La diócesis de Salamanca celebra el centenario del Domund con 130 religiosos en el exterior y el reto de consolidar el incremento en su recaudación tras ingresar 124.866 euros en 2025. José Miguel González detalla los actos previstos para este fin de semana, que contarán con mesas petitorias en la capital, y analiza el lema de unidad de la campaña junto a la actualidad vaticana.
La diócesis de Salamanca conmemora este domingo 18 de octubre el Domingo Mundial de las Misiones (Domund) bajo el lema "Uno en Cristo, unidos en la misión". La jornada, que cumple cien años de andadura en España, busca despertar la conciencia misionera mediante la oración, el compromiso personal y la recaudación de fondos para sostener 1.133 territorios de misión en todo el mundo. En una entrevista concedida a SALAMANCArtv AL DÍA, el director del Servicio diocesano de Misiones y de Obras Misionales Pontificias (OMP), José Miguel González, analiza los retos de una campaña que mantiene a 130 religiosos salmantinos en el exterior.
El responsable diocesano explica que esta cita es una jornada internacional en la que "toda la Iglesia universal reza especialmente por las misiones y por los misioneros". Asimismo, destaca que la colecta sirve para cooperar con demarcaciones eclesiales —como vicariatos y diócesis situadas fundamentalmente en África y Asia— que dependen directamente de la Santa Sede al carecer de recursos propios para su sostenimiento diario.
Según detalla José Miguel González, el respaldo económico resulta indispensable para sufragar los gastos ordinarios y financiar "proyectos humanitarios, pero también proyectos catequéticos de evangelización, que sin esta ayuda no podrían desarrollarse". El objetivo último de la jornada pasa por implicar a toda la comunidad desde la colaboración económica, la oración y el voluntariado de quienes dedican meses o su tiempo de vacaciones a cooperar sobre el terreno.
Todas las aportaciones recogidas en las diócesis se integran en el Fondo de Solidaridad Universal que dirigen las Obras Misionales Pontificias desde Roma. "Las Obras Misionales Pontificias vienen siendo como la ONG que tiene el Papa para ayudar directamente en estos territorios de misión", puntualiza el director del servicio en Salamanca.

El fondo universal se nutre de las contribuciones de distintos países, entre los que España ocupa el segundo lugar mundial en aportaciones económicas. En concreto, durante el ejercicio de 2025 el país destinó más de 10,5 millones de euros a esta causa. Además, el territorio nacional lidera el número de religiosos desplazados.
"España sigue siendo el país que más misioneros tiene repartidos por el mundo; después vienen Italia y otros países, pero España sigue siendo un territorio de misioneros", subraya José Miguel González. En la actualidad, el registro contabiliza un total de 9.482 misioneros españoles, de los cuales 5.335 permanecen en primera línea de misión.
En el ámbito local, las diócesis de Salamanca y de Ciudad Rodrigo suman 130 misioneros y misioneras en primera línea. Estos religiosos desarrollan su labor principalmente en países de América Latina, figurando Bolivia, Chile, Perú y México entre los destinos con mayor presencia salmantina. "El Domund es un día fundamentalmente para acordarnos de ellos, rezar por ellos, conocer sus historias y colaborar en la medida de lo posible", añade el sacerdote.
En cuanto a la aportación económica local, la diócesis de Salamanca recaudó en el ejercicio de 2025 un total de 124.866,25 euros. Esta cifra supone un incremento de 8.860,35 euros respecto al año anterior, lo que representa un 7,6 % más frente a los algo más de 116.000 euros registrados en la campaña de 2024.
Este repunte permite romper la tendencia a la baja que la diócesis venía experimentando desde el final de la pandemia. Según recuerda el director de OMP, tras haberse superado la barrera de los 150.000 euros en 2022, la recaudación descendió hasta los 141.754 euros en 2023 antes de marcar el citado mínimo de 2024, por lo que la meta actual se centra en consolidar este nuevo crecimiento.
"Esta pequeña subida en el año pasado, esta pequeña tendencia al alza, pretendemos que continúe en este 2026", señala José Miguel González. El responsable diocesano expresa su deseo de recuperar los niveles de 2023 e incluso alcanzar la cifra máxima de hace cuatro años: "Ojalá llegásemos en algún momento a los 150.000 euros; sería el máximo, volver otra vez a lo del año 22, que fue una colecta récord después de los años de la pandemia".

