Salamanca se sitúa más de cuatro puntos por encima de la media nacional (44,38 %) y es la tercera provincia de Castilla y León con mayor implantación
El seguro de decesos mantiene una sólida implantación en la provincia de Salamanca, donde prácticamente la mitad de la población cuenta con esta protección. En concreto, un total de 159.538 salmantinos tenían cubierto su sepelio al cierre de 2025, lo que representa un 48,57 % de los habitantes de la provincia, una cifra que se sitúa más de cuatro puntos por encima de la media nacional.
Estos datos se desprenden del último informe publicado por la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA), elaborado a partir de estadísticas de ICEA y del INE, que analiza la presencia de este producto en los hogares españoles. A nivel nacional, 21,8 millones de personas (el 44,38 % de la población) contaban con esta cobertura al finalizar el pasado año, consolidándose como uno de los seguros más extendidos del país.
No obstante, la comparativa con los ejercicios anteriores refleja un ligero descenso paulatino en el territorio salmantino, que este año cede la barrera simbólica del 50 %. La provincia registraba 172.016 asegurados en 2023 (el 52,65 % del censo) y 168.341 en 2024 (el 51,4 %), lo que supone una reducción de 8.803 pólizas en el último año.
Durante el pasado ejercicio, las compañías aseguradoras se hicieron cargo en toda España de casi 294.000 inhumaciones. Esto significa que el 65,4 % de las defunciones ocurridas en el país estuvieron cubiertas por una póliza de estas características.
El estudio de UNESPA vuelve a poner de manifiesto las notables diferencias territoriales en la contratación de este producto. Con su tasa del 48,57 %, Salamanca se sitúa en el puesto 19 del país y se consolida como la tercera provincia de Castilla y León con mayor implantación, siendo junto a Ávila (72,58 %) y León (55,90 %) las tres únicas de la comunidad que rebasan el promedio español.
Por detrás del registro salmantino se encuentran el resto de territorios autonómicos: Segovia (46,39 %), Valladolid (34,34 %), Palencia (33,66 %), Zamora (33,24 %), Burgos (28,07 %) y Soria, que cierra la tabla regional con un 20,32 %. Asimismo, la penetración en Salamanca supera ampliamente a la de grandes provincias como Madrid (39,09 %), Zaragoza (38,30 %) o Barcelona (31,92 %).
En el conjunto de España, la clasificación de mayor arraigo la lideran Cádiz (75,56 %), Ávila (72,58 %), Ciudad Real (71,96 %) y Badajoz (70,21 %). En el extremo opuesto se sitúan Teruel (20 %), Soria (20,32 %) y Baleares (21,01 %), aunque incluso en estas zonas el seguro alcanza a uno de cada cinco residentes.
Por otro lado, el informe constata que el tamaño del municipio no condiciona la contratación. La presencia del seguro es significativa tanto en las grandes ciudades de más de 100.000 habitantes (37,26 %) como en los pueblos de menos de 10.000 vecinos (37,64 %), alcanzando su pico máximo en las localidades medianas de entre 20.000 y 50.000 habitantes (43,61 %).
Una de las claves que explican la elevada penetración de este seguro es su carácter eminentemente familiar. Las pólizas suelen incluir a varias generaciones de un mismo hogar, lo que motiva que las tasas de cobertura sean relevantes en todas las franjas de edad.
Aunque las personas que superan los 50 años presentan los registros más altos (rebasando el 50 % y rozando el 60 % entre los 80 y 84 años), la cobertura también destaca en otros perfiles demográficos y domésticos:
Aunque la función principal del seguro de decesos es asumir la gestión y los costes del sepelio, las compañías han evolucionado para ofrecer un respaldo más integral a las familias. Tal como recoge la iniciativa Estamos Seguros de UNESPA, muchas pólizas incluyen hoy coberturas complementarias como las siguientes: