Un texto de 1613 conservado en el Archivo Catedralicio revela el detallado código de toques de campana que pautaba la vida cotidiana de Salamanca. El estatuto organizaba las señales para oficios litúrgicos, alarmas vecinales, defunciones y grados universitarios.
El sonido de los campanas de la Catedral de Salamanca constituye el lenguaje que comunica a los vecinos desde la llegada de una tormenta o un incendio hasta el nacimiento de un niño, la muerte de un monarca o el inicio de los exámenes universitarios. Según un documento del Archivo Catedralicio de Salamanca al que ha tenido acceso SALAMANCArtv AL DÍA, el templo regulaba mediante un complejo sistema de toques todas las horas canónicas, las festividades, las procesiones, el cobro de rentas y las emergencias ciudadanas.
El texto, titulado Orden que ha de guardar en el tañer a las horas y oficios divinos el campanero de la Santa Iglesia de Salamanca, conforme a sus Estatutos, fue fechado el 23 de mayo de 1613 e impreso por Lucas Pérez en 1684. Por mandato del cabildo, su cumplimiento recayó sobre el canónigo Don Diego Manrique y los racioneros Antonio Rodríguez y Francisco Freyre de Zamora, "para gloria de Dios y servicio de sus santos".
La estructura sonora se dividía según seis rangos de jornada: solemne, doble mayor, doble menor, semidoble, simple y ferial. A partir de esta clasificación, el campanero combinaba la campana grande, los esquilones (grandes, medianos y pequeños), las esquilas pequeñas, las pascualejas, el aguijón y una trompeta.

El reloj sonoro diario: del amanecer a la noche
El ciclo ordinario marcaba el pulso diario desde el alba hasta la noche cerrada adaptando las campanas a la solemnidad del día:
- Misa y plegaria del alba: Al amanecer (misa), los días solemnes suena la campana grande; los demás días, un esquilón grande puesto a pino (vertical), dándole tres vueltas y dejándolo caer. Al salir el sol (plegaria), se dan tres pulsos con la grande. Luego, en solemne o doble mayor, se levantan dos esquilones grandes a pino uno tras otro, dan tres vueltas juntos y quedan a pino; en doble menor y semidoble se hace igual con dos esquilones medianos; y en simple y ferial se levanta un solo mediano a pino.
- Prima y Nona: Ambas duran siempre media hora: un cuarto de hora tañendo en tres veces o pulsos los esquilones que correspondan (que habían quedado a pino en prima, o levantando dos por separado en nona: grandes en solemne y doble, medianos en doble menor y semidoble, y uno mediano en simple y ferial), dejándolos caer por separado, seguido de otro cuarto de hora de aguijón. En prima, si hay misa de obispo, antes del aguijón se levanta y deja caer el esquilón grande de estas misas; y los sábados, tras el aguijón, se repica y tañe la campana grande.
- Altar mayor y menor y señales intermedias: Si hay altar mayor o menor, a la señal del coro tras prima (o la víspera en otros días), cae un esquilón grande puesto a pino mientras se levantan dos medianos (a medio pino si es la víspera) y se toca a mano otro grande para acabar todos juntos. En la segunda y tercera señal, paradas las campanas, dan tres vueltas y caen por separado dos esquilones medianos (en doble o semidoble) o uno (en simple o ferial).
- Tercia (tercera): Si hay misa de obispo, cae un esquilón grande y luego se toca según el tipo de doble. En tercera solemne, tras prima, se repican las pascualejas, dan dos vueltas y caen por separado dos esquilas pequeñas (parando una tras otra), luego dos esquilones medianos uno por uno, y finalmente los tres esquilones grandes uno por uno, repicando pascualejas hasta que paren. En doble mayor y domingos, dan dos vueltas dos esquilas pequeñas seguidas de dos esquilones grandes (en doble mayor) o dos medianos (los domingos), dando dos vueltas y cayendo por separado.
- Misa mayor (sin procesión): A la señal del coro, en día doble se ponen a pino dos esquilones grandes, dan dos vueltas (parando primero uno) y caen por separado. En doble con aniversario y semidoble se hace igual con dos medianos; en simple y ferial, un mediano da dos vueltas y cae junto a una esquila pequeña. (Los semidobles con capilla en la iglesia se tañen a todas las horas con los esquilones grandes).