Al analizar las causas que determinan las oscilaciones en los balances anuales, José Miguel González aclara que la delegación no dispone de capacidad para realizar un estudio sociológico, pero sí identifica varios factores objetivos y coyunturales que inciden directamente en el resultado final, el cual suma colectas parroquiales, donativos particulares y legados. El primero de ellos es la recepción puntual de herencias económicas: "Cuando nos llega la donación de alguna herencia de cuentas bancarias, alguien que fallece y deja su dinero o propiedades para Obras Misionales Pontificias, lógicamente sube esa cifra. Quizás estos años no hemos tenido ninguna herencia; es un factor", explica.
Un segundo elemento determinante reside en el envejecimiento demográfico de la provincia. A este respecto, el director apunta que "la población va envejeciendo y también la participación en las celebraciones de las parroquias va disminuyendo", una circunstancia que provoca una reducción generalizada tanto en la colecta del Domund como en el resto de campañas eclesiales.
En tercer lugar, y como apreciación personal, José Miguel señala el impacto de la situación económica de las familias. El sacerdote considera que las dificultades económicas que sufren los hogares hacen "que te agarres un poquito más y que, si a lo mejor antes soltabas dinero con más facilidad en ONG, en obras de caridad o para misiones, ahora en general la gente se contiene un poquito más en la generosidad".
Pese a este contexto de contención, el responsable de Misiones destaca que siguen registrándose gestos de notable desprendimiento en Salamanca. "Hay gente generosísima; casos de gente que llega aquí, y no es que sean muy ricos ni muy pudientes, y te dicen: 'Mira, el salario de un mes, que son 1.000 y pico euros, o 2.000 euros, o 2.500 euros, para misiones', y te lo transfieren desde su cuenta", relata.
Asimismo, revela que en la campaña del año pasado se registraron aportaciones extraordinarias: "Recuerdo el año pasado una persona que mandó ni más ni menos que 20.000 euros. Sigue existiendo esa generosidad en el corazón de muchas personas, y ojalá existiesen muchas personas con ese espíritu generoso y desprendido para seguir colaborando".
La edición de este año conmemora el centenario del inicio del Domund en España bajo el lema "Uno en Cristo, unidos en la misión". En la carta remitida a los sacerdotes y a la diócesis, así como en la revista oficial disponible en la web de OMP, González profundiza en el sentido de esta convocatoria.
"La unidad a la que se nos invita es en la misión evangelizadora de la Iglesia; no es una opción entre otras, sino el camino seguro para que la semilla del Evangelio sea fecunda en todos los lugares de la tierra. La unidad en Cristo, a la que continuamente nos está invitando el Papa, no es sinónimo de uniformidad monocolor ni conlleva la cancelación de la diversidad enriquecedora y pluriforme. Traduce en el aquí y ahora el sueño de Dios de la fraternidad universal".
En su escrito, el director diocesano añade que "el respeto y la amplitud de miras a la luz del Espíritu nos ayudan a descubrir todo lo que de verdadero, bueno y bello ha puesto el buen Padre Dios en el corazón de cada ser humano, de cada cristiano, de cada misionero, en cada cultura, raza o país". Frente a ello, advierte sobre el contexto actual: "En los tiempos difíciles que corren de enfrentamientos y polarizaciones, hablar de unidad es un desafío. La Iglesia de la que formamos parte ha de seguir siendo la voz profética que señale este camino con su palabra, pero sobre todo con su ejemplo".
José Miguel González respalda esta reflexión citando las palabras del Papa León XIV, a quien define como un referente sobre la unidad en la Iglesia: "Él dice que 'la unidad misionera, obviamente, no debe entenderse como uniformidad, sino como convergencia en los diferentes carismas con el mismo objetivo: hacer visible el amor de Cristo e invitar a todos al encuentro con él'. Y también dice que 'ser cristianos es vivir una vida en unión con Cristo, y cuanto más unidos estemos a Cristo, más seremos nosotros capaces de cumplir la misión encomendada'".
Durante la entrevista, el representante diocesano también se ha referido al estado de salud del Papa León XIV tras su reciente paso por el quirófano. "Estamos muy pendientes de su estado de salud; lo que sabemos es lo que nos llega a través de los medios, que ha sido intervenido quirúrgicamente de un cáncer de pulmón y que le ha sido extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho", detalla.
A la espera de su evolución clínica, José Miguel González apunta que "hay buenas expectativas" tras las informaciones facilitadas por el propio hermano del Pontífice, quien ha indicado que "el mal ha sido atajado a tiempo, que ha sido localizado con buen tiempo para que no se extienda". La principal consecuencia inmediata de esta operación es que "quizás pueda impedirle el viaje a Latinoamérica, a su querido Perú, que tiene previsto para el mes de noviembre. Estamos a la expectativa y, por supuesto, orando por su salud, unidos a toda la Iglesia".

Para canalizar la participación de los fieles y de la ciudadanía salmantina, la delegación diocesana de Misiones ha organizado diversos actos litúrgicos y puntos de cuestación en la calle durante el fin de semana:
En estas mesas informativas participarán cerca de una docena de voluntarios de la delegación diocesana de Misiones, religiosas de las Siervas del Hogar de la Madre y entre 40 y 50 niños equipados con las tradicionales huchas y pegatinas.
"Más importante que la colecta es la concienciación; el ver la palabra Domund y ver cómo todas estas personas informan y solicitan la colaboración pretende que sacuda un poquito nuestras conciencias y nos recuerde que todavía tenemos 130 misioneros de Salamanca y Ciudad Rodrigo por el mundo", recalca el sacerdote.
José Miguel González concluye haciendo un llamamiento directo a la participación de la sociedad salmantina: "Invito a todos a la generosidad, porque cada euro o cada oración o cada esfuerzo que hacemos por los misioneros, primero, va a ser siempre muy fecundo y bien invertido, y segundo, revertirá en nuestro beneficio mucho más de lo que pensamos. Invito a todos a la generosidad, a la oración y al compromiso, porque todos podemos ser misioneros y todos tenemos una misión en la vida; difundir todo el espíritu de la misión de la Iglesia también es ser misionero".
FOTOS: David Sañudo