Lívida luz
Lívida luz escapa de la lámpara a solas
mientras oigo la lluvia. Qué cansancio mis versos
porque la noche tizna con tu nombre la mesa
y estarán frías las sábanas, sin frascos de perfume
el cuarto, tan desnudo. Y no hay mayor miseria
que recordar tus besos y mirar y no verte.