Este biopic del genio polaco (Eryk Kulm) huye de lo convencional y lo retrata desde el lado psicológico. En 1835, en París, Chopin vive como una estrella del rock, rodeado de nobles en palacios. Pero la tuberculosis acorta sus días, y él se obsesiona con componer y revolucionarlo todo. Así creó su mejor música para piano. Tras la cámara, Michal Kwiecinski, productor de Andrzej Wajda. Lujosa dirección artística de los responsables de Ida y Cold War