- Plegarias diarias: Se dan tres pulsos en la campana grande seguidos de un toque de esta misma (plegaria solemne) o de la caída de un esquilón mediano (ordinaria, todos los días). Además, se da plegaria con la grande a las 12:00 horas y a las 20:00 h (invierno) o 21:00 h (verano).
- Vísperas y Medias vísperas: Duran un cuarto de hora más otro de aguijón si nona fue por la mañana (si nona es por la tarde, no hay aguijón). En solemnes (a las 13:30 h si nona ya se dijo), se repican pascualejas, se pone un esquilón grande a pino, dan dos vueltas y caen por separado las dos esquilas y luego los dos medianos; se suman otros dos grandes para que los tres esquilones grandes den tres vueltas a ratos; uno cae para hacer la clave y vuelve a pino con la campana grande; tañen juntos, se sueltan por separado con la grande sonando, repicando al caer el último y parando todos a una. En doble mayor, menor y semidoble, las esquilas pequeñas a pino dan dos pulsos a ratos y caen por separado, seguidas de dos esquilones grandes (doble mayor) o medianos (menor y semidoble); en simple y ferial solo suena una esquila y un esquilón pequeño. En medias vísperas solemnes suena la campana grande un buen rato.
- Salve, Completas, Ave María, Maitines y Laudes: La Salve lleva campana grande y repique de pascualejas al inicio y final en solemnes (otros días, un esquilón grande da tres vueltas a pino y cae). En completas solemnes suena la grande con repique al principio y al final (los sábados sin repique). El Ave María son tres toques de la grande y la caída de un esquilón grande a pino. Maitines dura media hora con el orden de vísperas. En laudes solemnes, suena tres veces la combinación de campana grande (repicando pascualejas) y tres esquilones grandes dando tres vueltas a pino con pausas intermedias; en laudes dobles dan dos vueltas a pino y caen dos esquilones grandes (dos medianos en doble menor y semidoble; en simple y ferial no se tañe).

Emergencias, partos, rentas y vida universitaria
El campanario funcionaba como el principal medio de alerta pública y comunicación social de Salamanca:
- Fuego y tempestad (nublado): Ante un incendio, se golpea a mano muy aprisa el badajo de un esquilón grande (30 o 40 pulsos) y se pasa a otro, alternándolos sin parar hasta que se apague el fuego. Si hay amenaza de tormenta, se tañe la campana grande sin interrupción hasta que el cielo serena.
- Partos y Viático a enfermos: Por una mujer de parto se dan nueve pulsos pausados en la campana grande. Cuando sale el Santísimo Sacramento hacia un enfermo, la grande da pulsos de tres en tres con repique intermitente de pascualejas hasta que regresa.
- Licenciamiento y rentas: Para los grados universitarios (en maitines de noche y al amanecer), suena la campana grande, se da cuatro o cinco vueltas a un esquilón grande a pino y caen y acaban juntos. Para las rentas (segundo viernes de Cuaresma, martes antes de San Juan para el remate y días siguientes para las del obispo), tras tercia suena a ratos un esquilón grande hasta las 11:00 h, y de 13:00 a 15:00 h hasta completas.
- Rey, obispo, alegrías y Bula: Por la llegada de monarcas, prelados o festejos ordenados por el Cabildo, suena la campana grande, repique de pascualejas y tres esquilones grandes. Cuando llega la Bula de Cruzada a San Isidro, suena la grande y repican las pascualejas.
Procesiones y el silencio de Semana Santa
El protocolo regulaba tanto el tránsito procesional por la ciudad como la supresión de los bronces en el tiempo penitencial:
- Procesiones internas y exteriores: Dentro del templo (tras tercia), dos esquilones grandes suenan a pino con pausas y caen juntos al acabar; si es solemne, suenan la grande y tres esquilones grandes a pino, que al final caen por separado con repique de pascualejas. En las Letanías (años impares a San Martín, San Julián y la Vega; años pares a San Francisco, San Agustín y la Vega), suenan dos esquilones grandes a pino a la ida y a la vuelta. Para ir a la Vega, San Boal y San Roque se añade la campana grande (sumando repique por la tarde al traer a San Roque). En la del Colegio del Arzobispo (imagen de Nuestra Señora), suena la grande al entrar y durante el cortejo se suma todo (esquilones, grande y pascualejas).
- Corpus Christi y Procesión de la Luz: En el Corpus y en la procesión vespertina de su octava suenan tres esquilones grandes a pino, la grande y repiques de pascualejas. En la Misa del Sacramento de la octava suenan esquilones grandes, campana grande y pascualejas; y al encerrar y desencerrar el Santísimo toda la octava, suena a prima como en doble (esquilones grandes y aguijón) y en maitines la campana grande desde la señal de laudes hasta acabar maitines. En la Procesión de la Luz, la víspera suenan tres veces los esquilones grandes, la grande y pascualejas (en la procesión, con dos esquilones grandes).
- Cuaresma: Los sermones festivos se tañen del segundo nocturno de maitines a laudes; en Cuaresma, de 19:00 a 20:00 h y tras el aguijón de prima. Las vísperas cuaresmales van tras la plegaria de misa mayor (salvo domingos, por la tarde) y las completas a las 15:00 h (un esquilón grande en tres veces un cuarto de hora y otro de aguijón). El Miserere del Santo Cristo exige media hora de campana grande iniciando y acabando con pascualejas.
- Triduo Pascual (la trompeta): El Miércoles Santo no se tañe a tinieblas ni a laudes. El Jueves Santo no hay toque de alba, plegaria, tercia ni al encerrar el Santísimo; prima y misa mayor van con esquilones grandes como en doble; el Mandato suena como sermón de 13:00 a 14:00 h; y en completas enmudece el bronce y se toca la trompeta un cuarto de hora desde las cuatro ventanas de la torre. El Viernes Santo el silencio de campanas es total (incluso en el sermón de la Pasión), sonando solo la trompeta en prima y completas. El Sábado Santo suena la trompeta en prima, hasta que en el Aleluya rompe la campana grande con repique y tres esquilones como en día solemne (repitiendo rango solemne en plegaria, vísperas, maitines y laudes, y modo cuaresmal en completas).

Toques de difuntos y penas eclesiásticos
El fallecimiento de personalidades o el castigo canónico a la ciudad tenían su propio registro lúgubre:
- Difuntos y Honras reales: Por el obispo, dignidades, canónigos, racioneros y reyes o reinas de Castilla, hacen señal la campana grande y un esquilón grande, y luego suenan la grande y todos los esquilones (grandes, medianos y pequeños) a medio pino dando tres posas (y las demás a su tiempo; en la víspera de novenario y cabo de año, sin la campana grande, y tras misa del alba lo conveniente). Por capellanes y parroquianos (y sus novenarios y cabos de año) suenan los esquilones medianos a medio pino con las esquilas. En el Día de los Difuntos, tras vísperas suenan todas a medio pino: la grande da una posa cada media hora, en maitines posa y aguijón, en laudes posa y sigue cada media hora hasta las 9:00 h; tras el alba van tres posas, en la plegaria quedan dos medianos a pino para prima, posa en tercia y misa, y tras la misa mayor una posa grande continua durante los responsos y procesión.
- Entredicho y Cesación: Al imponerse un entredicho, se tocan a mano dos esquilones juntos "a tropa" en tres tandas, intercalando dos, cuatro y seis pulsos de badajo (alternándolos). Solo se tañe tres veces al día (prima con plegaria de la grande, vísperas —o completas en Cuaresma— y maitines tras el Ave María) durante media hora en tres posas, acabando siempre con la trompeta, y solo hay plegaria en Ave María, prima, mediodía y noche (20:00 o 21:00 h). En la cesación (cese total de oficios), hacen "gran tropa" todos los esquilones y la campana grande (golpeada por ambos lados) en tres posas acabando a una; solo suena una vez al mediodía, más el Ave María al ocaso y difuntos de noche. Ambos castigos se levantan con repique, campana grande y caída por separado de los tres esquilones grandes.
FOTOS: David Sañudo