El trío arbitral no ha estado nada fino en Wüzburg y ha permitido demasiado al conjunto maño, que se ha llevado el triunfo finalmente
El Meins Avenida, que acumula tres derrotas seguidas entre Liga y Eurocup, no ha podido con un decepcionante arbitraje ante el líder invicto Casademont Zaragoza (71-83). De este modo, el trío arbitral no ha estado nada fino en Wüzburg y ha permitido demasiado al conjunto maño, que se ha llevado el triunfo finalmente.
En el quinteto inicial para el encuentro en la matinal del domingo, Raquel Romo ha salido a la cancha con Soriano, Fassina, Mawuli, Brown y Mikulasikova. Por su parte, Soriano ha abierto el marcador con una bandeja y Mawuli ha seguido sus pasos desde la línea de personal, mientras que al Casademont Zaragoza le ha costado despertar casi tres minutos y luego se ha puesto por delante en un suspiro. Ahí, Mawuli ha contestado con un triplazo lejano y Canella ha regresado de lesión en el ecuador del primer tiempo, aunque con la novedad de hacerlo sin las gafas que tanto revuelo causaron en su estreno con el Meins Avenida.
Por su parte, Romo ha detenido el choque con un 7-13 y ha habido una pequeña reacción, pero las azulonas han seguido recibiendo canastas con demasiada facilidad. De hecho, la dureza en la zona no ha sido la esperada por parte del respetable y Oma ha clavado un T3 en el último minuto para sellar el 13-20 en los primeros 10 minutos.
En el segundo acto, la ex Vitola ha cazado un rebote ofensivo y ha hecho daño en la pintura, mientras que Fassina ha encestado sus dos tiros libres. No obstante, los lanzamientos en jugada han seguido sin entrarle a las de casa hasta que Roumy ha encontrado la manera en la media distancia a la par que el público se ha empezado a cabrear de lo lindo con una discutible actuación arbitral. Por su parte, Canella ha metido un triple necesario para reducir distancias, aunque los colegiados no han ayudado a que eso ocurriera al no señalar numerosos contactos. Al filo del descanso, las mañas han roto el umbral de los dobles dígitos y el primer tiempo ha concluido con una penetración de 'Sori' sobre la bocina (32-43).
A la vuelta de vestuarios, Johansson se ha vestido de líder con dos triples consecutivos para dar mucho oxígeno a su equipo con el 40-45. Sin embargo, en un instante se ha revuelto el Casademont Zaragoza y se ha liado a dar zarpazos a un Meins Avenida que se ha visto 12 abajo casi sin saber cómo, por lo que Romo ha solicitado un tiempo muerto para cortar la sangría del parcial (0-7). Después de eso, Mikulasikova ha ejecutado bien un reverso y el festival de los árbitros no ha cesado, agotando mentalmente a las jugadoras locales. De hecho, la cosa ha estallado por completo cuando Roumy se ha llevado un duro golpe en la nariz y le han señalado falta a ella, teniendo que irse al banquillo para ser atendida. Surrealista lo del trío de rosa. Enfado lógico y monumental de Würzburg porque no ha tenido explicación que hayan pitado de manera tan desequilibrada. 56-64 para el último acto.
En el 4ºC, Roumy ha regresado al parqué como única buena noticia y la desesperación por las faltas pitadas en su contra han acabado con un Meins Avenida que no ha podido conseguir romper su mala dinámica de resultados. Todo esto ante un duro rival que va invicto con 5-0 y es el único de toda la competición que aún no ha mordido el polvo.