando los grandes puertos portugueses con el interior europeo mediante el ferrocarril, creando una especie de hinterland ibérico y un clúster del mar, además de realizar la transición definitiva hacia las energías renovables, el aprovechamiento de los recursos forestales, la digitalización y la cohesión territorial. Todo ello defendido fervientemente por un hombre que proviene del sector petrolífero.

Presupuesto de Estado 2021

Ha sido inicialmente aprobado por el Parlamento el pasado 28 de octubre, abriéndose ahora una fase de enmiendas que concluirá con una votación final el próximo 26 de noviembre.

Contiene varias medidas económicas concretas de lucha contra la pandemia, pero sin subidas ni bajadas significativas de los principales impuestos. Es un presupuesto “sin austeridad” afirmó el ministro de Hacienda, João Leão, en su presentación.

Las medidas fiscales novedosas buscan que no disminuya la renta de las familias, pilar último y básico de toda economía.


Una de las más llamativas es la bajada del IVA de la electricidad del 23% actual al 13% para la potencia más frecuentemente contratada, que afectará al 80% de los hogares y tendrá un impacto estimado de 150 millones de euros.

Otra de las novedades es la condonación de las deudas a la Seguridad Social que sean antiguas y de pequeño importe.

Con el objetivo de evitar que las familias caigan en el endeudamiento, se sube un 50% el impuesto que grava el crédito al consumo.

El ejecutivo portugués cuenta con que se produzca una “recuperación robusta” de su economía en 2021, que ha calculado en el 5,4% y así ha sido corroborado por Europa. No obstante, la caída del 8,5% del PIB prevista por el Gobierno en 2020 ha sido estimada en el 9,3% por Europa.  

El Presupuesto de Estado 2021 contempla otras medidas sociales, como la subida del importe mínimo del subsidio de desempleo, que pasará de 439 a 505 euros, o una prestación para los desempleados sin acceso a paro.

Los profesionales del SNS (Servicio Nacional de Salud) que trabajen con enfermos covid cobrarán una prestación mensual consistente en un 20% del salario base, hasta un máximo de 239 euros, mientras dure la pandemia.

“Noviembre va a ser muy duro”

Estaba vigente el estado de calamidad desde mediados de octubre hasta este viernes, en que ha sido aprobado por el Parlamento el estado de emergencia, equivalente al estado de alarma en España. Ha sido ratificado con una vigencia de quince días, del 9 al 23 de noviembre, sujeto a renovación. 

Todos los municipios con una incidencia mayor a los 240 casos por 100 mil habitantes pasarán a estar bajo “deber cívico de recogimiento”, lo que en este momento afecta a 124 concejos en el Portugal continental, sumando una población de 7,1 millones de ciudadanos, el 70% de la población total. Los archipiélagos de Azores y Madeira continúan con una incidencia más baja de contagios.

Este confinamiento domiciliario atenuado consiste en permanecer en casa el máximo tiempo posible y salir apenas para trabajar, estudiar, ir al médico o a realizar actividades imprescindibles y es una medida tendente a prevenir el colapso del sistema sanitario sin sacrificar la actividad económica esencial.

Se recomienda en todo caso el teletrabajo, salvo cuando no sea factible. Se mantienen abiertas, sin embargo, las escuelas y otros centros de enseñanza, así como el comercio y la hostelería, pero con cierre antes de las 22:00 horas (22:30 horas para los restaurantes).

Costa anunció el refuerzo del Sistema Nacional de Salud con la contratación de más médicos y enfermeros, así como el aumento del número de camas e instalaciones sanitarias. Informó, además, que se va a proceder a la contratación de enfermeros jubilados para aumentar la plantilla de rastreadores.

“Noviembre va a ser muy duro”, dijo António Costa tras el Consejo de Ministros extraordinario del 31 de octubre que concluyó con este confinamiento parcial, sin descartar que más concejos vayan sumándose a él al mismo tiempo que probablemente ninguno consiga salir de la lista en los próximos quince días.

El número de contagios no ha dejado de crecer diariamente en Portugal durante las últimas dos semanas, traspasando el umbral de los 4.000 casos diarios, batiendo un récord en relación a la primera ola. Las autoridades públicas continúan practicando la prudencia, adelantándose a otros países a la hora de tomar decisiones difíciles restrictivas de derechos, aún con menos casos por habitante, conscientes de la debilidad de su sistema sanitario.

IVAucher, el dinero del ocio que vuelve                                                                                          

El IVA soportado por los consumidores en el sector de la restauración, el turismo y las actividades culturales será devuelto al finalizar el trimestre para gastar en compras en esos mismos servicios. Con este voucher el gobierno pretende incentivar la actividad de los sectores más damnificados por la pandemia.

A finales de septiembre, Turismo de Portugal anunciaba una atractiva campaña de descuentos en alojamientos, restaurantes y actividades turísticas que alcanza hasta el 50% en algunos casos. Esta campaña entró en vigor el pasado 1 de octubre y estará vigente hasta el 15 de diciembre. Los costes de los descuentos son asumidos a partes iguales entre el establecimiento y Turismo de Portugal.

Un gran esfuerzo por impulsar el sector cuyas ventajas, sin embargo, pocos portugueses van a poder disfrutar, con restricciones a la movilidad cada más mayores, y menos aún el turista español, una vez que los confinamientos perimetrales se extendieron por España a partir de mediados de octubre.

La Asociación de Hotelería de Portugal cree que a finales de año solamente el 30% de los hoteles permanecerán abiertos.